Incorporan actas de la denuncia de Wilson contra Bordaberry y Blanco

Uno de los dos abogados de los familiares de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, el doctor Walter De León, pidió ayer al juez penal de 11º Turno, Roberto Timbal, tener acceso al expediente instruido contra Juan María Bordaberry y Juan Carlos Blanco. De León, junto a la abogada Hebe Martínez Burlé, presentarán en los próximos días las actas del Congreso de Estados Unidos, donde Wilson Ferreira Aldunate acusó al gobierno de Bordaberry y Blanco por los asesinatos de Michelini y Gutiérrez Ruiz, en Buenos Aires, en 1976.

«La orden del asesinato fue impartida desde el gobierno uruguayo», dijo Wilson, el 17 de junio de 1976, en audiencia ante la Subcomisión de Organizaciones Internacionales, de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, de Estados Unidos.

Las actas de la intervención de Wilson Ferreira estaban hasta ayer en manos de su hijo Juan Raúl Ferreira Sienra, que las entregó a la doctora Martínez Burlé. Los documentos serán incorporados como prueba acusatoria, luego de ser traducidas por un traductor público.

«Más allá de las pruebas», remarcó en su carta, «el sólo hecho de denunciarnos como tupamaros, en el clima político que se vivía en Argentina, y negarnos al mismo tiempo la documentación que nos permitía salir del país, equivalía a una condena de muerte».

La acusación de tupamaros que recayó sobre Michelini, Gutiérrez Ruiz y contra el propio Wilson partió del entonces canciller Juan Carlos Blanco, quien, días antes del asesinato de los dos primeros, mantuvo una reunión con el ministro del Interior de la República Argentina.

Según versiones, el canciller Blanco se encontró con el general Albano Harguindeguy, el ministro del Interior de la dictadura del general Rafael Videla, a bordo de un yate que navegó por el Río Paraná. Allí se habría pactado y coordinado el asesinato de los tres legisladores.

La subcomisión de EEUU, que presidía el congresista Donald Frazer, estaba integrada con la Subcomisión de Apropiaciones, presidida por el también congresista Edward Koch, autor de la enmienda que, tras el discurso de Wilson, terminó con la ayuda militar oficial a Uruguay.

El documento en poder de Juan Raúl Ferreira tiene valor de prueba, ya que fue impresa por la US Printing Office, la dependencia estatal que imprime toda la documentación oficial del Congreso y de la Casa Blanca, que luego se deposita en el Archivo Nacional de los EEUU.

Hasta entonces, Estados Unidos tenía asignada, por vía presupuestal, una ayuda militar a Uruguay de tres millones y medio de dólares. La continuidad de la ayuda se decidía en la subcomisión que presidía Koch.

El discurso de Wilson fue terminante para que fuera suprimida. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje