Comisión Multisectorial cuestionó la instalación de la planta de Botnia

La denominada Comisión Multisectorial integrada por el ingeniero químico Ignacio Stolkin, el licenciado en biología Carlos Céspedes y la ingeniera agrónoma, Anahit Aharonián discreparon radicalmente con la instalación de la planta de celulosa de la empresa Botnia en Fray Bentos, reclaman un profundo debate del asunto y el pronunciamiento popular sobre la conveniencia o no del emprendimiento.

El planteo fue realizado el pasado lunes 1º en la Comisión de Medio Ambiente del Senado.

«Nosotros estamos pidiendo que se expongan públicamente esos elementos de juicio, que se discuta como sea. Estamos dispuestos a dar nuestras razones y a escuchar otras. Después que el público o el pueblo decida, con la debida información, si efectivamente considera que es correcta», sostuvo Stolkin.

En tanto, Ahronián consideró que «podemos soberanamente decidir qué tipo de producción queremos y eso es lo que tenemos que hacer. Justamente para eso es que queremos discutir ampliamente este tema pero con elementos técnicos que hoy no tenemos».

Por su parte, Céspedes indicó que «no estamos en contra de las plantas de celulosa pero sí nos oponemos a este tipo de planta de celulosa. Creo que la gente no se ha puesto a meditar en el sentido de que se trata, primero, del emprendimiento más grande en la historia del planeta».

«No estamos diciendo «no» al emprendimiento sino que estamos diciendo «no» a los fundamentalismos religiosos que salen a los medios de prensa a decir que estas plantas no van a contaminar o que se van a hacer los controles», agregó.

Stolkin abogó por exigir «una información clara, concisa, técnicamente correcta, para que todos podamos juzgar».

«Este informe (el de Botnia), no tiene una sola cita bibliográfica. Por consiguiente, «per se», es algo que debe dejarse de lado por falta de seriedad. Esto lo dice nuestra Comisión», dijo.

Estimó que «si las grandes compañías quisieran traernos progreso hubieran venido a producir otras cosas, como por ejemplo, electrónica de primer nivel, nanotecnología, biotecnología o productos farmacéuticos. Sin embargo, no lo trajeron; vienen a instalar las plantas de celulosa que están huyendo de Europa».

En tanto, Aharonián manifestó que «la empresa señala que se utiliza la última tecnología y ello no es así; la tecnología SF no es la más nueva ya que hay otras más recientes y menos contaminantes que no se quieren aplicar aquí porque implican mayores costos para las empresas».

A su entender, «estas plantas traen marginación porque si bien hoy la etapa de construcción puede motivar mucho movimiento, sabemos que terminada la misma volvemos a lo que ha pasado con las ciudades fantasmas, como nos dicen las personas de Concordia que pasó allí luego de la represa». *

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