Llamadas al Director

¿A quién votamos nosotros, al Encuentro Progresista o al PIT-CNT?

Señor Director:

¿Es de verdad tan importante lo del agua como para poner en jaque al gobierno de Tabaré por ello? ¿Qué pasa con los sindicatos? ¿A qué están jugando? ¿Cómo viene la mano Fasano? ¿A quién votamos nosotros, al Encuentro Progresista o al PIT-CNT? La verdad, ¡dan lástima! Basta ver a quiénes tienen de aliados ahora en el Parlamento de sus protestas, a los que hasta el 1° de marzo fueron sus enemigos y sus verdugos. ¿Se acuerda de aquello de: dime con quien andas y te diré quién eres? Teléfono: 3367…

El Director: Creo que no se trata de ninguna manera de presentar al Encuentro Progresista y al Movimiento obrero como partes antagónicas, cuando sabido es que muchos de los cuadros dirigentes del partido de gobierno tiene sus nutrientes justamente en los trabajadores y prueba de ello es que muchos ex dirigentes obreros son hoy altos funcionarios del gobierno. Sin embargo, hay que reconocer que algunos dirigentes privilegian el árbol de su chacrita reivindicativa y se olvidan del bosque que el pueblo construyó erigiendo el gobierno que más apoyo está dando a los trabajadores desde la caída de la dictadura. Olvidar esta realidad puede ser un grave error estratégico. Sin gobierno popular los trabajadores volverán a ser expropiados.

 

Si seguimos así terminaremos enseñando catecismo en las escuelas públicas

Señor Director:

Soy admirador del finado Papa Juan Pablo y de Juan XXIII. Durante el gobierno anterior se resistió la velada pretensión del Opus Dei de incluir la enseñanza religiosa en los institutos oficiales, pero el Opus insiste: impone los símbolos religiosos, así la estatua que estaba muy bien donde estaba en el predio de la iglesia, la llevaron a Bulevar Artigas. Es sorprendente que los ediles del Frente agacharan la cabeza para olvidar los principios y no ver la maniobra. Señor Presidente, yo también soy bautizado (nadie me preguntó) pero sigamos siendo laicos. Si seguimos así terminaremos enseñando catecismo en las escuelas del Estado. Ya tenemos los monumentos de nuestros próceres en los lugares públicos y están muy bien. Gracias señor Director. Teléfono: 2009 …

El Director: Trae usted a colación un tema que a pesar de haber sido ya largamente discutido en la opinión pública, sigue provocando polémicas. Personalmente entiendo que privará el sentido y la tradición laica de nuestra sociedad.

 

¿Se imagina un verdadero ejército ciudadano trabajando para poner en marcha el país?

Señor Director:

Yo no creo que sirva eso del salario ciudadano. Y no creo porque estoy segura que muchos de los que lo cobran o van a cobrarlo no lo necesitan y muchos de los que sí lo necesitan no van a cobrarlo. Siempre pasó así con este tipo de cosas. Desde aquellas canastas de alimentos que daba la vieja filantrópica Cristóbal Colón, pasando por los surtidos de subsistencias y después las canastas del INDA. Pasaba hasta con las tarjetas de la leche rebajada para los expendios municipales, con el pan barato tarifado y todo así. Los realmente necesitados, los bien de abajo, aquellos que quisieran ser indigentes para vivir mejor, esos no están en la lista. Y avivados, hubo, hay y habrá siempre, lamentablemente. Yo veo que hay problemas con el estado de los edificios escolares, con la limpieza, etcétera. ¿Por qué no se puso a ese verdadero ejército de hombres y mujeres que cobran o van a cobrar el salario ciudadano a reparar, limpiar, cuidar, etcétera esas escuelas, a cocinarles a los niños, a hacer de serenos por las noches o durante las 24 horas para que no las depreden. O en los hospitales públicos, o donde sea, pero que realmente trabajen para ganarse el salario y que entonces sí se les duplique el ingreso ciudadano. ¿Se imagina Fasano ese verdadero ejército ciudadano trabajando para poner en marcha el país? Podría agregarle mil ideas más: hacer huertas en las escuelas, jardines comunales en los baldíos, proteger las zonas escolares a la hora de entrada y salida de los niños para evitar accidentes de tránsito, sacar clavos, carteles y alambres de los árboles ciudadanos para recuperarlos, blanquear los muros de la ciudad para eliminar pintadas y consignas ya obsoletas, y estoy seguro que habrá mil ideas más si nos ponemos a pensar un poco. Sería más digno para quien lo recibe y más útil para la sociedad. Eso sumado por supuesto a la obligación de enviar los hijos a la escuela y cuidar su salud. ¡Bueno sería que hubiese que pagarles para ello! Gracias Fasano y perdone la cháchara. Teléfono: 7096 …

El Director: Sin que ello signifique coincidir con todos sus juicios al respecto, no puedo dejar de valorar su aporte al tema, que es al fin y al cabo un derecho de todo ciudadano. Y soy de los que creo que las críticas fundamentadas con propuestas de solución o corrección, son las verdaderamente constructivas.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje