El Ministerio del Interior ignora el ingreso a Uruguay de neonazis de la Colonia Dignidad
«Por ahora no hemos recibido ninguna información», dijo a LA REPUBLICA un vocero de la filial uruguaya de Interpol. «No estamos trabajando en el caso», aseguró una fuente de Inteligencia policial. «Aguardamos informes de los servicios respectivos», dijo por su parte un alto jerarca ministerial.
La hija adoptiva y un guardaespaldas del ex nazi Paul Schaffer, detenido hace seis semanas en Argentina, burlaron una orden de captura y huyeron a Uruguay, según un informe de la Interpol difundido ayer en Santiago.
Schaffer, ex cabo del Ejército nazi que fundó en Chile la colonia alemana Dignidad y permaneció prófugo por más de ocho años acusado de violaciones de niños, fue capturado cerca de Buenos Aires el pasado 10 de marzo y expulsado a Chile, donde quedó recluido en una cárcel de alta seguridad de Santiago.
Además de las antiguas denuncias por pedofilia, Schaffer enfrenta un proceso por la desaparición de presos políticos que fueron llevados hasta el asentamiento alemán, en una zona montañosa, durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990).
En el momento de su captura el ex líder de la Colonia Dignidad se hallaba junto a su hija adoptiva Rebeca Schaffer y su guardaespaldas, Peter Schmidt, que fueron liberados por la policía argentina porque contra ellos no existía ninguna orden de detención.
Ambos cruzaron el Río de la Plata el martes 15 de marzo y viajaron al puerto uruguayo de Colonia, señaló el informe que desde Buenos Aires envió la Interpol (Policía Internacional) a la Policía chilena de Investigaciones.
La fuga se produjo pese a que el juez chileno Hernán González, a cargo del proceso por las violaciones de 26 niños, había anunciado el sábado 12 de marzo una orden internacional de captura que no se concretó.
Otros tres colaboradores de Schaffer, Friedhelm Zeitner, Mattias Gerlach Maschke y Renata Freitag fueron apresados por la policía argentina el pasado 3 de abril, en cumplimiento de esa orden, y González anunció ayer que el próximo lunes pedirá a la Corte Suprema que tramite su extradición a Chile.
«Las órdenes fueron expedidas en su momento y todo eso consta en el proceso», dijo el juez, ante las críticas por la supuesta lentitud de los procedimientos que permitió la evasión de los dos prófugos.
El subsecretario del Ministerio del Interior, Jorge Correa Sutil, que en marzo pasado viajó a Buenos Aires y obtuvo del Gobierno argentino la orden para traer a Chile a Schaffer, dijo que «efectivamente» su hija y su guardaespaldas «estuvieron visibles, estuvieron a disposición de la policía por largo tiempo».
«Pero una orden de captura internacional tiene necesariamente que surgir del ámbito judicial», precisó Correa, aunque no mencionó directamente al juez González.
«No nos corresponde a nosotros dar cuenta de cuáles pueden haber sido las causas de las demoras ni emitir una opinión si esto fue justificado o no», señaló el subsecretario, consultado sobre la demora en emitir esa orden. *
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