Tribunal rechazó demanda contra Citibank pero reconoció la razón de la denunciante
Le cerraron sus cuentas bancarias y quebró en 2001 por una falsa denuncia del banco norteamericano que derivó en una suspensión del BCU. En la causa civil se registraron irregularidades y hasta la desaparición de pruebas. Su defensa considera comprometida la causa pública y acusa al BCU por «falsificación ideológica y omisión» en un caso en el que también implican al propio Citibank y al Bank Boston.
El Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 6º Turno se pronunció en contra del reclamo de una mujer que había demandado por una cifra millonaria al Citibank y ahora sólo tiene la posibilidad de que un juez penal le ampare en un juicio donde implica al Bank Boston y el Banco Central del Uruguay (BCU).
Ana María Becavach, empresaria, quebró en 2001, al sufrir el cierre de todas sus cuentas bancarias cuando el Citibank la denunció falsamente ante el BCU por emitir cheques de una cuenta cerrada y el Bank Boston le congeló las suyas ante la automática sanción dispuesta por la autoridad monetaria.
Becavach llegó a denunciar su caso ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, donde las actas se labraron con el rótulo de secreto ante las implicancias de los hechos relatados por la empresaria y por su abogada, Mirtha Zunino, catedrática de la Facultad de Derecho.
La empresaria, escribió siete cartas al presidente Tabaré Vázquez en las que denunció sentirse una víctima del sistema y el primer mandatario derivó el caso al Ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, quien a su vez trasladó la situación a la presidencia del BCU, que ejerce Walter Cancela.
La extraña historia sufrida por Becavach durante cinco años, podría incluir distintos conflictos de intereses, en un caso que fue arbitrado por quienes tenían cuentas en el propio Citibank y pruebas solicitadas por la defensa no llegaron a la causa debido a «internas» que implican al Bank Boston y el BCU.
Al ver cerrada la vía civil, Ana María Becavach procura ahora un amparo de la justicia penal, ante la cual demandó al Citibank, el Bank Boston y el propio Banco Central del Uruguay. La causa quedó en manos del juez penal de 19º turno, Luis Charles, y de la fiscal de 12º turno, Dora Domenech.
Tiene razón, pero…
En su pronunciamiento, el Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 6º Turno consideró que Becavach efectivamente había sido mal sancionada por el BCU debido a una equivocada denuncia del Citibank, pero ratificó el fallo de primera instancia de la jueza de 10º Turno, Lilián Morales Larrosa.
El fallo del Tribunal, cuyos ministros tenían posiciones encontradas a fines del año pasado, según constaría en los expedientes, terminó en una acelerada decisión unánime, casualmente, días después de que las implicancias del Caso de Ana María Becavach fueron denunciadas en LA REPUBLICA.
«Pese a que los actores acreditaron haber pagado los cheques dentro del plazo legal, el Citbank, por equivocación, comunicó al Banco Central que había procedido a cerrar la cuenta corriente a nombre de Ana María Becavach por provisión insuficiente de fondos, error por el cual el Citibank fue sancionado con una multa por parte del Banco Central (fs. 100)», reconoce el fallo.
«En cuanto a la apelación de la sentencia definitiva. No son de recibo los agravios. Si bien se considera que hubo culpa del Citibank al comunicar al Banco Central que los dos cheques que libró no fueron cubiertos en plazo cuando sí lo fueron y que, en principio, el hecho de la víctima (libramiento de los cheques contra una cuenta corriente cerrada) no exonera al Banco de responsabilidad, la demanda no puede prosperar, porque no se probó el nexo causal entre la equivocación del Banco y los daños reclamados», se decidió.
El fallo del tribunal de alzada, difundido el 6 de marzo, luego de la feria judicial, fue redactador por el ministro Felipe Hounie y contó con los votos conformes de las magistradas Elena Martínez y de la candidata a ocupar un cargo en la Suprema Corte de Justicia, Sara Bossio.
La odisea de Becavach
La odisea de Becavach se inició en el año 2000, cuando con su marido hicieron un pago con sendos cheques diferidos del Citibank por montos de 100 y 160 dólares y posteriormente cerraron su cuenta en esa entidad norteamericana para seguir operando sólo con el Bank Boston.
Un año después el Citibank la denunció errónamente por emitir cheques en la cuenta cerrada ante el registro de infractores y todas sus cuentas fueron suspendidas por disposición del BCU. Cuando se comprendió el equívoco y se levantó la sanción, cuatro meses después, la empresa había quebrado.
Becavach reclamó y llegó a reunirse con la vicepresidenta del Citibank, Graciela Reybaud y su abogada, Dra. María Cerdeña del estudio Guyer & Regules, quienes reconocieron que había existido un error, pero le aclararon que, siguiendo políticas del banco, sólo le resarcirían por orden judicial.
En el proceso ante el juzgado civil de 10º turno, se evidenciaron distintas irregularidades. Las chequeras que entonces emitía el Citibank infringían el Artículo 18 de la Ley de Cheques ya que sus talonarios no incluían lugar para anotar la fecha de libramiento. Esa prueba llegó a desaparecer del expediente.
Sin embargo, la irregularidad del Citibank sólo fue sancionada con una multa por las autoridades de la época en el BCU, quienes a lo largo de la causa fueron reticente a presentar pruebas solicitadas por la demandante. Algunos de esos jerarcas continúan hoy en organismo financiero del Estado.
El Bank Boston -también defendido por el estudio Guyer & Regules-, tampoco aportó como prueba requeridas los informes que demostraban que sus cuentas fueron suspendidas por el error del Citibank y la sanción del BCU. Se dijo que le cerraron las cuentas «en base a criterios comerciales».
Un amparo en lo Penal
Defendida por la catedrática universitaria, doctora Mirtha Zunino, Becavach inició una causa ante el juzgado penal de 19º turno que atiene el magistrado Luis Charles, quien ante la existencia de un previo proceso en lo civil, ordenó archivar la causa antes de darle conocimiento al ministerio público.
Con el pronunciamiento del Tribunal de Apelaciones, donde se reconoce la equivocación y culpa del Citibank aunque se haya desestimado el monto de dinero demandado, Becavach procura ahora retomar la causa penal y ser amparada por la fiscal Dora Domenech.
La defensa de Becavach considera que existe un delito de «falsificación ideológica y omisión» por parte del Banco Central del Uruguay por no aportar pruebas necesarias para que la justicia civil fallara con equidad, ya que existía un talonario del Citibank que incumplía la Ley de Cheques.
La sanción aplicada contra el banco norteamericano es considerada mínima en relación al perjuicio que se le ocasionó a Becavach, quien considera que existió un encubrimiento de la irregularidad del Citibank cuando el BCU se limitó a ordenar el cambio de las chequeras. *
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