ENTREVISTA: MARIO CAYOTA (PROFESOR DE HISTORIA Y NUEVO EMBAJADOR EN EL VATICANO)

Confesión: "Estoy dispuesto a llevar una murga al Vaticano"

-¿Cuál es el origen del apellido Cayota?

-Cayota es un apellido portugués, castellanizado. El primer Cayota era el médico de la invasión portuguesa, cuando la Cisplatina. Después se casó con una criolla que era parienta de Artigas. Esto es lo que salva mi árbol genealógico. El origen de Cayota es imperialista, siendo yo tan antimperialista (se ríe).

-¿Qué significa para usted representar a nuestro país ante el Vaticano?

-Es una responsabilidad. Estoy convencido que los cargos son ministerios, todos. Recurriendo al origen de la palabra son un servicio que debe prestarse a la comunidad y así lo asumo.

-¿Hay uruguayos que son funcionarios del Vaticano? ¿Usted conoce a alguno?

-Sí, desde hace mucho tiempo que nos conocemos. Estuvimos vinculados a los mismos movimientos, a Paz Romana, a Revistas, que salieron aquí en Uruguay. El único laico que está en el Vaticano es el doctor Guzmán Carriquiri, que ocupa un lugar de gran jerarquía.

-¿Qué funciones cumple Carriquiri?

-El es el subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos. Después del Cardenal que preside ese consejo, es el funcionario de más alta jerarquía.

-Los embajadores, los que llegan por primera vez al Vaticano ¿se presentan ante el Papa?

-Sí, sí. Presentan sus credenciales en determinada ceremonia, donde se habla directamente con el Papa. Se habla a través de un discurso protocolar, que supone la entrega de las credenciales, y también hay una conversación en privado.

-Me imagino que en estas horas usted debe de estar pensando qué decirle al Papa…

-Más allá del perfil propio con que lo haga, también debo atenerme a las orientaciones que el gobierno uruguayo me imparta.

-Pero en algún momento como cristiano va a tomarse una licencia para expresarle lo que siente…

-Eso va a ser en la conversación privada. Yo he leído las obras del actual Papa, cuando era un teólogo del Concilio, de manera que conozco sus trabajos que son de gran nivel. En general sus escritos, sobre todo de la época del Concilio, no son muy conocidos.

-¿En qué se pueden mejorar las relaciones entre Uruguay y el Vaticano?

-Creo que las relaciones pueden incentivarse. Prefiero utilizar la palabra «incentivarse» a «mejorar». Los organismos que hay en la Santa Sede tienen que ver con la problemática de la pobreza y particularmente del tercer mundo. A la vez el relacionamiento puede estrecharse con los organismos culturales, que existen en la Santa Sede. Por todo esto podemos llevar adelante un trabajo interesante en cuanto a la difusión de la cultura uruguaya.

-¿Se anima a llevar una murga al Vaticano?

-Sí, como no, estoy dispuesto a llevar una murga al Vaticano. Contrariamente a la imagen que los medios de comunicación han difundido del Papa, no creo que les disguste. Es un hombre muy afable, que se interesa por todo. Puede ser uno su rol en la congregación que presidió hasta hace poco y otra su actitud frente a las manifestaciones culturales. Es un hombre que le interesa mucho todo lo que son las manifestaciones culturales, incluso las que son de origen profano.

Además tenemos que tener presente que los primeros candombes que se bailaron, en forma pública, en lo que hoy es Uruguay, fueron en una procesión de Corpus Cristo.

A esta oportunidad usted le va a sacar provecho, en el mejor sentido de la palabra. ¿Qué significa para usted el Vaticano, Roma, Italia?

-El historiador inglés Arnold Toynbee decía que teniéndose presente lo que significa el Vaticano, el lugar que ocupa en la historia del mundo, para él era un gran observatorio espiritual y político. Yo pienso que en ese observatorio voy a estar y será una gran riqueza el aporte que puede llegarme no solamente desde Roma, sino desde toda Italia. Esto espero poder aprovecharlo, sobre todo por mi condición de gustador de la historia.

-Me lo imagino a usted metido en la biblioteca del Vaticano. ¿Será eso posible?

-Sí, sí, sin duda, es una de las cosas que fuera de mis actividades institucionales voy a hacer. También me interesa el archivo del Vaticano.

-¿Qué parte de la historia de Europa le apasiona más a usted?

-Curiosamente me interesa mucho la Edad Media y el Renacimiento. Nosotros asociamos a la Edad Media a la Inquisición y al oscurantismo, que son realidades, pero como dice Humberto Eco, autor insospechado, en la Edad Media surgieron movimientos interesantísimos, como los movimientos pauperísticos medievales, las universidades. La Edad Media es un período muy contradictorio, pero también muy fermental. Lo mismo el Renacimiento con el Humanismo, el Humanismo Cristiano, el Humanismo Comunitario. Claro que aquí, en el Uruguay, me apasiona el artiguismo y todo lo que tiene que ver con la Patria Grande.

-¿Cuándo accedió a la política?

-Soy un uruguayo un tanto atípico. Me doctoré en filosofía en la Argentina, en la Universidad de la Plata. Vuelvo a Uruguay y comienzo, en forma muy humilde, a militar en el Partido Demócrata Cristiano y al poco tiempo surge el Frente Amplio, al que apoyo calurosamente. Soy un modesto protagonista de los primeros años del Frente. Como ve tengo una militancia política desde hace muchos años.

Mi padre llegó a ser diputado de la Unión Cívica, representando a una corriente de gran compromiso social, muy perfilada dentro de ese partido.

-Su identificación con la religión católica ¿viene de la familia o usted se aproxima a ella?

-Son las dos cosas. Pertenezco a una familia tradicionalmente católica, pero asumí mi compromiso cristiano de una manera deliberada y lúcida. En general uno vive alguna posible crisis de Fe, por la cual también pasé. Decía Miguel de Unamuno que Fe que no duda es una Fe muerta. Yo pasé por ella y tuve una gran ayuda con la lectura de los libros del teólogo jesuita Teilhard de Chardin. Luego para mí fue muy importante el encuentro con el franciscanismo. Con los ideales de Franciso de Asís, que por otra parte es el único santo elogiado por Lenin y admirado por un escéptico, como era Renan. El encuentro con Francisco, después del que tuve con Jesús, es fundamental en mi vivencia cristiana.

-¿Cómo se para ante el descubrimiento reciente de la traducción del Evangelio de Judas?

-A mí no me sorprende. Responde a los evangelios llamados apócrifos, que siempre dieron una visión distinta. La novedad es que se haya individualizado este documento, que ya se conocía por referencias. Creo que es una versión de un grupo de cristianos heterodoxos, totalmente minoritarios, que se inscriben dentro de la literatura de estos llamados evangelios apócrifos, que buscaban presentar una visión distinta a la tradicional, pero no cambian en lo sustancial el centro de la teología y de la creencia religiosa. En algunos casos buscaban complementar lo que no habían dicho los evangelios o corregirlos para afirmar la identidad del grupo al que pertenecían.

-¿El presidente Tabaré Vázquez le pidió que en el Vaticano rece por su gobierno, por las papeleras, por quién?

-Yo tengo una gran admiración por Tabaré Vázquez, lo conozco desde hace mucho tiempo, y naturalmente voy a tener muy en cuenta todas sus instrucciones, que ya me las ha dado (se ríe).

-¿Le va a pedir una ayudita al Papa para con nuestro país?

-Que esa respuesta tenga puntos suspensivos (se ríe). *

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