Se apunta a una "comandita", aunque la investigación se centra en un director

Acusan a funcionarios con vínculos políticos de haber instigado los motines

Ayer se produjeron nuevos desórdenes en un pabellón de la Colonia, aunque fueron sofocados rápidamente por efectivos policiales (ver nota aparte). Finalmente, por la noche, las autoridades del INAU trasladaron a un grupo de 26 jóvenes, algunos de los cuales habían protagonizado los desmanes de la semana pasada, a una instalación del Penal de Libertad especialmente preparada para recibir a ese tipo de delincuentes.

«Atrás de esto hay adultos», declaró Giorgi ayer ante las comisiones de Derechos Humanos y la de Desarrollo Social de la Cámara de Representantes cuando compareció junto a la ministra Marina Arismendi. El diputado emepepista Carlos Gamou fue más lejos aún al señalar que el motín de la noche del martes fue «instigado» a partir de que el INAU «empezó a tomar medidas contra funcionarios por notorias faltas», tales como «desnudar jóvenes y aislarlos en celdas quién sabe por qué». Para Gamou, por tanto, además de que hay adultos detrás de los motines, más atrás hay «solidaridades políticas que no son del Frente Amplio».

El gobierno enfocó así las responsabilidades sobre «una comandita grande de mandos medios», según calificación del diputado tupamaro Javier Salsamendi, aunque los cuestionamientos se centran en el director del Programa de Hogares Cerrados, Jorge Paulotzi, quien fue derivado a otra función el pasado viernes y se le ha iniciado una investigación. Giorgi hizo un racconto ante el grupo parlamentario de todos los motines ocurridos desde el año 1997, concluyendo que siempre han estado vinculado a reclamos de funcionarios o a anuncios de remociones y Paulotzi aparece mencionado en el año 2003. Esta versión es compatible con una nota del ex presidente del Iname Alejandro Bonasso, quien ya había relatado similar teoría durante su gestión.

Como inferencia, la desestabilización que provocan los motines legitiman el estilo de funcionario de mano dura, evidenció Giorgi.

La nueva administración del INAU se planteó una serie de cambios que incluyen la dirección de Colonia Berro y la del Instituto de Rehabilitación Juvenil (Interj), bajo el mando de Sergio Migliorata, además de la de Paulotzi y de otro director de la colonia de menores.

Todos esos funcionarios cumplen funciones por encargaturas, dependiendo de confianza política, y el INAU se propone una regularización por la vía de los concursos.

 

Recursos

La falta de funcionarios, que además están mal pagos y con excesiva carga horaria a criterio de la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, fue puesto también ayer sobre la mesa como deficiencia del INAU. «Hay una necesidad urgente de recursos humanos y económicos», dijo Arismendi.

En lo económico, se antepuso que 216 menores reclusos de 60 mil menores que atiende el instituto absorben el 10% de su presupuesto.

En cuanto a los recursos humanos, se ejemplificó con que los cuatro funcionarios que fueron tomados como rehenes en la noche del martes tuvieron que presentarse a trabajar a las 6 de la mañana del miércoles porque no había quién los supliera.

Reducir la cantidad de menores por hogar también fue mencionado como un objetivo de INAU y por ello anoche se dispuso el traslado de una veintena de ellos al Penal de Libertad. El Ministerio del Interior ofreció allí 25 plazas bajo control del INAU y con guardia policial perimetral. Se dispuso que allí fueran trasladados, entre otros, los cuatro menores recapturados de la fuga del martes.

 

Lorier

En la tarde de ayer, cuando la oposición se disponía a reclamar en la comisión explicaciones a Arismendi por su participación en el motín y el rol que jugó el senador comunista Eduardo Lorier, la ministra advirtió que a las 17.30 se tenía que retirar. La sorpresa fue aplacada por Giorgi, quien precisó que debían presentarse en Colonia Berro para seguir de cerca el amotinamiento ocurrido desde el mediodía en el Hogar Las Piedras. Los legisladores de los partidos tradicionales concedieron entonces que las autoridades se retiraran, aspirando a que hoy Arismendi volviera al Parlamento. Una segunda sorpresa alcanzó esta vez a los diputados oficialistas cuando la ministra propuso que también se citara al ministro del Interior, José Díaz.

La sesión del grupo parlamentario se levantó con la promesa de coordinar la próxima instancia, que no ocurrirá antes de mañana, pero antes de partir, las autoridades del Ministerio de Desarrollo Social y del INAU se tomaron unos minutos para conversar con los diputados del gobierno.

Tras un reproche generalizado a Arismendi por no haber coordinado previamente su exposición en el Parlamento, quedaron tres cosas en claro: la ministra deberá acentuar el contacto con su bancada; no hay intención de aceptar la presencia de José Díaz por este tema en comisión; y los legisladores necesitarán una versión oficial sobre la participación de ella y de Lorier en el desenlace del motín de la noche del martes antes de fijar una posición política.

Al término de esa reunión, Giorgi declaró que en ningún momento fue sustituido por Arismendi en sus funciones y que ella concurrió a Colonia Berro por iniciativa propia.

En cuanto a Lorier, dijo que «muchos de nosotros no estábamos de acuerdo (con que oficiara de chofer para el traslado de los menores) y manifestamos discrepancias, aunque no se lo impedimos por la fuerza». *

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