"Fortalecer la independencia no es no sentir presiones, sino sentir las presiones y ser capaz de sortearlas"
-¿Cuál es la función del presidente de la Asociación de Magistrados del Uruguay?
-La asociación está representada por la «directiva», que son 9 miembros. El presidente debe representar al resto en los aspectos formales, e integra la comisión Directiva con idéntico poder que los demás.
-¿Cree que el Poder Judicial carece de recursos, tanto económicos como humanos, y si así es, tienen alguna propuesta el respecto?
-Efectivamente carecemos de recursos, y tenemos varias propuestas. La carencia es principalmente material, lo que hace que no podamos perfeccionar también los recursos humanos. Respecto de los recursos humanos, la prioridad consiste en la demanda de más jueces, sobre todo en algunos lugares. Creemos que en este presupuesto hemos obtenido que se nos escuchara como interlocutores, y no tener que ir a explicar y a justificar «porque » lo precisamos. Estamos convencidos que empezamos un camino para que la gente supiera, y como pasó en todo el período pasado, la gente vio como funcionan los juzgados, que es lo que tenemos y que lo que no tenemos; cosa que antes nunca se hizo.
-¿Hay independencia del Poder Judicial, respecto del Estado, y del gobierno?
-Respecto del gobierno no tengo duda que sí, hay independencia. Es importante saber que el Poder Judicial no es una unidad como es el Parlamento, que tiene voz solamente cuando tiene los votos necesarios para dictar una ley; eso es el Poder Legislativo, y es la expresión de voluntad. El Poder Judicial somos cada uno de nosotros. Yo represento al Poder Judicial ante las personas que se presentan en mi jurisdicción, por lo tanto la independencia no se mide solamente en una cuestión de saber si hay injerencia de un partido político, etc., sino en lo interno, porque yo represento al Poder Judicial, y no necesito de los más de 3.000 integrantes del Poder Judicial para poder decidir. Entonces la independencia es algo que debe medirse día a día. Además, con respecto al poder político, no solamente afirmo que existe independencia, sino que también me enorgullezco que así sea. Ahora si existe alguna persona que se halla sentido presionada o vulnerada, debería evaluarlo, consultarlo o debería denunciarlo.
-¿Puede haber entonces, casos puntuales, que carezcan de independencia?
-Los jueces aspiramos a varias cosas para fortalecer eso. La independencia es algo intangible, por lo tanto siempre puede estar en riesgo, entonces nuestra función es reforzar la independencia. Estamos para que yo le pueda decir a una persona «Si usted se siente presionado en determinadas situaciones, entonces trate de revisarse porque lo suyo no es ser juez». Fortalecer la independencia no es, no sentir las presiones, sino sentir las presiones y ser capas de sortearlas.
-¿La Lista 2 plantea alguna reforma a nivel normativo?
-En realidad La Lista 2 es la mayoría desde hace muchos años, entonces ratificamos una ves más la mayoría que somos.
-Se puede hablar de continuismo; entonces, en tal sentido ¿qué decisiones quedaron pendientes y le gustaría retomar?
-Quedaron cosas pendientes de caminos que iniciamos. Quedaron cosas pendientes porque estamos en un momento de cambio y por lo tanto hay cosas que no hemos podido abordar. La Lista 2 tiene representación proporcional, 6 a 3, respecto de la Lista 1; entonces hay alguna renovación parcial y algún cambio de figuras. Se puede hablar de continuismo en cuanto a la renovación de nuestros principios, pero tenemos muchas cosas por hacer, algunas cosas que empezamos en este período, otras que sabíamos que teníamos que hacer pero no tuvimos el tiempo material para hacerlas. Nosotros no somos dirigentes gremiales como cualquier otro; si bien podemos pedir licencia gremial para algún evento, cumplimos con nuestra jurisdicción porque nuestra principal tarea es administrar justicia. Por ejemplo, yo entro de turno a las 0:00 horas (lunes)
-¿Varía, debería variar, o ha variado, la tarea de los jueces frente al tema de los derechos humanos?
-Ha variado el escenario pero la tarea del juez es siempre la misma, la plataforma sobre la que los jueces trabajamos, varió. El Poder Ejecutivo cambió, y excluyó de la pretensión punitiva de la Caducidad del Estado, algunos casos, y por lo tanto llegaron a las esferas judiciales. Los jueces seguimos haciendo lo mismo, que es aplicar la ley.
-¿Cómo debe actuar un juez frente a la opinión pública?
-El juez no actúa para la opinión pública, actúa para la persona que se presenta, porque administrar justicia, se administra para el caso concreto, y nosotros no somos una entelequia, administramos justicia cuando una persona reclama ante nosotros la aplicación de la ley.
La relación que debe tener el juez, con la opinión pública es explicar cual es su función, porque la gente no lo sabe. La justicia, como un valor absoluto, si es que es absoluto, es un postulado al que aspiramos, con concepciones distintas a lo largo de las épocas.
Los jueces, entonces, interpretamos la ley para aplicarla al caso concreto. Nos acercamos y tratamos hacerlo con justicia, pero nunca dejaríamos de aplicar la ley, aunque la ley fuera injusta en nuestra concepción moral y ética.
-¿Prima entonces la ley a la ética?
-Debe primar, nuestra función no es legislar, sino interpretar y aplicar la ley.
Si a mí me parece que el legislador se equivocó, puedo expresarme, puedo criticar, y creo que todos deberíamos dejar sentado nuestro principio, pero sin duda tengo que acatar porque es lo que me marca la ley.
Peor que aplicar una ley injusta sería aplicar una no ley, algo que permita al juez aplicar su concepción de justicia, y eso sería el caos absoluto. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad