Los Fernández definen el lunes en Buenos Aires detalles de la cumbre
Ayer fue una jornada intensa en contactos telefónicos al más alto nivel entre los gobiernos de ambos países. Esos contactos incluyeron también a la empresa finlandesa. Según se informó a LA REPUBLICA,
Botnia hará público en esta jornada un nuevo comunicado en el que reiterará su disposición a colaborar estrechamente para encontrar una salida.
El jueves, tras confirmarse el levantamiento incondicional de los piquetes, el gobierno uruguayo anunció una reunión con el presidente Néstor Kirchner. En conferencia de prensa, el secretario de la Presidencia Gonzalo Fernández comunicó la disposición del gobierno a iniciar negociaciones y afirmó que no tomará «ninguna otra medida hasta que se produzca la reunión»
Al mismo tiempo, Botnia afirmó que «está dialogando con el gobierno uruguayo» para contribuir alcanzar una solución y agregó que «espera que esta nueva etapa de diálogo promueva a una reflexión profunda acerca de las políticas de desarrollo del sector foresto-industrial que se apoyan en el respeto y el cuidado del medioambiente».
El anuncio, empero, no satisfizo a las autoridades argentinas y la posibilidad del acuerdo comenzaba a desdibujarse al otro lado del río. Ayer, a primera hora de la tarde, el jefe de gabinete argentino, Alberto Fernández, afirmó que la paralización de las obras era una condición fundamental para que se realice dicha cumbre presidencial.
«Todavía estoy esperando que las papeleras digan lo suyo. Si no se da (el gesto de las fábricas), no están dadas las condiciones que los presidentes plantearon y en ese caso la reunión no existirá», sostuvo el jefe de gabinete argentino en declaraciones radiales.
Fernández insistió: «Descarto que esa señal (de las fábricas) debe existir antes (de la reunión del miércoles), porque los presidentes pidieron ambas cosas. No pidieron que los asambleístas dejen de cortar las rutas solamente, pidieron también que las pasteras frenen las obras», remarcó el jerarca.
«Los asambleístas tuvieron el gesto que los dos presidentes pidieron, que fue interrumpir los cortes, y lo hicieron sin límite de tiempo y sin condiciones. Todavía estoy esperando que las papeleras digan lo suyo, ya que esto es condición para el encuentro» entre ambos presidentes, manifestó Fernández en declaraciones radiales.
Pero ayer mismo, «en varias oportunidades», el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y el jefe del gabinete argentino, Alberto Fernández, dialogaron telefónicamente. Finalmente, las aguas volvieron a su cauce.
Según supo LA REPUBLICA, ambos acordaron un encuentro en Buenos Aires, el día lunes, para ultimar los detalles de la cumbre Vázquez-Kirchner, que se desarrollará el miércoles próximo en Colonia, en la estancia presidencial de Anchorena.
Por su parte, la vocera de Botnia, Mariana Píriz, dijo a LA REPUBLICA que durante la jornada de ayer la firma finlandesa «le entregó (al gobierno uruguayo) una serie de propuestas tendientes a destrabar el conflicto».
Sobre este tema, Píriz dijo que «no se va a revelar el contenido de las propuestas porque están en manos del gobierno y ellos son los que decidirán cuál es la salida y cómo se divulgará».
Consultada sobre si entre las propuestas estaba la posibilidad de parar las obras, Píriz dijo que no estaba en condiciones de afirmarlo, pero tampoco descartó esa hipótesis.
Mientras tanto, hasta las 20 horas de ayer la empresa Botnia no había informado a su personal sobre la posibilidad de una paralización de las obras en forma inminente.
Fabián Gadea, vicepresidente del Sunca y que además trabaja en planta de Botnia, dijo a LA REPUBLICA: «Todavía no nos dijeron nada sobre la paralización de las obras. Pero el rumor en la misma planta es que después del miércoles se paraban las obras».
Sobre el particular, Gadea sostuvo que «si se para la construcción y a nosotros nos pagan el sueldo y cuando se retomen las obras vuelven todos los compañeros que hoy están trabajando, nosotros no vamos a ser un obstáculo para el gobierno ni para la empresa».
Es más, Gadea señaló que «si nos pagan el sueldo a pesar de que no trabajemos no vamos a agarrar la plata e irnos para la casa. Vamos a hacer algo como sindicato y ya estamos pensando en que si alguien pone los materiales nosotros vamos a poner la manos de obra para construir viviendas para las personas de bajos recursos de Fray Bentos o de otras localidades de Río Negro».
Gargano informó
A todo esto, el canciller Reinaldo Gargano recibió al ex vicepresidente de la República Luis Hierro López por el Partido Colorado; al senador y ex canciller Sergio Abreu por el Partido Nacional; al ministro de Educación y Cultura, Jorge Brovetto en representación del Frente Amplio y a Heber Gatto que lo hizo por el Partido Independiente.
Durante la reunión «Gargano dio como un hecho la reunión entre Kirchner y Vázquez y que la misma se realizaría el miércoles», según dijo a LA REPUBLICA el participante de la reunión, Heber Gatto.
En este sentido, Gatto señaló que estaban circulando versiones de prensa en donde el jefe de gabinete argentino, Alberto Fernández, sostuvo que para llevarse a cabo la reunión entre Vázquez y Kirchner era indispensable que se paralicen las obras.
Sobre este tema, Gatto dijo que durante la reunión «Gargano comentó que no tenía información oficial que confirmara esas supuestas declaraciones de Fernández e insistió en que la reunión se iba a hacer».
Sobre la eventual paralización de las obras, Gatto señaló que «el canciller Gargano insistió en que el gobierno no tiene potestades jurídicas para ordenar la suspensión de la construcción».
Sin embargo, Gatto subrayó que el canciller «tampoco supo informar si ya habían entablado algún tipo de contacto con la empresa para que en forma voluntaria Botnia paralice las obras».
Por su parte, el ex vicepresidente de la República Luis Hierro López dijo a LA REPUBLICA que «la única salida es parar o parar las obras porque el gobierno salió debilitado luego de las declaraciones de Vázquez en Chile y se acotó el margen de maniobra para evitar el cese de las construcciones en Fray Bentos».
Hierro López señaló que durante la reunión, «Gargano planteó medidas pero a largo plazo, entre ellas la búsqueda de un acuerdo de monitoreo del río Uruguay para que Argentina fiscalice los eventuales daños ambientales en el marco del tratado del río Uruguay». Otras de las propuestas de Gargano fue «fortalecer el protocolo ambiental del Mercosur», pero según Hierro López poca cosa se dijo sobre el temas más urgente que es si se va a realizar o no la reunión entre Kirchner y Vázquez y cómo se iba a negociar en esa instancia.
«Parar las obras me parece descabellado porque las empresas van a perder entre 2 y 3 millones de dólares y no se sabe quién se va a hacer cargo de los salarios de los trabajadores que construyen las plantas», dijo Hierro López. *
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