Técnicos de Botnia y Ence se reúnen con la Corporación Financiera Internacional
La reunión entre los representantes de las empresas y del BM se producirá, según confirmaron fuentes de Botnia a LA REPUBLICA, el próximo viernes.
En el encuentro se entregará al organismo internacional una nueva serie de documentos que certifican la aplicación en la construcción de las plantas de algunas de las recomendaciones contenidas en el segundo informe del borrador del impacto ambiental de las procesadoras de celulosa preparado por científicos canadienses para que la CFI determine la conveniencia de otorgar el crédito solicitado por las empresas y que en total suman unos 400 millones de dólares. Además, la organización financiera, en caso de que se cumplan con sus recomendaciones, está dispuesta a aprobar para Botnia un seguro de riesgo político por 300 millones de dólares.
Según explicaron informantes de Botnia y Ence, el que ya se hayan incluido en las plantas «muchas» de las recomendaciones formuladas por los expertos del BM, responde en realidad a «las exigencias ya realizadas por la Dirección Nacional de Medio Ambiente».
Entre las medidas ya aplicadas se encontrarían las mejoras al proceso de tratamiento de los efluentes. En ese orden, voceros de Botnia afirmaron a LA REPUBLICA que «ya se decidió que nuestra planta trabajará con un proceso de blanqueo de cloro light, el cual es considerado mejor que el proceso con cloro elemental común debido a que presenta beneficios similares a los producidos por la tecnología totalmente libre de cloro».
De acuerdo a lo aseverado por Alicia Torres, directora de la Dinama a AM LIBRE, estas decisiones entorno al tratamiento de los efluentes ya están siendo analizadas por esa dependencia estatal para determinar su aprobación.
Torres destacó también que «lo que falta es el detalle de los procesos productivos en cuanto a qué maquinaria comprarán, cuánto va a rendir, cosas que muchas veces estaban en proceso de decisión. Como esas decisiones las estaban procesando tampoco podían darnos esa información porque aún no habían elegido quién les iba a suministrar las máquinas. Cuando esa decisión está tomada, viene, la analizamos y vemos que esa decisión que tomó la empresa cumpla con el marco ambiental de funcionamiento que le condicionamos. Por ese lado lo que tratamos de ajustar es que esas decisiones que va tomando la empresa sean y confirmen el marco de funcionamiento ambiental que se le puso a los emprendimientos y si no lo es tendrán que modificarlos hasta que se cumplan».
En el mismo sentido, las fuentes empresariales remarcaron que la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos constituyen «un proceso evolutivo, en el que cada nueva etapa debe ser analizada y aprobada tanto por los técnicos de las compañías como por parte del Estado».
Por esa razón, remarcaron que siempre se está «en contacto» con las autoridades con el fin de «seguir presentando los planes de gestión ambiental a medida que se define más la ingeniería de detalles del sistema productivo», con esto los voceros se refirieron a la recomendación de explicitar de manera más minuciosa la forma en que se monitoreará la operación de las procesadoras.
Botnia desmiente demanda a Uruguay
En la edición del jueves 13 de abril, Clarín informó que Botnia estaría «dispuesta a ir a fondo en la pelea con Uruguay» y que estaría «pensando en llevar el caso al tribunal arbitral del BM, el Ciadi» a causa de que el país estaría «incumpliendo el tratado de reconocimiento recíproco de inversiones», firmado con Finlandia y «complicando» la obtención de los créditos necesarios para sostener la construcción de la planta.
Consultados al respecto, directivos de la empresa negaron enfáticamente que se estuviera evaluando esa acción y subrayaron que «lo más fuerte que tiene Botnia es su financiamiento. Eso solo es parte de la ola de trascendidos que se generaron en los últimos días, por ejemplo, la negativa de crédito del ING Group ocurrió hace tres meses y no esta semana, pero además eso es común en un proceso de financiamiento, no es trágico, un banco descarta un proyecto y la firma encuentra otro que lo solventa, como ya ocurrió en el caso Botnia».
En el mismo sentido, afirmaron «en primer lugar no estamos peleando con el gobierno; estamos trabajando juntos, tanto con el gobierno como con la oposición y las organizaciones sociales, porque la instalación de la planta ya dejó de ser solo de interés económico exclusivo de Botnia, es una apuesta de país de todos los uruguayos».
Además de la reunión con el BM, la próxima semana se llevaría adelante un nuevo encuentro entre directores de las empresas y autoridades de gobierno para coordinar los siguientes pasos de la instalación de las plantas.
A la vez, el martes obreros metalúrgicos comenzarán a perfeccionar sus conocimientos, mediante un programa de capacitación financiado en conjunto por la Dirección Nacional de Empleo y Botnia, para estar en condiciones de realizar las tareas de soldadura que requieren los equipos que funcionarán en las plantas de celulosa. *
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