Se reunió ayer el Plenario Nacional y aprobó el removedor planteo de su presidente

A propuesta de Vázquez, el FA encarará una "redefinición"

La propuesta del máximo dirigente de la izquierda fue hecha en el Plenario Nacional del Frente Amplio, reunido ayer en la sede del Centro de Vendedores de Plaza y Viajantes. Durante toda la jornada los integrantes del organismo analizaron dos temas: balance del proceso electoral y perspectivas. Precisamente, en esta segunda etapa del debate llegó el planteo de Vázquez.

El presidente de la coalición planteó la necesidad de abordar el futuro el FA en dos perspectivas: abrir un debate ideológico sobre la identidad y el papel de la izquierda en los próximos años, y consolidar las propuestas programáticas.

Para Vázquez, la humanidad «vive un tiempo de transformaciones civilizatorias pautadas por cambios tan removedores como los que ocurrieron en la segunda mitad del siglo XVIII. Si en aquel entonces las máquinas a vapor y los telares mecánicos determinaron una revolución productiva y cultural de fuertes efectos en la economía y la sociedad, el vertiginoso avance científico técnico de las últimas décadas del siglo XX está trasformando profundamente todos los aspectos de la vida humana». Una consecuencia, tal como está planteada la revolución tecnológica –agregó–, es que «tiende a acentuar históricas desigualdades: lo hace casi todo posible para unos pocos que tienen mucho pero deja por el camino a muchos que tienen demasiado poco.» Más adelante, aclaró que ser de izquierda es comprender «ese inexorable cambio civilizatorio e integrarse al mismo aportando nuestros valores, nuestros principios y nuestra experiencia».

Vázquez alertó contra la tentación de «refugiarse» en la nostalgia o «zambullirse» en utopías fáciles, como forma de construir un proyecto. Reclamó a sus pares la necesidad de actualizarse, aunque advirtió contra el error de confundir «actualización con devaluación de ideas. Porque no es lo mismo una izquierda en constante proceso de actualización ideológica que una izquierda ideológicamente empobrecida: la primera es imprescindible; la segunda no es izquierda, es una vía muerta». Para ese proceso de renovación exigió solidez en los valores, rigor en las propuestas y flexibilidad en la acción política. En la definición de los valores constitutivos de la izquierda incluyó la libertad, la igualdad y la solidaridad.

Luego agrupó en siete capítulos los temas a estudiar: mundialización de los problemas, globalización de la economía e integración regional (aquí propuso extender la integración regional a lo social y político); un nuevo pacto social para hacer compatible el crecimiento económico y el progreso humano; estado y mercado; educación, tecnología, trabajo y empleo; ciudadanía y democracia; la liberación del individuo como horizonte de la izquierda; una causa común para todos los progresistas uruguayos. Al momento de la propuesta no se encontraba Líber Seregni, como tampoco varios legisladores (algunos por enfermedad como Danilo Astori y Alberto Cid).

Reacciones

La reacción de los dirigentes de la izquierda fue positiva ante los planteos de Vázquez. Manuel Laguarda, secretario general del PS, señaló que la propuesta es fuerte y coincidió en la necesidad de una actualización ideológica que atienda a los cambios de los últimos 20 años.

Por su parte, el dirigente de la Vertiente Artiguista José Bayardi, acordó con Vázquez en la necesidad de una reflexión que ubique a la izquierda en el siglo XXI y señaló que su sector inició este año un debate coincidente con el propuesto por el presidente del FA. «El mismo fruto de la consulta con los integrantes de VA y distintos actores del quehacer nacional será finalizado, en su primera parte, a mediados de octubre», comentó Bayardi.

Eduardo Bonomi, representante del MPP en el Plenario, manifestó su conformidad con la iniciativa de Vázquez, no obstante lo cual recordó a LA REPUBLICA la necesidad de afinar la discusión sobre la situación económica y social que vive el país y el relacionamiento que el FA debe tener con los distintos sectores que hoy manifiestan su disconformidad con la crisis. Finalmente el Plenario votó, por unanimidad, los talleres planteados por Vázquez, la sistematización de los resultados de los mismos por la Mesa Política y su presentación.

Otro punto de la discusión de perspectivas refirió a la movilización social y la necesidad de que la izquierda dé a conocer sus planteos a los sectores sindicales, empresariales, de la producción agropecuaria, que hoy realizan actividades de protesta contra la política económica gubernamental. En esa dirección se resolvieron cuatro actividades –donde el FA explicará también su posición en torno a la Ley Presupuestal–, la primera de las cuales tendrá lugar el 16 de setiembre en San Carlos, la segunda será un acto de masas, el 29 de setiembre en Montevideo. Las dos restantes en Tacuarembó y Young, aún no tienen fecha.

Balance

La discusión del pasado proceso electoral insumió la mañana. Los integrantes del Plenario aprobaron en general el informe del Comando Electoral y decidieron derivarlo junto a los documentos sectoriales, a una comisión (creada a propuesta del diputado Doreen Ibarra) que hará el balance definitivo. Este grupo estará integrado por un delegado por cada una de las listas nacionales, más cinco representantes de las bases, dos por Montevideo, uno por Canelones y dos del Interior.

Las distintas intervenciones hicieron hincapié en la «derrota» de noviembre y mayo, en la medida en que no se alcanzó el objetivo de llegar a la presidencia de la República y obtener alguna intendencia del Interior.

Los aspectos más críticos refirieron a la ausencia de candidatos con peso local en la mayoría de los departamentos, a la forma de elección de los mismos basada en la correlación de la interna, y en la inexistencia de conducción política. Laguarda resumió este aspecto de la discusión en que «hemos descentralizado en el planteo político, pero no en la práctica».

En cuanto al balotaje, los oradores destacaron las dificultades de asimilar la modificación de la lógica electoral que suponía el enfrentamiento con Jorge Batlle, y pasar de una dinámica basada en la acción de los sectores del FA a una más global, dijo el secretario general del PS. También se destacó la respuesta tardía a la ofensiva electoral de los partidos Nacional y Colorado, como la desmovilización ocurrida después del 31 de octubre. Vázquez, si bien admitió la existencia de errores en la campaña, sostuvo que «los resultados del desempeño del FA durante los 16 meses comprendidos entre las elecciones internas y las municipales demuestran contundentemente que las elecciones no se ganan o se pierden en función de tres o cuatro meses de campaña electoral, sino que los resultados electorales con la culminación de procesos políticos mucho más extensos y profundos que la campaña en sí».

Seguidamente agregó que ello no significa subvalorar la importancia de la campaña, pero «sería irresponsable reducir la evaluación de nuestro desempeño electoral a justificaciones tales como ‘no nos alcanzó el tiempo’, ‘los recursos financieros fueron insuficientes’, ‘la publicidad no fue acertada o llegó tarde’, ‘los candidatos no eran los mejores o no pudieron dedicarse plenamente a la tarea’, ‘diversificamos el discurso’, ‘nuestros adversarios son poderosos y malos’, ‘la prensa nos dicrimina’ y ‘la gente no nos comprende'». Para el presidente del FA, la explicación del resultado de noviembre está en los años anteriores en los que la fuerza política estuvo ocupada en polémicas internas, sin presentar hacia la ciudadanía una imagen de credibilidad. (Ver discurso completo en las pá
ginas 4 y 5)

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