Recuerdo para Bleier, en discurso del nuevo presidente del Comité Israelita
En la Sede de la Nueva Congregación Israelita, se realizó ayer la ceremonia de cambio de autoridades del Comité Central Israelita del Uruguay (CCIU). Durante la ceremonia hicieron uso de la palabra el rabino Alejandro Bloch; el secretario general del Congreso Judío Latinoamericano, Saul Gilvich; Joel Salpak, embajador de Israel en Uruguay, Israel Buszkaniec, presidente saliente del CCIU, y Ernesto Kreimerman, quien asumía la presidencia. Entre los asistentes, se encontraban autoridades nacionales y departamentales, representantes de la sociedad civil, dirigentes e integrantes de la colectividad judía.
Por motivos de agenda, el presidente de la República, Tabaré Vázquez, no pudo concurrir razón por la cual envió una misiva saludando al novel representante.
Kreimerman destacó en su discurso los 90 años de presencia del Comité en nuestro país a la vez que anunció que se apresta a llevar adelante una gestión en la que se trabajará «muy fuerte dentro y fuera de su comunidad». «Estamos a la par de las instituciones más antiguas de este país. Esto habla de la capacidad que ha tenido la sociedad uruguaya de acogernos y nosotros de ser recibidos», expresó Kreimerman. Para los nuevos jerarcas, las prioridades estarán puestas en llevar adelante trabajos en conjunto con el gobierno nacional. «Nos reunimos con la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, con el ministro de Relaciones Exteriores. Tuvimos una buena receptividad» explicó.
En memoria de los desaparecidos
Kreimerman se refirió a la tradición del pueblo judío como constructor y promotor de la democracia y la libertad. Simbolizó en la figura de Eduardo Bleier la memoria de los detenidos desaparecidos. «Somos un pueblo con memoria» dijo Kreimerman.
«Para ello es básico la libertad y la obstinación por la libertad. No solo la libertad de Israel, lo cual sería una visión reduccionista, sino la libertad como concepto fundamental para la vida. Podría citar el nombre de numerosos judíos que desde distintos sitios y organizaciones partidarias dieron lo mejor de sí, para que la sociedad uruguaya recuperara los espacios de libertad y democracia que el autoritarismo le había arrancado. Esos judíos lo hicieron desde su condición de ciudadanos, desde una opción individual pero enraizada en una cultura milenaria de búsqueda de libertad. Quiero citar un nombre cuyo destino final aun se desconoce. Citarlo en homenaje a todos esos hombres y mujeres demócratas que contribuyeron a la reconstitución de la democracia. Quiero mencionar en homenaje a ellos a Eduardo Bleier». Bleier fue un destacado dirigente del Partido Comunista, detenido y desaparecido durante la dictadura militar.
Antisemitismo
La elaboración de un proyecto de ley antidiscriminatoria, otro de los objetivos propuestos por el nuevo jerarca, ya está en curso. Tras reuniones con el ministro de Educación Jorge Brovetto, Kreimerman manifestó que la promulgación de esta ley es relevante, sobre todo tomando en cuenta los recientes hechos que sucedieron en el corriente 2005, donde hubo procesamiento de neonazis. «A nivel mundial se vive una escalada de los grupos antisemitas y en particular de ideología neonazi. Existen algunos que esporádicamente aparecen y desaparecen, creemos que internet ha sido un facilitador de la actividad antisemita, o del neoantisemitismo. En cuanto a esto es mucho lo que tenemos por hacer. Nos preocupan los temas de seguridad». Al respecto, el jerarca destacó el apoyo brindado por las autoridades gubernamentales, que «están muy atentas a todas estas cuestiones». En tal sentido Kreimerman aseguró que la histórica vivencia de estos ataques dieron un matiz diferente al sentimiento de la colectividad. «Somos distintos porque somos judíos, eso nos une y nos diferencia, Es lo positivo que tiene esta sociedad, en la que queremos seguir viviendo» añadió.
Respeto de las soberanías
Por otra parte durante su alocución, el embajador Salpak hizo referencia a la necesidad de respetar la soberanía de los pueblos, aludiendo a una exposición de un legislador del Partido Nacional (Julio Lara) en la hora previa del Senado con respecto a posturas del gobierno israelí en la cuestión de Medio Oriente. El diplomático se preguntó qué sucedería si en Israel los gobernantes se encargaran de cuestionar las interpretaciones que en Uruguay se hacen en referencia al contrato de Uragua, por ejemplo. «No quiero interferir en los asuntos internos del Uruguay y no estoy tratando de bajar línea, no tengo línea, no soy de ningún partido. Me siento orgulloso de ser el representante del país de los judíos que admite la diversidad, la polémica y la democracia. Somos el único país que a pesar de la situación de guerra y hostigamiento permanente jamás ha abandonado la democracia. Insisto, no doy consejos, pero por favor antes de leer por boca de loro, creo que así se llama, estudien el tema, en profundidad y con seriedad. Más aun me pongo a la disposición de todos, Comité Central y público, los presentes y ausentes para darles información».
Buszkaniec hizo un balance de la gestión y afirmó que con todos los gobiernos mantuvo un buen relacionamiento.
Por su parte Gilvich destacó el sentido de la democracia y la solidaridad del pueblo uruguayo a la «orden del día». Gilvich aclaró que hablaba en su doble condición de secretario general del Congreso Judío Latinoamericano y de ex presidente del Comité Central Israelita.
El rabino Bloch destacó que el hecho de ser judío, uruguayo y latinoamericano tiene una particularidad, y manifestó que «forma parte de contribuir a reparar parte del dolor y la necesidad que hay a nuestro alrededor». Agregó que «la tarea estará abocada a construir puentes y a abrir caminos». *
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