El coronel Cordero declaró tres horas ante la Policía Federal de Livramento
El prófugo coronel (r) Manuel Juan Cordero Piacentini declaró ayer durante tres horas ante la Delegación de la Policía Federal de Santana do Livramento, donde ha realizado una solicitud de refugio para impedir su extradición a Argentina o Uruguay, donde es requerido por la Justicia.
Cordero no se había presentado el pasado lunes 28 de febrero en una primera citación realizada por el delegado de la Policía Federal, José Dinarte Silvera, a efectos de que ampliara los argumentos de una solicitud de refugio presentada a mediados de febrero
La condición de refugiado había sido pedida por Cordero en un alegato jurídico en el que denunció ser amenazado y apedreado y donde llegó a la paradoja de solicitar a las autoridades brasileñas que su caso se informara al Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (Acnur).
El militar, denunciado por su participación en múltiples crímenes de la dictadura uruguaya en el marco de la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur conocida como Plan Cóndor, había huido de Uruguay a fines del año pasado para eludir una requisitoria judicial por desacato.
Versiones de prensa en Uruguay decían ayer que el coronel Manuel Cordero había sido visto en la ciudad de San Pablo, sin embargo, la corresponsal en Livramento del diario Zero Hora de Porto Alegre, Alessandra Barros, confirmó a LA REPUBLICA, que Cordero se presentó ayer ante Policía Federal.
Cordero había sido descubierto en Santana por el militante por los derechos humanos Jair Krischke, quien a mediados de enero obtuvo una copia de un poder que el militar extendió a su cuñado Simón Moreira Monteiro para que manejara todos sus bienes y cobrara su jubilación militar.
Su presencia en el domicilio de la calle Uruguai 1007 de Santana do Livramento -a solo 200 metros de la Policía Federal y otros tantos de la frontera uruguaya- fue fotografiada y divulgada por la revista Caras y Caretas el pasado 4 de febrero
El militar prófugo, cuyo pedido de captura llegó a ser expedido por el juez penal uruguayo Pedro Hackenbruch, también es requerido en la Causa Nº 13.445/1999 que tramita el juez Guillermo Montenegro en el Juzgado Federal Nº 7 de Argentina
Piel de Cordero
El 14 de febrero último, el abogado Julio Martín Favero, presentó ante la Policía Federal de Santana do Livramento, un pedido de refugio para el prófugo coronel (r) Manuel Cordero, que argumentó en la «inusitada situación» que el desdichado militar venía enfrentando.
Cordero, quien había obtenido un provisorio permiso de permanencia en Brasil en setiembre de 2004, argumentó su solicitud de refugio en que antes de las elecciones en Uruguay su domicilio en el barrio Malvín había sido apedreado por militantes de izquierda, por lo cual debió mudarse a Atlántida.
Sin embargo, afirmó que también en esa localidad, a 40 kilómetros de Montevideo, volvió a ser víctima de «apedreamiento en la vía pública», al igual que su automóvil y «además, era constantemente amenazado en cualquier local donde estuviese, shopping center, farmacia, panadería, etc», arguyó.
Sostuvo que su esposa e hija fueron amenazadas de muerte en diversas oportunidades, y que su perro, mascota de la familia, fue envenenado. «La situación se agravó a tal punto que los agresores apedrearon también la nueva residencia donde vivía con su familia», afirmó.
«Debido a esta situación, con su vida y libertad amenazadas, sufriendo persecución constante y diaria, y ante la indisculpable inercia de las autoridades uruguaya en siquiera protegerlo, no le restó otra alternativa sino la de postular el pedido de permanencia en territorio brasileño», se lamentó.
Aseguró que, incluso, las persecuciones y amenazas a su integridad física continuaron en Brasil («Aqui mora un assassino», pintaron en su casa), y que su cuñado y otras personas fueron amenazadas de muerte, según la denuncia policial Nº 865/2005 que realizó con fecha 11 de febrero de 2005.
«El requirente está viajando en busca de tratamiento médico especializado, una vez que así mismo, su histórico médico simplemente desapareció del Hospital en que realizaba tratamiento en la ciudad de Montevideo», llegó a elucubrar el abogado del militar en su pedido de refugio.
Cordero, responsable de secuestros, torturas y desapariciones de uruguayos y argentinos en Buenos Aires y Montevideo, había huido a Brasil para no comparecer ante la Justicia uruguaya por una causa de desacato a un juez que le instruía una causa por hacer una apología de sus crímenes. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad