La masa total de delitos tiende a la baja
En ese sentido, los datos revelan que los hurtos bajaron en los primeros seis meses del año respecto a 2005 en un 3%, pero aumentaron las rapiñas en un 5%. Para el subsecretario, Juan Faroppa, delitos violentos como copamientos y rapiñas son los causantes de la sensación de inseguridad que existe en la sociedad.
Los datos sobre violencia y criminalidad presentados ayer por el Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad en Uruguay a cargo de su director, Rafael Paternain, ratifican «la tendencia advertida hace un año», que durante los primeros seis meses del año la masa total de delitos tendió a la baja.
Por su parte, el subsecretario del Ministerio del Interior, doctor Juan Faroppa, expresó en la presentación su opinión y dijo: «Yo digo que es absolutamente falso hablar de sensación térmica como contrapuesta a la inseguridad objetiva».
Para Faroppa, las cifras sobre delincuencia y violencia hay que manejarlas desde una perspectiva mucho más «integrada», y con «una mirada a través del tiempo que nos permita evaluar las tendencias».
El secretario de la cartera ministerial expresó que la inseguridad subjetiva está siendo afectada por delitos como la rapiña y el copamiento, dado que son delitos que por su modalidad -que se caracterizan por generar violencia contra la persona- «afectan mucho más la inseguridad que otro delito».
En ese sentido, desde el ministerio se apunta a trabajar fuertemente para bajar el número de rapiñas que no se ha logrado abatir sino que ha crecido.
«Este tipo de delitos creo que son los que tienen mayor impacto en la sociedad. Puede bajar todo lo demás, pero mientras la modalidad de delito que tiene violencia contra la persona se mantenga la inseguridad se mantiene.
No es un tema de sensación térmica», afirmó Faroppa, quien además insistió en que el tema seguridad es asumido por el gobierno nacional como un tema prioritario. «Eso está reflejado, entre otras cosas, en la actual ley de Rendición de Cuentas». Por último, apeló a la responsabilidad «de todos para no utilizar, con objetivos que no son ciertamente mejorar la calidad de vida de la población, el discurso sobre la inseguridad y sobre la seguridad. Es algo muy delicado, creo que tenemos que hablar con cifras objetivas».
Bajan los hurtos, suben las rapiñas
Entre enero y junio de este año un total de 11.530 personas realizó ante el Ministerio del Interior algún tipo de denuncias. Entre las mismas se describe homicidios, consumados y tentativas, con lesiones graves o leves, rapiñas, violencia doméstica y otros.
Marzo fue el mes que registró la mayor cantidad de denuncias, 2.159; luego le sigue febrero con 1.980, abril con 1.977, mayo registra 1.795 y junio 1.647 denuncias de delitos contra la persona.
Por homicidios hay registradas 161 denuncias, de ellas 102 fueron consumadas y las 59 restantes sólo tentativas. Con lesiones hay 4.694 y entre ellas se distingue entre graves (320) y leves (4.374).
Las denuncias por casos de violencia doméstica alcanzaron las 3.308, y marzo fue el mes que registró la mayor cantidad de este tipo de denuncias con 631. El año anterior, 2005, las denuncias de este tipo registradas fueron 3.506.
Según el sociólogo Rafael Paternain, director del departamento de datos del Ministerio del Interior y responsable de su presentación, los datos demuestran que han disminuido respecto a 2005 casi un 3% las denuncias de delitos contra la persona.
«El país ha tenido en años anteriores más cantidad de denuncias por homicidios y por lesiones», si se lo compara con años como 1999 o 2002. En caso de homicidios el comportamiento ha sido el de los más bajos en toda la serie histórica de la memoria estadística del Ministerio del Interior.
El crecimiento se registró en este primer semestre en los homicidios (3%), pero para los homicidios de modalidad consumados y tentativas el crecimiento es de 0.
La cantidad de homicidios registrados en 2006 son los mismos que en 2005, pero descendieron las lesiones y las denuncias de violencia doméstica y la tendencia decreciente de los delitos sexuales se ratifica a través de una disminución de casi 13% de las violaciones.
El comportamiento de los delitos contra la propiedad ofrece dos vertientes: por un lado, bajan los hurtos (3%), los hurtos de vehículos (21%), los daños (9%) y los abigeatos (24%); por el otro, suben las rapiñas (5%) y los copamientos también en un 5%.
Delitos contra la propiedad
En los últimos cinco años los delitos contra la propiedad tenían tasas de crecimiento permanentes, y por primera vez, ya sobre fines del año pasado, se habían equiparado estas cantidades y se revierte la tendencia. Comienza a experimentarse, y sobre todo por el comportamiento de los hurtos, ciertos porcentajes de disminución, con excepción de las rapiñas que registran un aumento del 5%.
«Ese crecimiento es sensiblemente menor al registrado en 2005, dentro de un contexto de delitos contra la propiedad que en general tiene porcentajes negativos.
Rafael Paternain explicó además que las estadísticas de Montevideo condicionan los cambios a nivel nacional, por lo que los porcentajes no varían con respecto a la capital. En este punto la única diferencia a destacar es que durante los primeros seis meses del año los copamientos bajan en Montevideo en torno al 5,3%, pero suben a nivel nacional a un porcentaje del 4,5%.
Reincidencia
Al 8 de agosto de este año fueron liberadas 769 personas, aproximadamente el 11% de la población carcelaria total en agosto de 2005.
Se liberaron 458 personas en Montevideo y 311 en el interior del país. De esos totales 121 personas liberadas reincidieron, lo que significa un 16%.
La Ley de Humanización del Sistema Carcelario tuvo ayer su lugar en los datos presentados por el Observatorio.
El sociólogo Paternain dio una primera evaluación de la reincidencia de la población carcelaria y de la población liberada, y concluyó que «es esperable que a medida que pase el tiempo el porcentaje de reincidencia tenga algún grado de crecimiento».
Los datos actualizados demuestran que la reincidencia de la población carcelaria está en el 16%.
«Lo cual es razonable, lógico y esperable», expresó el sociólogo a cargo del estudio.
«Es el menor porcentaje de reincidencia comparado con cualquier población o subpoblación carcelaria.
Además, la liberación de estos presos se ha dado al mismo tiempo en que también han bajado sensiblemente las denuncias comparando los trimestres.
La evaluación que se puede hacer es muy positiva a los efectos de la ley». *
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