El gobierno y el pueblo frenteamplista homenajearon ayer al general Seregni
Los fieles del general Seregni colmaron ayer las seiscientas butacas de El Galpón y muchos siguieron el acto desde la calle por parlantes dispuestos para conmemorar un sentido homenaje, en que se resaltó su trayectoria militar, política, su lucha por la democracia, su capacidad articuladora y su trascendencia en la escena nacional.
El ministro de Educación y Cultura y presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto, fue el orador junto a la actriz Nelly Goitiño del acto que contó con la presencia del presidente de la República, Tabaré Vázquez, ministros y jerarcas del gobierno, así como representantes diplomáticos.
«Entre todos los avatares que padecimos para llegar a nacer como entidad independiente, entre todos los episodios que cada tanto ponían en duda esa condición, especialmente en las últimas décadas llenas de sombras y de luces, la palabra de Seregni se alzó para ratificar esa luz y la confianza en nuestro destino, para revertir los desaciertos ocasionales y para activar e impulsar la salida», dijo Brovetto en su alocución, quien hizo permanentes citas a discursos de Seregni.
Señaló que en la acción política «siempre se destacó como un protagonista imprescindible; en libertad y en prisión, en soledad y en compañía, en la iniciativa y en la realización, en el sacrificio y en la victoria; en los reveses, que supo asimilar para que nutriera sus aciertos; en la acción cotidiana y en la estrategia a largo plazo».
«Seregni siempre asumió sus responsabilidades, como correspondía a un buen General de la Patria, hasta inscribirse en la estirpe de esos uruguayos que hicieron de su conciencia, tales de tales, de integrantes de su pueblo, una vocación que llevaron hasta el límite del sacrificio extremo», agregó.
Lo destacó como «ejemplo de conducción, ante todas las adversidades, de un proyecto político que probablemente nunca se hubiera consumado sin esa conducción, en la que hizo gala de perspicacia, equilibrio, inventiva, paciencia, capacidad de comunicación, instinto del momento político, sentido del ritmo histórico; y, sobre todo, debemos destacarlo, una y otra vez, de grandeza intelectual y moral».
«Y no solo contribuyó a la consumación del proyecto, sino que lo llevó paso a paso, en las peores condiciones que un movimiento político uruguayo haya padecido, a las puertas de la victoria, que él también traspuso y cuya gloria llegó a saborear», reconoció.
Puso énfasis en que Seregni hoy es recordado «desde las responsabilidades y las tareas de un gobierno que también es suyo», precisando que «las enseñanzas de Seregni siguen vivas en nosotros, dialogando desde su crítica lucidez, guiando nuestras acciones; ¡y vaya si nos señala aciertos!; ¡y vaya si nos señala errores!».
«Sigo siendo árbol»
Brovetto concluyó su homenaje citando una carta que Seregni escribió desde la cárcel a su compañera, Lilí Lerena, en que expresaba su voluntad de «brindar nuevos brotes» a pesar de las adversidades.
Seregni estaba pintando una acuarela en que el motivo principal era un ombú y le contó a Lilí que sentía que el árbol le hablaba y le decía: «existir es vivir, por eso no importa la intensidad del temporal, no importa tanto la rotura de las ramas, la amputación sufrida, si se guarda en lo más profundo del ser la voluntad y la capacidad de brindar nuevos brotes.
Mírame, he soportado mil tempestades; me han tronchado ramas, estoy lleno de cicatrices; pero tengo brotes nuevos, y sobre todo vivo, y sigo siendo árbol, sigo siendo ombú».
«Más de treinta años han pasado desde que esta carta fue escrita, pero su autor sigue siendo árbol; fruto y semilla; fruto de su pueblo, semilla del futuro», resaltó el ministro.
Exaltando su figura, Brovetto afirmó que «el Panteón Nacional, el real y más que el real, el imaginario, ya entreabrieron sus puertas para sitiarlo entre los más grandes; a esa instancia llegará tan naturalmente el tiempo, como fluida y a la vez súbita, fue la erupción de Seregni en el primer plano de la conciencia pública». Posteriormente, Nelly Goitiño resaltó los valores de la personalidad de Seregni, remarcando su coraje, su heroísmo y su sabiduría.
El tercer acto fue un documental proyectado en la sala con imágenes que recorrieron la vida militar y política de Seregni, con especial preponderancia de su último discurso en el Paraninfo de la Universidad de la República del 19 de marzo de 2004.
En la primera fila del teatro, una butaca quedó vacía entre Tabaré Vázquez y Lilí Lerena y la conductora del acto, María Inés Obaldía, se encargó de apuntar que era la del general Seregni.
Antes de la oratoria de Brovetto, Obaldía propuso «una pausa» para homenajear con un minuto de silencio a Seregni que fue seguida de vivas y de un cerrado aplauso. Abundaron los mensajes de adhesión al acto de homenaje y se destacó el saludo «al pueblo frenteamplista» con «un gran abrazo» enviado por el presidente del Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga. *
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