Rodríguez Caorsi dijo que los jueces deben juzgar de acuerdo con las leyes, sin opinar sobre la bonanza de las normas

El nuevo presidente de la Corte anunció "ajustes" a la inimputabilidad del menor

El ministro, que ejercerá como presidente hasta el 1º de febrero de 2007, ridiculizó el concepto jurídico de la «minoridad». Señaló el absurdo que un delincuente que esté a 24 horas de cumplir 18 años deberá ser capturado por la Policía con la consideración de un menor.

Por el Poder Ejecutivo concurrió el presidente de la República, Tabaré Vázquez, el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, el secretario de la Presidencia, doctor Gonzalo Fernández, el ministro de Educación y Cultura, Felipe Michelini, la ministra de Defensa Nacional, Azucena Berrutti, y el subsecretario del Ministerio de Interior, Juan Faroppa.

En la ceremonia realizada en la Sala Odriozola del Palacio Piria, en Héctor Gutiérrez Ruiz 1310, se procedió a declarar reabiertos los tribunales, finalizada la Feria Judicial Mayor, que se extendió, al igual que todos los años, desde el 24 de diciembre hasta el 31 de enero.

 

La cara y portavoz del Poder Judicial

En conferencia de prensa celebrada momentos antes de la ceremonia, Rodríguez Caorsi explicó que su investidura le confería potestades para desempeñarse como portavoz de la Justicia para representarla ante los demás poderes del Estado, por lo cual su designación debía entenderse como un «simple recambio de personas».

Aseguró que, con los demás ministros de la Corporación, con quienes trabaja en la magistratura «desde hace treinta o cuarenta años», existe «mucha coordinación» y que, si surge alguna diferencia, se trata de «pequeños matices» a los que restó importancia, por lo que anunció su gestión como una continuidad.

Con los demás ministros, señaló, «pensamos parecido, y aunque no pensemos parecido, somos un voto cada uno» por lo que, no habiendo mayor diferencia por su condición de presidente, su función se reduce a ser «la cara de la Suprema Corte, el portavoz o representante» descartando, por tanto, que existan «muchos cambios» en la gestión.

 

Los beneficios de un contacto fluido con el Poder Ejecutivo

En lo que refiere al relacionamiento con el Poder Ejecutivo, Rodríguez Caorsi apuntó que «esta Suprema Corte tuvo, el año pasado, un contacto muy fluido con el gobierno, que yo destaco, porque no ha sido el usual en los últimos años (y tengo una trayectoria de cuarenta años en el Poder Judicial)».

«Hemos estado en permanente coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Economía, con los legisladores del gobierno, e inclusive estuvo hace unos días la ministra de Defensa», informó el magistrado.

«Eso realmente marca una diferencia en la forma de trabajar del Poder Judicial, que generalmente era como una isla. Actualmente hay un contacto y se está trabajando en forma coordinada, como se demostró con la Ley de Humanización del Sistema Carcelario, en que hubo una comunicación permanente con Díaz y con Faroppa».

«Con la Ley de Presupuesto, ni que hablar, hablamos todos los días con Astori y con su equipo», reseñó el novel presidente, indicando que se trata de una forma armónica de trabajo que resulta de mucha ayuda, porque «el gobierno realmente nos ha apoyado presupuestalmente dentro del marco de lo que es posible en este país y con los medios disponibles».

Destacó, además, la coordinación con todos los gremios para elaborar el proyecto presupuestario de la Justicia, hecho que consideró como algo «bastante novedoso» y que tuvo como resultado un presupuesto que entiende «satisfactorio».

En relación con el problema edilicio de la Justicia, específicamente en cuanto a la paralización de la construcción del Palacio de Justicia, indicó que se trata de un asunto al que «los cinco ministros de Justicia tenemos el propósito de dar solución a breve plazo», puesto que «la refacción está fuera del alcance del Poder Judicial» ya que demanda «muchos millones de dólares».

«Más bien nos inclinamos a terminar de refaccionar el ex edificio de ONDA (en Plaza Cagancha) y el edificio de la DGI (en Rondeau y Valparaíso), donde pueden alojarse muchísimos juzgados», informó.

Consultado por su parecer respecto de la proyectada norma interpretativa de la Ley de Caducidad, se eximió de opinar al respecto explicando que el rol de los jueces es el de juzgar aplicando la ley y no les concierne opinar sobre la bonanza de esas leyes que aplican, siendo esa una cuestión de política legislativa que compete al sistema político y al Parlamento.

