Todo el espacio aéreo al norte del Río Negro está ciego al control uruguayo.

Los radares militares se incluirán como prioridad en el presupuesto

La adquisición de dos radares militares para la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), con los que se podría controlar e impedir vuelos ilegales en el espacio aéreo nacional deberá concretarse con el próximo presupuesto, porque esa inversión, que había sido aprobada años atrás por el Parlamento, fue topeada en las restricciones impuestas en el anterior gobierno por la crisis económica.

La defensa del espacio aéreo se constituyó en un tema mediático esta semana, luego de que una avioneta arrojara una carga de 500 kilogramos de marihuana en el departamento de Rivera, poco antes de ingresar al territorio aéreo brasileño, donde el transporte de la droga había sido monitoreado.

 

Nuevas ofertas

El viceministro de Defensa Nacional, José Bayardi, confirmó públicamente ayer la voluntad política del actual gobierno de adquirir como una prioridad los aparatos de control áereo pero, según supo LA REPUBLICA, se ha optado por incluir el tema dentro de la asignación general para las Fuerzas Armadas.

Tradicionalmente, el Ejército, la Marina y la Aviación realizaban sus reclamos presupuestales y luego el Ministerio de Defensa Nacional otorgaba las partidas según los recursos otorgados por el gobierno. La nueva administración buscaría unificar los reclamos al incluirlos en el presupuesto.

La asunción del Encuentro Progresista al gobierno ya habría generado diversas ofertas para la obtención de variado equipamiento militar que hasta ahora habría estado manejado por un reducido grupo de empresarios con conexiones en limitados «lobbies» de la industria armamentista internacional.

Miembros de una delegación de la Unión Europea que se encuentra en Montevideo ya habría realizado importantes ofertas de material bélico a las autoridades del Ministerio de Defensa, quienes les habrían adelantado su decisión de realizar un llamado abierto y transparente en el material.

Uruguay tiene suspendida toda ayuda militar por parte de Estados Unidos, que sancionó al país junto a otras 32 naciones que se negaron a firmar un acuerdo de inmunidad por el que los ciudadanos norteamericanos eludían una extradición ante un eventual juicio de la Corte Penal Internacional, establecida en el marco del Tratado de Roma.

 

«Vemos poco…»

La falta de control de espacio territorial uruguayo estaría «sobrevolando» en una reunión sobre seguridad regional que se inició este miércoles en Paraguay, donde los países del Mercosur analizan los problema relacionados con secuestros, crímen organizado, seguridad ciudadana y terrorismo.

La reunión en Asunción, a la que por Uruguay viajaron el jefe de Policía de Montevideo, Ricardo Bernal, y el director de Narcóticos, Julio Guarteche, junto a representantes de Migración e Interpol, prepara un encuentro de ministros del Interior de la región previsto para fines de julio.

Voceros de Inteligencia policial explicaron a LA REPUBLICA que el problema del espacio aéreo, aunque corresponde a la Fuerza Aérea y el Ministerio de Defensa, tiene fuertes repercusiones en la posibilidad de reprimir el crimen, particularmente en el norte y las zonas de frontera.

«Podemos poner brigadas antidrogas en la frontera, reforzar la Inteligencia e incluir representantes de Interpol, pero la compra de los radares para un mejor control aéreo sería fundamental. Hoy no podemos hacer mucho, si no controlamos lo que vuela ilegalmente sobre el país», se indicó.

Una fuente de la Fuerza Aérea Uruguaya coincidió: «Los radares son nuestros ojos y actualmente vemos poco, pero también necesitamos de aviones que sirvan como brazos para interceptar y una apoyatura logística y de comunicaciones que nos permita pensar para actuar», ejemplificó.

 

Sin recursos

La última administración colorada había incluido en el presupuesto quinquenal aprobado por el Parlamento, una asignación de diez millones de dólares para la compra de dos radares militares que la Fuerza Aérea había reclamado insistentemente a los últimos gobiernos.

Sin embargo, con la crisis económica del año 2002 el presidente Jorge Batlle topeó la compra de los radares como todas las demás inversiones de las Fuerzas Armadas y ahora, aunque existirían vías legales y administrativas para habilitar la compra, no existirían los recursos en Rentas Generales.

En la actualidad el espacio aéreo uruguayo es vigilado por los radares de los aeropuertos de Carrasco y Punta del Este, que pueden ver todas las aeronaves legales que portan «transporder» en un alcance de 200 millas, pero sólo visualizan vuelos no identificados en un margen de 20 millas.

El Aeropuerto Internacional de Carrasco suple sus limitaciones a través de un acuerdo con el Aeropuerto argentino de Ezeiza, con el que se comparte toda información de radares gracias a un acuerdo bilateral, que se refuerza con convenios de cooperación suscriptos con otros países limítrofes.

Sin embargo, todo el espacio al norte de Río Negro está ciego al control de las autoridades aéreas, cuyo comandante en jefe, brigadier general Enrique Bonelli, subrayó el problema durante su discurso en conmemoración del reciente aniversario de la Fuerza Aérea Uruguaya. *

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