Juez penal interroga hoy al coronel Ramas en su lugar de internación
Ramas se encuentra en una situación de detención administrativa, y por lo tanto comparecerá ante el magistrado, y la fiscal Mirtha Guianze, en calidad de indagado, en el expediente que investiga la desaparición de Adalberto Soba y Alberto Mechoso, secuestrados en Buenos Aires, el 26 de setiembre de 1976. Este expediente fue recientemente unificado con el caso Washington Barrios, militante tupamaro desaparecido el 18 de setiembre de 1974.
Mañana, martes 22, deberán presentarse en el juzgado de calle Misiones, el coronel (r) Juan Antonio Rodríguez Buratti, el coronel (r) Luis Maurente Mata, y el ex granadero José Felipe Sande Lima, actualmente procesado con prisión por el delito de «peculado».
Declararon, hasta el momento, el teniente coronel (r) José Nino Gavazzo, el coronel (r) Jorge Silveira, el capitán (dado de baja) Ricardo Arab, el ex policía del Cuerpo de Granaderos Ricardo Medina, el coronel (r) Gilberto Vázquez y el teniente coronel (r) Pedro Matto, quien compareció en calidad de testigo.
Gavazzo/Silveira
El teniente coronel (r) José Nino Gavazzo, interrogado el lunes 14 de agosto, admitió su intervención en el centro clandestino de detención y tortura «Automotores Orletti». Consecuentemente, cosa que también asumió, fue responsable del traslado ilegal de la familia de Alberto Mechoso Méndez, en un vuelo comercial de Pluna desde Argentina a Uruguay.
Respecto del móvil económico de que se lo acusa, declaró que el dinero del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) fue cedido por el mismo Mechoso, y que lo entregó al Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE) de Argentina.
El otro indagado, el coronel (r) Jorge «Pajarito» Silveira, declaró que «Nunca iba a Argentina» durante su actuación en el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA), brigada que operaba conjuntamente con militares argentinos.
Vázquez/Mato
Aunque primeramente manifestó que efectivamente iba al centro clandestino de detención «Automotores Orletti», el coronel (r) Gilberto Vázquez dijo que nada tuvo que ver con la desaparición de Adalberto Soba Fernández y Alberto Mechoso Méndez.
Además, en el juzgado de Misiones, el pasado martes, se atribuyó la responsabilidad, y según fuentes presenciales «jactándoce», de haber sido unos de los que «armaron el Plan Cóndor».
Explicó que se encargaba de las estrategias para trasladar detenidos políticos desde Buenos Aires, y que José Nino Gavazzo se encargaba de ejecutar los operativos.
Por otro lado, declaró estar en conocimiento de que la plata del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) fue traída desde Argentina por miembro del OCOA, detallando que «Fue repartida en tres dependencias militares». Puntualizó que una de estas dependencias fue el Servicio de Inteligencia del Defensa (SID).
El teniente coronel (r) Pedro Mato Nerbondo, interrogado en calidad de testigo, afirmó que viajó a Argentina, en varias oportunidades, durante el año 1976, pero especificó que jamás estuvo en el centro clandestino de detención y tortura «Automotores Orletti».
Medina/Arab
Ricardo Medina y José Arab declararon el jueves 17 de agosto, y negaron haber intervenido en Automotores Orletti.
De todas formas ninguno negó haber sido miembros del SID, y en consecuencia haber participado en operativos de esa dependencia.
Medina, declaró su participación en dos centros clandestinos de detención uruguayos, y además asumió protagonismo en el episodio del «chalet Susy».
El operativo en el chalet Susy, en Shangrilá, consistió en un simulacro para justificar la presencia en Uruguay de prisioneros secuestrados en Argentina, donde se simuló que veintidós uruguayos del PVP estaban planeando una «invasión», y fueron detenidos.
Asimismo el ex policía manifestó ser parte de los operativos en los centros, «La Mansión», centro operativo del SID, ubicado en Bulevar Artigas 1488 casi Palmar; e «Infierno Chico», centro del OCOA, sito en Rambla República de México 5515, en Punta Gorda.
En tanto el ex capitán, dado de Baja, José Arab, también interrogado, sencillamente expuso que realizaba tareas administrativas para el SID.
Ambos negaron, por otro lado, haber participado en la expropiación del dinero del PVP, así como en el traslado ilegal de presos.
Según fuentes presenciales, el nombre delatado con relación a estos asuntos, fue el del coronel (r) Manuel Cordero, actualmente prófugo.
Juan Carlos Blanco
El ex canciller Juan Carlos Blanco declaró el viernes 18 de agosto, ante el doctor Luis Charles, que no tenía nada que ver con violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
Justificó así que los mandos de la dictadura no participaron en las decisiones referentes a operativos, ya que «los militares tenían la manija».
Según informaron fuentes presenciales, el ex canciller de Juan María Bordaberry, se mostró «imperturbable» y únicamente se limitó a decir que nada tuvo que ver con lo ocurrido en dictadura. Según la fuente, se trató de la misma «versión de siempre».
Gavazzo sigue siendo el líder
Sara Méndez, sobreviviente del centro clandestino de detención «Automotores Orletti», entrevistada por Tveo (Canal 5), advirtió que el mismo protagonismo que el teniente coronel (r) José Nino Gavazzo tenía, cuando encabezó su operativo de secuestro, y de su hijo Simón Riquelo en Buenos Aires, lo tiene también ahora, cuando resuelve asumir parte de los hechos de la dictadura ante la Justicia Penal.
«Recuerdo que en un momento Gavazzo me pregunta si lo reconozco, sí, yo sé quien es él, y le digo que no; y me dice su nombre: Nino Gavazzo.
En ese momento tuve la más clara sensación de que no iba a salir con vida, en la medida en que se estaban identificando como Fuerzas Armadas uruguayas operando allá (en Argentina)».
Respecto del rol de Gavazzo, Sara Méndez recuerda: «es la persona que más se expuso, era la persona que se identificaba. En Bulevar Artigas y Palmar, cuando estábamos aquí, él era quien se identificaba».
En tal sentido advierte que Gavazzo continúa asumiendo ese rol. «Así como dio su nombre en el operativo, creo que ahora también puede estar asumiendo ese papel.
Es liderar, o ponerse al frente de lo que es una nueva etapa.
Ya terminó la etapa de silencio, y ahora hay que empezar a aceptar responsabilidades». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad