Breccia: "Blancos y colorados no han asumido una oposición abierta y franca"
-LA REPUBLICA. ¿Cómo evalúa estos ocho meses de actividad legislativa como integrante de la bancada de gobierno?
-Senador Alberto Breccia. Positivamente. Le diría que en general hemos trabajado con una responsabilidad que nos es obviamente nueva, con relativa eficiencia, reconozco que se pudieran hacer más cosas de las que se han hecho pero estamos aprendiendo nosotros a ser gobierno como la oposición está aprendiendo a ser oposición. Eso implica el aceitar una cantidad de mecanismos.
De todas maneras creo que en diversos ámbitos la bancada se ha manejado muy correctamente en el respaldo a las posturas de gobierno en general y un intercambio inclusive positivo con la oposición pese a que la oposición se sitúa en la vereda de enfrente y planteándonos que nosotros no le dejamos participación en nada pero lo cierto es que el diálogo ha sido importante con la oposición más allá de lo que reflejen a veces los titulares de los diarios.
-LR. ¿Cómo percibe la actitud del Partido Nacional, del Partido Colorado hacia el gobierno? ¿Es de oposición, es de colaboración o es de respeto?
-AB. Yo la definiría como de expectativa frente a lo que nosotros podamos hacer. No han asumido, desde mi punto de vista, una oposición abierta y franca, que no descarto, es más, anticipo que va a suceder así. Y es más, me parece que el libre juego de las instituciones democráticas lo requiere, y requiere que empecemos a discutir quizás hasta más frecuentemente lo entendemos porque son proyectos diferentes.
Yo no catalogaría a la oposición como un todo. Creo que hay por el lado del Partido Colorado una actitud, además manifestada expresamente, de que ellos están en el desierto y sin cantimplora. Han votado algunas de las iniciativas que hemos presentado y en otras se han opuesto. Y el Partido Nacional por su misma representación tiene otra responsabilidad como oposición, y yo lo veo actuando no haciendo una oposición demasiada cerril pero además me da la impresión de que tampoco constituyen un bloque monolítico.
Presupuesto
-LR. Frente al Presupuesto, ¿cuál es la expectativa que puede estar esperando la ciudadanía?
-AB. Como bancada y en este caso me refiero al Espacio 609, la expectativa y en éste estamos acompañados por la bancada de gobierno, en primer lugar va a haber modificaciones en el Senado y apuntamos a que vayan efectivamente a obtener el 4,5% del PBI para la educación, reforzar las partidas en el Poder Judicial, y trabajar sobre el rubro Inversiones que entendemos que ha quedado un poquito recortado. Vamos a recoger todas las inquietudes que puedan surgir y se ha hecho un cronograma muy elaborado para recibir a todos aquellos que quieran plantear sus inquietudes, y en la medida de lo posible se atenderá.
Todos sabemos que tenemos condicionamientos externos muy importantes.
-LR. En materia de seguridad ciudadana en la que usted ha hecho hincapié en varias áreas, ¿hacia dónde vamos?, ¿dónde están las prioridades de esta Administración?
-AB. Le diría que en lo que es la seguridad ciudadana hay una situación en donde tenemos que cambiar desde el gobierno, la cabeza de la gente. Es una de las tareas quizás más difíciles que tenga esta administración. ¿A qué me refiero? A que muchas veces las normas jurídicas suceden, o sea, vienen después de un cambio cultural que se ha producido en la sociedad y reflejan ese cambio cultural. Y otras veces, esas son las ocasiones en donde uno aprecia realmente el valor de la norma jurídica, esta, antecede a un cambio cultural, lo motiva.
Yo creo que desde esta Administración ya con esta Ley de Humanización y Modernización del Sistema Carcelario se está pretendiendo cambiar la cultura de la sociedad, la cabeza de la gente, y hacerle entender a la gente que el problema de la seguridad no lo vamos a resolver de manera alguna en base a mecanismos represivos.
Los mecanismos represivos, tanto en el orden interno como lamentablemente lo vemos también en el orden internacional, no hacen otra cosa que incrementar las espirales de violencia. Nosotros estamos absolutamente convencidos y quien habla en particular y en esto quiero coincidir ampliamente con la óptica del ministro del Interior, que con más represión no vamos a solucionar el problema, al contrario, lo vamos a seguir agravando.
Pero claro, es muy difícil cambiar desde esta óptica la cabeza de la gente porque la reacción instintiva de la gente ante la falta de la seguridad, la reacción motivada además por el temor que todos sentimos, es la reacción de violencia, represión, más violencia, más represión.
-LR. Si el camino no es la represión, ¿cuáles son las instancias que deberían transitarse?
-AB. Siempre lo hemos manifestado. Las soluciones no son únicas pero si usted me apura le diría que van en dos o tres direcciones. Primero, erradicar progresivamente las causas socioeconómicas de la violencia en general porque no es sólo de la violencia transformada en delito, es de la violencia general, la violencia que se da en las relaciones intrafamilia, intragrupales, barrialmente, en los estadios, que muchas veces no llega al grado de delito pero que es violencia, la violencia que se da en el tránsito.
En primer lugar, la erradicación de las causas culturales y económicas del delito y de la violencia en general.
En segundo lugar, la educación, apostando a la educación de la gente. Y en tercer lugar porque no podemos ser ingenuos y creer que la gente puede cambiar de un día para el otro, el aumento de las formas de prevención efectiva del delito.
En ese plano, la mejor educación de las fuerzas policiales, la mejor provisión de material para las fuerzas policiales: más patrullajes puede ser perfectamente.
Pero yo de ninguna manera apostaría a la represión. La represión me parece a mí que es la última ratio, la última razón de un proyecto de seguridad a largo plazo.
De seguridad, como lo dije cuando hice la exposición de motivos en la ley de Cárceles, como se le llama vulgarmente, creo que el ideal es el de seguridad en libertad. En eso creo que además tenemos que tender puentes hacia los otros integrantes del sistema político e intentar implementar políticas de Estado en materia de seguridad ciudadana.
LR. -Otra de las aristas es el propio sistema carcelario y que no continúe como escuela del delito.
-Claro. Lo que sucede es que el sistema carcelario es en definitiva un subproducto no deseado de la seguridad. La seguridad ha fallado cuando nosotros tenemos que llenar las cárceles de gente que ha infringido las normas que hemos elaborado.
Si pasa eso porque no podemos idealizar, va a seguir pasando, aunque intentaremos que el ritmo de ingreso a las cárceles sea cada vez menor, pero si pasa eso, tenemos que tener un sistema carcelario que sea mucho más moderno, mucho más justo y que tienda a privar al delincuente del único derecho del cual lo priva la ley y la justicia, que es el derecho a la libertad ambulatoria pero de ninguno de los demás derechos humanos. Si hay alguien que exige la protección de su derecho humano a la salud, a la buena alimentación, a su cuidado psicofísico, es el preso, a quien en definitiva la sociedad ha privado de su derecho a la libertad ambulatoria.
Tratado de Inversiones
-LR. ¿Qué Tratado de Inversiones con Estados Unidos necesita Uruguay?
-AB. Necesitamos un Tratado de Inversiones con Estados Unidos que de alguna manera haga pesar nuestra concepción de un país soberano. Ni más ni menos que eso, que establezca claramente que el país necesit
a inversiones, que envíe señales a los inversores como la estamos enviando en múltiples aspectos, de que este es un país serio, responsable y cumplidor de sus obligaciones pero que por otra parte no nos imponga determinadas cláusulas como el juzgamiento de los conflictos de un Tratado de Inversiones ante organismos que no nos otorgan todas las garantías, y la posibilidad de excluir de un Tratado a una nación que no tenga vínculos amistosos con la contraparte pero que no se nos conceda a nosotros el mismo derecho, todas esas cláusulas creemos que afectan la soberanía del país.
En la medida que se pudieran modificar estaríamos viendo con buenos ojos en este caso el Tratado de Inversiones con Estados Unidos.
-LR. ¿Al MPP le está siendo difícil convencer al ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori de algunas medidas a impulsar?
-AB. Son públicas algunas discrepancias o diferencias de matiz que nosotros tenemos con el compañero ministro Astori. No es un tema de que Astori nos convenza a nosotros o de lo correcto de sus lineamientos o viceversa porque en definitiva en muchos aspectos coincidimos mucho más de lo que a veces aparece públicamente. Tenemos clara conciencia de que es nuestro ministro de Economía, que nosotros lo tenemos que respaldar, que claramente le tenemos que marcar algunos matices que tenemos con él porque eso es de honestidad entre compañeros de una misma fuerza, y la realidad va a ir marcando las pautas de si en algunos aspectos los lineamientos que ha marcado el equipo económico son los correctos o si merecen un ligero cambio en el timón, no de timonel.*
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