Las Fuerzas Conjuntas enviaron armas a la Argentina por "valija diplomática"
La información surge de documentos desclasificados del Ministerio de Relaciones Exteriores que viene estudiando, hace unos cuatro años, el historiador Oscar Destouet. El trabajo aportó pruebas a las familias que denunciaron los asesinatos de uruguayos en países del Cono Sur.
Copia de la documentación fue entregada el lunes al juez penal de 11º Turno, Roberto Timbal, que instruye el expediente judicial por el asesinato en Buenos Aires, en 1976, de Zelmar Michelini y Gutiérrez Ruiz, a solicitud de la fiscal penal de 2º Turno, Mirtha Guianze.
Los documentos involucran al primer canciller de la dictadura, Juan Carlos Blanco, y al presidente de facto Juan María Bordaberry en las circunstancias relacionadas con el asesinato del ex senador Michelini y del último presidente de la Cámara de Diputados, Gutiérrez Ruiz. «Un informe de febrero de 1976 explicita una lista de armas de todo calibre y cantidad de munición que según se nos informa», revelaron los abogados Hebe Martínez Burlé y Walter De León en su escrito con pruebas, «fue enviada a la embajada de Uruguay en Buenos Aires».
De acuerdo a un documento aportado por los abogados denunciantes, se trató de «ametralladoras, subametralladoras, centenares de municiones, etc.» para ser usados por «militares y policías que actuaron en operaciones en Argentina» en el marco del Plan Cóndor.
«Es absolutamente razonable pensar que tal cantidad de armas y municiones era para aplicarlo a las actividades represivas», indicaron los abogados, tras recordar que los oficiales viajaban por Pluna donde tendrían «un procedimiento dificultoso» para trasladar las fronteras.
Blanco dirigió, ejecutó y ocultó «las acciones más horrendas»
Los represores uruguayos que operaron en Argentina secuestraron exiliados que luego mantuvieron cautivos en centros clandestinos de detención como el que funcionaba bajo la falsa fachada «Automotores Orletti», dolorosamente recordado por quienes fueron torturados allí.
«La Cancillería y la embajada uruguaya en Buenos Aires» jugaron en los años 70 «un papel esencial en la represión de los ciudadanos uruguayos en Argentina, que se exiliaron por ser perseguidos por la dictadura», acusaron los denunciantes de Bordaberry y Blanco.
Para los abogados de las familias de las víctimas, los documentos desclasificados por Destouet «no dejan dudas de la participación de Juan Carlos Blanco en la dirección, ejecución y ocultamiento de las acciones más horrendas de la dictadura uruguaya, particularmente y principalmente su directa participación en el Plan Cóndor, y en el marco de este operativo, la participación como autor mediato o coautor en los homicidios» de los patriotas Michelini y Gutiérrez Ruiz. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad