"Ahora sí van a tener saneamiento"
La Federación de Funcionarios de OSE (Ffose) llegó ayer poco después del mediodía a Maldonado, conformando una caravana integrada por representantes de al menos 10 departamentos. La figura excluyente a la hora de los abrazos y los saludos emocionados, fue la vicepresidenta del gremio, Adriana Marchisio, considerada la abanderada de la lucha en defensa del agua. «Es una enorme emoción, las palabras están de más, es el resumen de muchos años de lucha de muchos compañeros históricos que hoy están acá», dijo Marchisio envuelta en la bandera auriverde de Ffose.
Sin embargo, reconoció que aún hay mucho camino para recorrer en esta lucha que no es sólo de los uruguayos sino de toda la región porque «hoy el gran debate es el poder del capital versus los derechos de los ciudadanos, y esto (el traspaso de Uragua a manos de OSE) es un poco el resumen de una gran lucha que dio el pueblo uruguayo, y en este momento que se debate justamente pasar al derecho privado nuestras empresas públicas, nuestro patrimonio, este es un hecho histórico». Adriana Marchisio también apuntó directamente al pueblo de Maldonado, al que le aseguró, tendrá un «saneamiento de verdad, un saneamiento hablado con la gente, un saneamiento ambiental y no como se tenía prometido por parte de Uragua». También defendió a los trabajadores de OSE porque dijo que su calidad en la atención de los servicios y requerimientos pasa porque se incluyan en las políticas sociales y obtengan mayor capacitación, contrariamente a lo que fue la política de anteriores administraciones, basada en «desmantelar nuestras empresas públicas, manejar los dineros públicos para la corrupción, cuando lo que tenemos que hacer es que se administren esos dineros con un fuerte control social». Asimismo invitó a toda la población de este departamento, a integrarse a las nuevas políticas de agua y saneamiento previstas por el gobierno central.
También abogó por una «tarifa social» del agua de manera de seguir apoyando el Plan Nacional de Emergencia Social, porque la idea no puede ser lucrar con el agua, «el agua tiene que llegar a todas las casas de todos los ciudadanos más allá de su condición económica, aunque por supuesto habrá que revisar los grandes consumidores que hacen uso de un agua potable de forma indiscriminada, pagando la misma tarifa que una familia común y corriente».Con relación a las restantes empresas privadas que aún siguen operando, como el caso de Aguas de la Costa (este del arroyo Maldonado) o Aguas del Pinar (Costa de Oro, Canelones), aseguró que son el próximo objetivo tanto de Ffose como de la Comisión Nacional de Defensa del Agua y de la Vida, e insistió en que todo el país deberá quedar sujeto a «una tarifa social y acorde a todas la ciudadanía». *
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