El gobierno y los productores se reunirán para definir estrategia contra la "dramática" sequía
Autoridades del Instituto del Plan Agropecuario (IPA), entienden que para encontrar un precedente similar a la actual crisis, originada por la falta de lluvias, debían remontarse a 1989, cuando el contexto para los productores agropecuarios era peor al actual, con un país que estaba fuera del círculo no aftósico y el precio de las exportaciones ganaderas eran menores.
Sin embargo, la situación en ciertos departamentos es sumamente preocupante, principalmente en aquellos ubicados al norte del país. Es que incluso en la localidad de Vichadero, algunos productores rurales carecen de agua para consumo humano.
De acuerdo al testimonio aportado por expertos, cuando más se demore en la aplicación de medidas concretas para enfrentar la sequía, más se generarán costos que no tendrán retorno económico.
El Ministerio de Ganadería y el IPA coinciden en la necesidad de instaurar un monitoreo sistemático de clima y tasa de crecimiento de la pastura, tal como existe en Australia, país que padece de problemas climáticos.
El gobierno manifestó que pondrá en práctica este monitoreo, que «prenda inmediatamente la alarma», cuando ocurra un imprevisto.
Italo Malaquín, director de la regional norte del Instituto del Plan Agropecuario afirmó que «no puede ser que el clima destruya todo y después se tenga que empezar de cero.»
El subsecretario de Ganadería, Ernesto Agazzi, manifestó a LA REPUBLICA que se está manejando con los propios afectados la estrategia para enfrentar esta crisis hídrica, aconsejando «no vender a bajo precio los animales, darles al ganado un suplemento alimentario, prepararse a juntar agua cuando llueve, y valorar la posibilidad de postergar el pago de determinadas obligaciones».
Advirtió que en algunas zonas «le está faltando comida a los bichos, agua para la gente, hay problemas de salud anexos a esto, no pueden empezar las clases… Es un asunto bien grave».
Reuniones con los productores
Los departamentos más castigados por la sequía y la falta de pastura son Tacuarembó, Rivera y Cerro Largo. En menor medida, el problema aparece focalizado en Treinta y Tres, Rocha, Artigas y Salto.
En 2004 el promedio de precipitaciones estuvo en 400 milímetros por debajo de la media. Actualmente, el promedio de intensidad de lluvias se ubica por debajo del registro histórico mensual. En abril del año pasado hubo una faltante muy importante de lluvia que afectó a la ganadería extensiva. «Ahora vuelve a ocurrir la situación, pero aún peor, con una pérdida de la cuota de forraje estimada en el 25% a lo cual debe enfrentar una demanda similar a la del año pasado», explicó Malaquín.
Para colmo, existen pronósticos adversos en el clima, llevado por una conjunción de heladas tempranas y un déficit hídrico que comprometería la producción otoñal.
En ganadería, se aguarda una disminución en el porcentaje de preñez, por debajo del promedio histórico que provocará una menor unidad de venta, pero deberá enfrentar las mismas obligaciones financieras.
Para Malaquín, la sequía no es un tema conyuntural de hoy, sino que se trata de un fenómeno cada vez más frecuente. Ocurrió en 1989, 1996, 1999-2000, 2003-2004 y primavera verano de 2004-2005.
Aclaró que las estrategias que se puedan aplicar son muy paliativas, ya que no soluciona los problemas estructurales.
Anunció que en los próximos días y hasta el mes de mayo, inclusive, el Ministerio de Ganadería, el IPA y las asociaciones agropecuarias organizarán talleres de discusión en aquellos departamentos más afectados por la sequía para enfrentar los efectos negativo de la falta de agua y pastura.
En los tres departamentos más castigados (Tacuarembó, Rivera y Cerro Largo) serán organizadas estas jornadas de intercambio de propuestas en 15 localidades.
En Tacuarembó se llevarán a cabo en Curtina, Ansina y Caraguatá; Rivera en Masoller, Vichadero, Cerro Pelado y Minas de Corrales, y en Cerro Largo en Frayle Muerto, Santa Clara, Arévalo, Amarillo y Noblía.
Además en las ciudades capitales de estos tres departamentos se instrumentarán talleres de predicciones climáticas.
Malaquín informó que en Rivera es donde están más avanzados en superar la crisis, ya que desde el mes de febrero, el Comité de Crisis Departamental se viene organizando conjuntamente con los productores.
Recientemente se dio a conocer el resultado de una encuesta a 180 productores, donde el 65% manifestó tener un déficit de forraje, el 35% falta de agua para consumo animal y el 50% afirmó que tenían manera de financiar estas restricciones. *
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