La columna amarilla

* Dos visiones sobre privilegios: el de civiles y el de militares

-¿Cómo puede ser que presuntos asesinos, reclamados por crímenes, secuestros y otras cuestiones, muchas de ellas consideradas de «lesa humanidad», tengan privilegios en la reclusión que obviamente no gozan los civiles en las mismas condiciones?

-¿Usted habla de los militares que estaban recluidos en dependencias de las Fuerzas Armadas?

-Claro. No tenían, aparentemente, libertad ambulatoria como para salir a la calle, pero dentro del predio militar hacían lo que querían. Recibían amigos, se tomaban sus buenos whiskys, asaditos, teléfonos celulares, etc., etc. Fíjese que el teniente coronel que acompañó a Gilberto Vázquez al Hospital Militar, para el examen de próstata, se despidió del preso y lo dejó solo. Eso quiere decir que no lo custodiaba.

-Está bien claro.

-Muy bien dijo el general Pereira el otro día en un programa de TV, el régimen uruguayo sigue siendo, de alguna manera, cívico-militar. Hay militares que creen que esos privilegios son inherentes a su condición de uniformados y que tienen una categorización del honor distinta a la de los civiles.

-Y, ¿eso por qué?

-Porque están, dicen, al servicio de la patria. Y le aseguro que hay civiles que piensan lo mismo, que han sido ganados por esa teoría absurda. Un asesino cualquiera, va a dar con sus huesos en el Penal de Libertad, pero si es militar gozará de impunidad por años y, si piden su extradición, vive en una situación de total liviandad dentro de las unidades militares.

-¿Son privilegios únicos?

-Claro… Son conceptos a revisar. Ya no sirven esos códigos perimidos. Estamos en una sociedad con demasiados problemas para tener, ante la ley, a hijos y a entenados. *

 

* Difícil situación para algunas empresas por lavado y planchado

-Se está poniendo complicada la situación para algunas agencias de viaje. ¿Está enterado de eso?

-Por supuesto, es que casi el 50 por ciento de las mismas no ha hecho el depósito de 80 mil dólares que es obligatorio para su funcionamiento y ya existiría, se dice, una decisión del Ministerio de Turismo de adoptar medidas sobre ellas.

-Pero, ¿qué es lo que está pasado?

-Es que la situación es difícil, hay mucha gente que quedaría muy mal, pero no es posible que no se cumplen por ello con los extremos legales. ¿No le parece?

-Claro.

-Y usted sabe que hay empresarios que tiran de la soga hasta que se rompe, poniendo como última excusa a los trabajadores. Mire lo que pasa en La Pasiva. Además hay otra cosa…

-¿Qué?

-Hay algunas cosas más graves. Hay empresas que ostensiblemente pierden dinero en su actividad diaria, tienen cuantiosas deudas y siguen funcionando como si nada les pasara.

-Bueno, tendrán un respaldo de capitales…

-Eso puede ser, pero recuerde que ahora el gobierno ha comenzado a coordinar acciones de contralor de otros ilícitos, como el del «lavado de dinero», que está a cargo de la Auditoría Interna de la Nación.

-¿Y?

-Qué por ese lado pueden aparecer muchos elementos para su columna, se lo aseguro.

-¿Le parece?

-Póngale la firma. *

 

* Uno de los primeros contactos cimarrones con periodistas

-¿Qué pasó?

-Y, fue uno de los primeros encuentros entre el grupo Cimarrón con los periodistas.

-¿Cuándo ocurrió?

-A la salida de Gilberto Vázquez, frente a Interpol, en la calle Mercedes. Se había organizado a los periodistas, de un lado fotógrafos y camarógrafos, de otro los periodistas propiamente dichos. Todo coordinado con un alto funcionario policial que en el mejor de los tonos organizó la cosa.

-¿Entonces?

-Todo bien. Pocas veces la cosa estuvo tan bien organizada, pero en eso, en un transporte llegaron efectivos del grupo Cimarrón, que se pusieron a custodiar el lugar y, por supuesto, a actuar mal, muy mal en uno de sus primeros contactos con la gente de prensa.

-¿Por qué?

-Los periodistas se mantenían en sus lugares, los asignados previamente, pero alguien dio la orden a los Cimarrones, que los periodistas debían ir más atrás y estos, en lugar de decir, «por favor, deben colocarse más atrás», se pararon frente a las hileras de la gente de prensa y comenzaron a empujar con sus escudos de acrílico y sus machetes.

-¿Por qué hicieron tal cosa?

-Alguien debería explicarlo… Hay gente que aquí debería recibir clases urgente de relaciones públicas, porque el único mecanismo que conocen es la brutalidad. *

 

* La descarnada postura de un editor periodístico

-El juicio que se lleva adelante y que enfrenta al senador José Korzeniak y a un grupo de periodistas del semanario Búsqueda está dando para mucho, ¿verdad?

-Exactamente. Están apareciendo testimonios insólitos, que están mostrando aspectos de algunos medios, como el propio semanario nombrado, que por dentro es una cosa y su apariencia externa es otra.

-¿Qué quiere decir?

-Es que el redactor responsable de esa publicación, que declaró como testigo de los periodistas, dijo tanta cosa que dejó sorprendido al juez, al fiscal, a la audiencia, a los abogados presentes y hasta al mozo del bar de la esquina del Juzgado que alcanzó refrescos en algún momento de la confrontación legal.

-No me diga… ¿Usted habla de Atanasio Aguirre?

-Claro, del mismo que viste y calza. Ni se imagina…

-¿Qué?

-Con un tono doctoral y con voz engolada, dijo algunas cosas sorprendentes.

-¿Por ejemplo?

-Dijo que él es el nexo entre los periodistas y la propiedad del semanario y que para el «negocio de medios en la actualidad a mí me interesa que Mujica se pelee con alguien para poder publicarlo ya que es el político con más rating, el que más vende».

-¿Dijo eso en el juicio?

-Sí y además agregó sobre la polémica con el senador Korzeniak.

-¿Qué?

-Que de alguna manera el semanario Búsqueda está en ese juego, al crear polémica, ya que esto «influye en el tiraje y la venta». En este caso  agregó  «los que están más involucrados son los periodistas, ya que hoy están en este semanario y luego en otro».

-O sea, que sostuvo que lo de Korzeniak mejoró de alguna manera la venta de Búsqueda. ¿Usted lo entiende así?

-Eso surge de sus palabras. Además también allí queda en claro la moneda de cambio que son los propios periodistas que se están jugando su patrimonio en un juicio afirmando que Búsqueda no es de derecha.

-Así es la vida de ingrata…*

 

* Sherlock y sus problemas con el sexo de los ángeles y de los locutores

-¿Hubo derivaciones con el tema del feliz cumpleaños cantado por Las Ardillitas en lugar del Himno Nacional?

-No, solo sirvió para desacartonar en algo un acto oficial que, con el frío reinante, ya se estaba convirtiendo en todo un témpano.

-Lo único, mi amigo Sherlock, que usted nunca va a tener resuelto es el tema del sexo de los ángeles.

-¿Qué dice?

-Claro… En la nota que leí el domingo, que estaba buena, tuvo un error garrafal y fue el sexo del locutor, a quien tildó de locutora.

-Producto de los apuntes y la mala letra… ¡Qué le va a hacer!

-Claro, el locutor fue Aris Iriartegaray y es muy hombre, sin hacer de esto una expresión de machismo.

-Y bueno, son errores… Alguna vez se mete las de caminar, pero lo grave no es eso, sino no reconocerlo después. Y mucho más en esta profesión de comunicador. ¿No le parece?

-En eso estamos de acuerdo. *

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