¿Ayuda humanitaria o intervención militar?

La Misión de Paz de ONU en Haití, ha recibido continuas críticas por parte de observadores y analistas de todo el mundo, mucho de los cuales consideran que la presencia de los «cascos azules» implica la ocupación territorial de un país donde su presidente democrático, Jean Bertrand Aristide, fue derrocado.

Luego del golpe de Estado -denunciado por el propio Aristide como una intervención militar de Estados Unidos y Francia-, la ONU envió a Haití un contingente de tropas latinoamericanas que, desde febrero de 2004, procura pacificar un país donde se enfrentan grupos armados y del disuelto ejército.

España y los países del Mercosur -incluyendo a Uruguay- han manifestado su preocupación por la situación del conflicto al que han enviado efectivos y amenazaron con retirar sus tropas si no se aceleraba el envío de una ayuda humanitaria que hasta ahora se ha reducido a la intervención militar.

Los países desarrollados implicados en la Minustah se reunieron en abril último en la ciudad de Cayenne, Guayana Francesa, y declararon su voluntad política de instrumentar la ayuda monetaria con la que el país pueda iniciar un proceso de desarrollo económico y social.

El economista Camille Chalmers, profesor de la Universidad de Haití, en una entrevista con Radio Mundo Real, sostuvo que en Haití no existe una solución militar del conflicto y denunció que de la prometida ayuda humanitaria de 1.400 millones de dólares, sólo se han entregado 250 millones.

 

Critican a los uruguayos

Chalmers criticó declaraciones de soldados uruguayos, quienes afirmaron a medios de prensa que el principal motivo de su incorporación voluntaria a la Minustah era el ingreso económico que les reportaba la misión. «Me parece muy significativo y paradójico al mismo tiempo», opinó el economista.

«La Minustah lleva ya un año en Haití y no ha significado ningún avance con respecto a los objetivos definidos en la Resolución 1542 del Consejo de Seguridad de la ONU. Desde el punto de vista de la seguridad, estamos peor ahora que antes de la intervención militar», afirmó Chalmers.

Para el docente universitario el gobierno de transición de Haití también ha fracasado «La Minustah está gastando 25 millones de dólares mensuales, una cifra que para la situación que vive el pueblo haitiano podría destinarse para muchas otras cosas», dijo.

Para Chalmers la intervención en Haití no tiene que ver con la inestabilidad, ni con la seguridad, ni con los problemas económicos. «La intervención militar es funcional a los objetivos de dominación imperial de recolonización del continente americano que persigue el gobierno de Estados Unidos», opinó.

El economista declaró que el proceso haitiano se relaciona al fracaso del ALCA y a la importancia estratégica que la administración Bush da al Caribe; y que la Minustah al estar conformada por países latinoamericanos parece una «intervención solidaria, pero de hecho cumple con los objetivos del imperio».

«En Haití se ve que una de las prioridades de Estados Unidos es privatizar las principales empresas del Estado y hay planes del Banco Mundial para acelerar ese proceso. La Minustah encubre esta situación y facilita el control de la economía nacional por las multinacionales estadounidenses», denunció. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje