El capitán que ayudó a Gilberto Vázquez era subordinado de la "Base Valparaíso"
El capitán de Ejército Lawrie H. Rodríguez, detenido por ayudar al coronel Gilberto Vázquez durante su breve fuga de cuatro días, era uno de sus subordinados en la Base Valparaíso, donde fue llevada María Claudia García de Gelman antes de ser asesinada y desaparecida.
La Base Valparaíso fue una dependencia del Servicio de Información y Defensa (SID), ubicada en la calle Francisco de Medina 1525 bis, donde operaba una flota de taxis «espía», bajo la fachada de una inmobiliaria llamada «Valparaíso».
Gilberto Vázquez viajó a Santa Clara de Olimar, departamento de Treinta y Tres, para reunirse con Lawrie Rodríguez y con Miguel Angel Sande Lima, hermano de José Felipe Sande Lima, el granadero ex director del Penal de Libertad que hoy está preso en la Cárcel Central por un delito de «peculado».
Lawrie Rodríguez habría sido quien acompañó a Gilberto Vázquez, manejando hasta Montevideo el Corsa gris matrícula SBD 9813 de la prima del coronel prófugo, Serrana Rivas, en cuyo domicilio de Isla de Flores 1789, apartamento 304, fue capturado.
Uno de los «valpardos»
La existencia de la Base Valparaíso fue denunciada por LA REPUBLICA el 29 de mayo de 2005, cuando se denunció que probablemente en ese local pudo haber sido asesinada la nuera del poeta argentino Juan Gelman, y se aportaron detalles sobre el lugar y el personal de inteligencia que allí actuaba. Bajo el rótulo de los «Valpardos» se divulgó entonces una lista de ocho militares y policías que estaban implicados en las actividades de la Base Valparaíso, cuatro de los cuales hoy se encuentran presos a la espera de su extradición a la Argentina.
El coronel Gilberto Vázquez era precisamente uno de los mandos del local –constituido por un taller de automóviles con una residencia en la planta alta–, en el que también operaban sus hoy compañeros de celda José Ricardo «Turco» Arab, Ricardo «Conejo» Medina Blanco y Ernesto «Tordillo» Rama.
También eran integrantes del grupo de «Valpardos» el fallecido coronel León Tabaré Pérez (cuya extradición también había sido solicitada por el juez federal argentino Guillermo Montenegro), el teniente coronel Washington J. García, el ex gerente hotelero Eduardo Ferro y, precisamente, Lawrie H. Rodríguez.
Lawrie de Santa Clara
Lawrie Rodríguez ingresó al arma de Caballería en 1962 y en 1970 revistaba como teniente 1º en el Regimiento de Caballería Nº 7 con asiento en Santa Clara de Olimar, una unidad muchas veces denunciada como uno de los más duros centros de tortura de principios de la dictadura.
Rodríguez, llegó a Treinta y Tres siendo apenas un alférez en 1967 y terminó por contraer matrimonio con Lidia Machado, hija de Socimo Machado, un conocido estanciero de la zona, cuyos campos entre Santa Clara y Cerro Chato hoy regentea el propio Lawrie, también dueño de una radio local.
El joven Lawrie, rubio y de ojos claros, supo integrarse a la «alta» sociedad de los años de la dictadura, donde fue un «niño mimado» de algunos tristemente recordados mandos de la unidad militar de Santa Clara de Olimar, como el general Manuel Fernández o Julio César Litosky.
Lawrie participaba en los tradicionales rallies hípicos de los 25 de agosto (en los que nunca obtuvo mención alguna), asistía a los bailes del Club Hispano Uruguayo y, en las noches, solía rumbear más allá de la Plaza de los Treinta y Tres, cruzando la vía…
«Patotero» de OCOA
En Treinta y Tres, Lawrie Rodríguez tuvo una particular especialización: la de torturador. «Torturaba al pedo, de gusto nomás, sin interrogar», cuenta una de las víctimas de aquel joven oficial miembro del S2 (inteligencia), que no pasó del grado de capitán por un incidente personal que truncó su carrera.
Su especialización en apremios también fue denunciada en el testimonio de Julio César Cooper, quien afirma que el capitán Lawrie Rodríguez y el mayor Victorino Vázquez fueron dos de los torturadores de Luis Eduardo González González, desaparecido el 13 de diciembre de 1974.
Rodríguez conocía al prófugo Vázquez de la Base Valparaíso, donde Lawrie era el encargado de la inmobiliaria, desde donde negoció el edificio ubicado en Luis Alberto de Herrera y Demóstenes, construido con dinero robado a las víctimas del centro de torturas Automotores Orletti de Buenos Aires.
Torturador de Santa Clara de Olimar, miembro de los «Valpardos» de la Base Valparaíso y por tanto integrante de la «patota» de la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA), Lawrie Rodríguez también pudo ser uno de los testigos del destino final de María Claudia García de Gelman. *
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