Vázquez ubicó el diálogo con la oposición en ámbito legislativo
El Tratado de Inversiones con Estados Unidos, la situación del Mercosur, la relación con las intendencias y las políticas de desarrollo, fueron temas abordados ayer. En cambio, no se conversó ni sobre los cargos en los entes ni sobre la renovación de los organismos de contralor.
Junto a Jorge Larrañaga concurrieron los senadores Sergio Abreu, Arturo Heber y Francisco Gallinal. Con Vázquez, los recibieron el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y los ministros Danilo Astori, José Mujica, Reinaldo Gargano y Víctor Rossi.
«Reunión positiva»
A la salida, tanto Larrañaga como Nin Novoa hicieron declaraciones a la prensa, coincidiendo en que había sido una reunión positiva.
«Estamos satisfechos», expresó Larrañaga. «Fue un intercambio fluido sobre todos los temas que veníamos a plantear».
Estimó como «un nuevo esquema de relacionamiento» el que comienza entre su partido y el gobierno. «Quedamos en mantener estos encuentros de forma frecuente», agregó. Sin embargo, no aceptó la definición de que se hayan recompuesto las relaciones: «Se ha dado un paso importante», acotó.
Por su parte Nin Novoa calificó el encuentro como «muy auspicioso» y opinó que «se abre una etapa de intensificación» de las relaciones con el principal partido opositor.
Confirmó que no se trató la renovación de los organismos de contralor, designados inicialmente en 1995 por 5 años, tema que trata él «y algunos senadores oficialistas» con el presidente del Directorio y el Directorio nacionalista.
Más adelante recordó que el gobierno ha enviado 59 iniciativas al Parlamento, de las cuales «hemos aprobado sólo tres», lo que explicó, porque no quieren avasallar a la oposición.
Tratado con EEUU
Larrañaga había pedido la entrevista a Tabaré Vázquez para lograr una definición del gobierno sobre el Tratado de Inversiones con Estados Unidos. Pero la respuesta, por escrito, fue que «el Presidente de la República no hará consideraciones» sobre el tratado, «hasta que el trámite parlamentario del mismo haya finalizado». La carta recuerda que este tratado fue firmado por el anterior gobierno sin consultar a la oposición y enviado por Jorge Batlle al Parlamento el 22 de febrero, cuando ya había asumido la actual legislatura.
Vázquez había anunciado que el Ejecutivo no interferirá con la discusión parlamentaria, cuyo principal campo de batalla está dentro de la coalición de gobierno.
La carta de Vázquez a los nacionalistas agrega que «en sintonía con los acuerdos suscritos el 16 de febrero pasado», está decidido a dialogar con la oposición, pero se aclaró que en el ámbito parlamentario.
Finalmente, expresa la carta que si bien la República se reserva el derecho a suscribir tratados con quien estime conveniente, «ello no es incompatible con la vocación y el compromiso integracionista», por lo que «también estamos dispuestos a intercambiar opiniones sobre este tema con los países hermanos que conforman el Mercosur».
Se supo que había un documento de Itamaraty preocupado por este tratado y días pasados la prensa argentina divulgó similar preocupación de su Cancillería.
Mercosur
A propósito del Mercosur, la conversación derivó al estancamiento de este proceso integrador. El gobierno manifestó su preocupación y se acordó la realización de reuniones con la oposición luego de la próxima cumbre en Asunción, el próximo 22 de junio, cuando Uruguay asuma la presidencia pro témpore del Mercosur.
En esa oportunidad, según la versión de Larrañaga, discutirá incluso «la representación de Uruguay» en los organismos del Mercosur.
Nin Novoa, por su parte, confirmó la preocupación del gobierno, pero incluyó un matiz autocrítico: «Al cuarenta por ciento de las normas del Mercosur, Uruguay no las ha internalizado», es decir, no las homologó. «Ahí tenemos flor de trabajo legislativo», comentó.
Explicó que el país no apoyará ninguna iniciativa nueva de institucionalización, si antes «no se arregla lo que ya tenemos». *
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