Vázquez anunció que no tolerará nueva intromisión de activistas de Greenpeace
Como se recordará, el pasado 17 de enero, un grupo de militantes de Greenpeace incursionó en forma sorpresiva en territorio uruguayo, en protesta por la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos.
La Prefectura uruguaya detuvo y luego liberó a 10 miembros de Greenpeace. Los activistas habían «tomado» simbólicamente la planta que se construye sobre el río Uruguay.
El pasado lunes, Vázquez convocó a Suárez y Reyes al presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto, con el presidente del Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, el secretario general del Partido Colorado, Julio María Sanguinetti, el presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, y el presidente de la Unión Cívica, Aldo Lamorte. Los líderes políticos cerraron filas en apoyo al gobierno en la defensa de la instalación de las plantas de celulosa, y en la forma en que la administración encaró el asunto.
Según los informantes, el mandatario efectuó un planteo categórico de evitar algún tipo de acción similar como las desarrolladas semanas atrás por Greenspace de llegar en un gomón, entrar en aguas territoriales uruguayas y hacer una protesta en el puerto de Fray Bentos.
«La acción sería inmediata, categórica y será de expulsión de todos aquellos que hicieran esas cosas», afirmó Vázquez.
Durante la conversación, el ex diputado Pablo Mieres (PI) sostuvo que el gobierno actuó con «mucha tranquilidad y mesura, lo cual es un elemento que da mayor legitimidad». El titular del Directorio blanco marcó el matiz en algunos pronunciamientos realizados desde la Cancillería que a su juicio no fueron los mejores: «Reinaldo, a mi juicio no estuvo bien cuando dijo esto hoy», expresó Larrañaga, aludiendo a los dichos de Gargano respecto a que el diálogo con Argentina estaba «roto».
La sensación que quedó en varios de los participantes es que la eventualidad de un diálogo directo entre Vázquez y el presidente argentino, Néstor Kirchner, quedó como «una carta en la manga», que se concretará en el momento propicio, optándose por ahora por el diálogo con los países vecinos, Chile, Bolivia, Paraguay, y Brasil.
Asimismo, con mucha delicadeza, Sanguinetti le sugirió un encuentro con Kirchner en Anchorena. «Yo sé que estas cosas se hacen cuando uno las siente y no cuando parezca que hay que hacerlas. Una sugerencia podría ser que usted invitara a Kirchner a conversar, no de las papeleras porque ese es un tema más técnico, pero sí de volver a recrear una buena relación entre los dos países».
Entrevistado por el programa «Primera Voz» de 1410 AM, Sanguinetti dijo ayer, que «no tendrá éxito» el eventual juicio que inicie el estado argentino a su par uruguayo en la Corte Internacional de La Haya, por la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos, y advirtió que los cortes de ruta en Gualeguaychú, «son casi un acto de agresión internacional». Sentenció que estos piquetes «violan la soberanía uruguaya», y destacó que «nadie tiene derecho a restringir el acceso al país.»
Sobre el eventual juicio que iniciará el estado argentino contra su par uruguayo, Sanguinetti lo catalogó de «totalmente desencaminado» bajo el fundamento, de que «no hay ningún daño porque no hay ni siquiera una planta, hablamos de la eventual teórica de una planta que se construiría dentro de x años, en el medio pueden ocurrir mil cosas. No creo que se pueda hacer un juicio sobre un daño absolutamente teórico.»
Por su parte, el presidente del Directorio del Partido Nacional, y senador, Jorge Larrañaga afirmó a 1410 AM LIBRE que Uruguay «tiene que apostar al diálogo más allá de que Argentina apueste a la Corte y a los cortes», con referencia a la controversia por la instalación de las plantas de celulosa.
«Nos parece trascendente tener la mano tendida al país y al gobierno en este momento frente a lo que significa esta relación compleja, difícil, problemática con la República Argentina», explicó el senador blanco.
Enfatizó que al Estado uruguayo le asiste el derecho en cuanto a la instalación de las plantas de celulosa, «lo cual no es incompatible con la preservación del medio ambiente porque tampoco se puede sostener que quienes respaldamos la construcción de estas plantas, poco menos que estamos a favor de la contaminación.»
Larrañaga dijo que la clase política uruguaya tiene una fuerte unidad respecto a este tema, a diferencia de lo que ocurre en el sistema político argentino, «donde ahí hay notorias diferencias de cómo se procesa este conflicto con Uruguay.» *
Compartí tu opinión con toda la comunidad