General Paulós: "Si voy caminando y veo una abeja libando, alargo el paso para no pisarla"

El general (r) Iván Paulós, a la salida del acto del Centro Militar, recordó los años de la dictadura y llamó a que el presidente de la República, Tabaré Vázquez, impida la extradición a Chile de los militares Radaelli, Casella y Sarli, presuntamente involucrados en el caso Berríos.

«El señor presidente de la República el 24 de agosto de 1994 encabezó una asonada en el Hospital Filtro para evitar un pronunciamiento de la Justicia que determinaba la extradición de tres terroristas españoles», en un acto que ocasionó el fallecimiento de Fernando Morroni, por lo que ahora, a través del artículo séptimo del Tratado de Extradiciones con Chile, puede impedir que la misma se realice. «Se supone que no lo va a hacer, quiere decir que lo que él dice de ‘dentro de la Justicia todo fuera de la Justicia nada’ es relativo», sostuvo Paulós.

En ese sentido, recordó el caso del dictador chileno Augusto Pinochet, que estando en Europa el juez Garzón solicitó su extradición, lo que llevó a que «la Justicia chilena luchara» para que la misma no se produjera, mientras que «nosotros, después de trece años vamos a brindar la cabeza de tres oficiales y eso es de todos, no se trata de ser militares o civiles, son orientales, somos todos compatriotas». El presidente Vázquez «está creando un precedente que le hace mal a la nación como un todo», enfatizó el ex militar.

En lo que tiene que ver con la pasada dictadura reiteró el perimido argumento de que se vivía «una situación de guerra», y que no existe «ninguna guerra sin sufrimiento». Lo cual «no justifica el dolor», ya que se autodenominó «respetuoso» de la vida ajena. «Si voy caminando y veo una abeja libando alargo el paso para no pisarla porque es un ser vivo que merece respeto y eso lo tengo para todo el mundo».

Con respecto a los restos de desaparecidos que recientemente se han hallado dijo que «esa fue una parte dolorosa de la guerra», que es «una tortura en sí misma». «La tortura la tenía mi señora cuando mi hijo iba a la escuela y llamaban por teléfono para decirle qué bien vino tu hijo hoy, qué prolijito, nos gusta tanto que uno de estos días va a ir sin una oreja, eso es tortura también. La tortura no es sólo con los fierros, es con todo lo que propenda a perjudicar al ser humano», expresó Paulós, y agregó que «la tortura es hermana de la guerra, la guerra es tortura en sí misma. La tortura no es sólo quemar a una persona con un cigarrillo, la tortura es sicológica».

Finalmente se retiró manifestando que «no deseamos ni admitimos ser pisoteados como estamos pisoteados en este momento». *

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