 

«Escalonar» la imputabilidad

Preguntado sobre su parecer respecto de la proyectada reforma del Código de la Niñez y la Adolescencia, el doctor Rodríguez Caorsi dijo que «el tema de la niñez y la delincuencia va más allá de un código», porque se trata de un asunto que tiene raíces muy profundas «en el consumo de pasta base, en los asentamientos y la pobreza».

Agregó que es allí donde está la verdadera «fábrica de todos esos menores que delinquen y causan problemas a la población y a ellos mismos», por lo que consideró importante contar con un edificio y personal adecuados para la educación y el control, «porque es tanto más importante el control de la peligrosidad de determinados menores», asunto respecto del cual la población «está alarmada».

Respecto de su posición sobre la rebaja de la edad de imputabilidad, el magistrado aseguró que «es un simplismo» hablar de los límites de 16 o 18 años, porque «si dejamos las cosas como están, un menor que delinque 24 horas antes de cumplir 18 años, de repente está tres años recluido y luego sale», en cambio «si delinque 24 horas después de cumplir los 18 años, puede estar 25 años preso».

«Me parece que es una cuestión bastante ilógica», dijo, proponiendo en cambio un sistema «escalonado» como se hizo en materia civil en cuanto a la capacidad de los individuos. Explicó que la capacidad es un concepto gradual: «No es como antes, que era blanco o negro, ahora hay capacidades disminuidas, capacidades para ciertos actos y para otros no».

Abogó por un «sistema escalonado» de acuerdo «con la edad y la madurez del adolescente», y que por esa vía se llegaría a un «sistema más lógico». Se mostró partidario de regular el tema de manera «más racional», porque con la ayuda de sicólogos, siquiatras y demás peritos «se ha avanzado mucho y se puede determinar la peligrosidad y la posibilidad de reeducación» en cada caso.

«Todo Código necesita ajustes, no conozco un Código que no los necesite, y en ese sentido con seguridad que van a tener que hacerse ajustes», puntualizó el alto magistrado.

«Tal como está sancionado el Código (de la Niñez y de la Adolescencia) crea bastante dificultad de aplicación para la Justicia», remarcando la necesidad de una debida consulta previa antes de la sanción de una ley, como ocurrió en el caso de la Ley de Humanización del Sistema Carcelario, ya que «es de las pocas veces que se nos consultó».

Dijo que en el articulado de la Ley de Humanización del Sistema Carcelario «hay mucho del criterio» de los cinco ministros de la Corte. «Tratamos de articular una ley sensata, razonable, que no creara mayores problemas a la sociedad, pero con los lineamientos, las directivas y principios que surgen del Poder Legislativo, no los nuestros».

Anunció que uno de los objetivos de este año es modernizar los recursos informáticos del Poder Judicial, de modo de tener los juzgados «unidos a través de sus computadoras» en una red interna (intranet), en un proceso que comenzó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, con recursos propios del Poder Judicial e incluso con una donación realizada por el gobierno vasco que ya se está implementando.

 

«No se puede penar a rajatabla a to
da mujer que se hace un aborto»

Consultado sobre su punto de vista respecto de la despenalización del aborto, el doctor Rodríguez Caorsi dijo que ese es otro tema complejo. «Desde el punto de vista moral y ético el aborto no puede ser justificado, nadie puede hacerlo, porque todos sabemos lo que significa cuando estamos ante una esperanza de vida cierta y concreta, y eso no puede ser considerado algo aceptable moral y éticamente».

«Lo que ocurre es que la realidad supera esos temas, porque hay madres que tienen ocho hijos, tienen prolapso, están enfermas, están desesperadas, van con una partera que les pone la sonda y se mueren. Me ha tocado muchas veces siendo juez penal, viviendo situaciones horribles. Por algo el Código Penal establece muchas excepciones a la punición de la mujer que se realiza un aborto», señaló.

«En principio el aborto es condenable, pero tampoco se puede penar a rajatabla a toda mujer que se hace un aborto, porque creo que tampoco sería la solución adecuada», apuntó Rodríguez Caorsi.

Culminada la conferencia de prensa, el ministro Rodríguez Caorsi se trasladó al Salón Odriozola donde fue investido como Presidente de la Corporación. «Aspiramos a lograr un Poder Judicial mejor y más eficiente, pero no un Poder Judicial más grande», reflexionó en su discurso ante la numerosa concurrencia. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje