Receptor fue trasladado a Artigas; relevo llegaría recién después del 14 de octubre

Aduana de Carmelo sin funcionarios para controlar 60 kilómetros de costa

Durante los próximos días oficialmente contará apenas con 1 funcionario. La aduana no tiene control sobre el acceso al río San Juan, en donde se encuentra la estancia presidencial de Anchorena, al puerto de Conchillas, los atracaderos locales y tampoco existe control en el puerto clandestino construido en la desembocadura del arroyo Víboras. Todo a 40 kilómetros de Buenos Aires.

El receptor de la aduana de Carmelo todavía buscaba a fines de la semana pasada una casa para alquilar cuando recibió la noticia de que tendrá que hacerse cargo de la receptoría de aduanas en Artigas. José Silveira vino de Bella Unión en enero de este año con su familia  la esposa que es docente y sus hijos en edad escolar- y pensaba quedarse en estos lares durante los dos próximos años al menos. Sin embargo, una decisión del director nacional de Aduanas, Luis Salvo, lo incluyó entre la decena de relevos que decidió el pasado viernes y que generó movimientos de receptores en casi todos los puestos del país. Después del 14 de octubre  si no logra revertir la decisión del jerarca aduanero- Silveira irá a prestar funciones a la aduana de Artigas y será reemplazado por la funcionaria María Gerelencih, actualmente encargada de Colonia y que pasará a ser la administradora de Aduana de Carmelo.

En efecto, el director nacional de Aduanas Luis Salvo provocó un sacudón en las aduanas de todo el país al provocar el relevo de casi todos los receptores de aduanas de los puestos fronterizos que controla esta Dirección. A través de tres resoluciones, la 65, la 66 y la 67 del pasado 23 de setiembre de 2005, se movieron a los responsables del control aduanero del país, quienes deberán dejar sus cargos el próximo 15 de octubre. No fueron removidos los responsables de las receptorías de Nueva Palmira (Dick Freire), Fray Bentos (José Goncálvez), Rivera (Bazán González), Salto (Ramón Racedo) y Chuy (Acosta Acosta). Salvo designó en Carrasco al ex administrador de Aduanas de Montevideo, Fernando Echegoyen, y también designó nuevos administradores en las aduanas del puerto de Montevideo, Colonia, Carmelo, Juan Lacaze, Bella Unión, Mercedes y Paysandú.

Según Aduanas, estos cambios no están relacionados a irregularidades pero el movimiento aún no fue explicado en forma oficial. LA REPUBLICA accedió a los documentos que generaron los traslados y constató que en el caso de Carmelo, además incluyó en uno de ellos (Orden del Día 67/05) el traslado de los funcionarios de la Dirección General Impositiva de Carmelo Daniel Homero Gabarrot Irurueta y Jesús Eduardo Moyano Esquivel a cumplir funciones en la Aduana de Carmelo. Otros funcionarios de Impositiva en el resto del país también forman parte del registro de incorporaciones a la Aduana, ya que pidieron salirse de Impositiva al no servirles el régimen de exclusividad de este organismo y que les impedía realizar otras tareas.

La reciente aplicación de una instrucción aduanera y la escasez de funcionarios a nivel nacional provocó que en la aduana de Carmelo quede un solo funcionario en actividad, para hacer una tarea imposible: verificar el movimiento aduanero en el puerto de Carmelo, con un flujo de pasajeros de 300 diarios, el puerto de Conchillas con 100 operaciones de contralor diarias durante el verano y controlar una franja costera que va desde la desembocadura del río San Juan -frente a la estancia presidencial de Anchorena, hasta la desembocadura del arroyo Víboras, en una extensión de 60 kilómetros, justo enfrente y a 40 kilómetros de distancia del territorio argentino.

A la aduana de Carmelo le corresponde controlar el ingreso de yates los fines de semana en el remanso del río San Juan y no tiene gente para hacerlo. También le corresponde al personal carmelitano controlar el ingreso en el arroyo San Francisco a través del puerto de Conchillas, pero desde hace más de un año -fecha en que se fue en comisión el funcionario aduanero allí existente- en Conchillas no hay aduana para controlar. La tarea se complica en las zonas de atraque de embarcaciones en el Arroyo de las Vacas, en el control del aeropuerto Zagarzazú y es inexistente en el puerto construido sobre la desembocadura del arroyo Víboras por Eduardo «Pacha» Cantón por una sencilla razón: nunca se registró oficialmente ante la Dirección de Aduanas. En resumen, la Dirección de Aduanas tiene habitualmente un total de cuatro funcionarios para controlar los 60 kilómetros de costa que abarca su jurisdicción. Sin embargo por motivos internos, en los próximos días en la aduana de Carmelo quedará solamente un funcionario aduanero además del receptor. *

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