Pérez Roque: "Fidel Castro visitará el nuevo Uruguay"
Al hablar anoche en el Cilindro Municipal, en un acto de solidaridad con Cuba que el propio Fidel Castro protagonizaría, Pérez Roque omitió nombrar al ex presidente Jorge Batlle, pero sí hizo referencia a la ruptura de relaciones, acusando «a quienes prestaron su complicidad» a Estados Unidos para promover una sanción en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
En ese sentido, afirmó el orgullo de que «la primera decisión en materia de política exterior del nuevo gobierno fuera el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba».
El canciller aseguró que fue inmensa la «alegría de los cubanos cuando se conoció por fin que tras años de lucha y de siembra el doctor Tabaré Vázquez sería el nuevo Presidente de los uruguayos».
Se congratuló, asimismo, de que la izquierda haya obtenido un triunfo tan amplio y la mayoría absoluta de las bancas parlamentarias.
«Ustedes deben imaginar cómo hemos seguido el proceso de gestación y el alumbramiento de esta victoria», expresó.
A su vez, dijo sentirse agradecido por la solidaridad demostrada por los uruguayos. «Gracias por llevar nuestras banderas a las manifestaciones de ustedes», agregó.
Consideró la victoria de la izquierda en Uruguay como una señal de que «se está pariendo en América Latina una nueva época en que nuestros pueblos no podrán ser otra vez engañados, traicionados, vendidos, torturados».
«La victoria popular en Uruguay trasciende las fronteras», porque «fortalece la lucha por la integración de América Latina, abre la esperanza de un camino distinto al neoliberalismo, a la venta entreguista de los recursos de nuestros países, a la corrupción y al clientelismo político», estimó Pérez Roque.
«Estamos orgullosos y felices de estos días que se han vivido en Uruguay», añadió.
«Los acompañamos a ustedes en la esperanza de que ahora sí, por fin, va a haber un tiempo de cambio en Uruguay».
«Traemos para ustedes el abrazo de Cuba y, en particular, el abrazo y la felicitación de Fidel, la esperanza que compartimos con ustedes de que el Uruguay va a empezar a cambiar, de que el Uruguay se integre por fin a la corriente que hoy, más vibrante que nunca, se mueve en América Latina a partir del triunfo de la Revolución Bolivariana del presidente Chávez en Venezuela».
Pérez Roque dijo sentir pena por la inasistencia de Fidel a la asunción de Tabaré Vázquez, pero transmitió el compromiso del líder cubano de asistir a Uruguay.
Recordó que en 1995, Fidel fue recibido en la Intendencia de Montevideo por Mariano Arana, pero que en aquella oportunidad el gobierno de Julio María Sanguinetti había puesto la condición de que no hablara al pueblo y que finalmente salió y saludó.
Resistencia
Por otra parte, el representante del gobierno cubano aseguró que su pueblo se prepara para ser agredido militarmente, ubicando la situación de riesgo de su país y de su líder, Fidel Castro, en igual plano que Venezuela y Hugo Chávez.
«Enfrentamos la amenaza de que se fabrique una invasión a Cuba», señaló, al tiempo que remarcó que existen planes para asesinar a Chávez.
«Si Venezuela fuera invadida, habría que invadir Cuba», declaró el canciller, invirtiendo el planteo que hizo Chávez en la tarde de ayer, demostrando solidaridad entre ambos países.
Pérez Roque señaló que Estados Unidos no ha dejado de incrementar la propaganda en contra de Cuba como país violador de los Derechos Humanos.
«El único lugar de Cuba en donde se violan los Derechos Humanos es en Guantánamo», subrayó, recordando que allí existen 600 presos.
Por otra parte, el canciller hizo una somera descripción de las consecuencias que ha tenido para la isla el bloqueo impuesto por Estados Unidos, concluyendo que conforme al incremento del mismo «el pueblo uruguayo ha sido más solidario y más cariñoso».
Recordó que en los años más duros del bloqueo, tras la caída de la Unión Soviética, entre 1989 y 1993, el PBI cubano cayó un 35%. A pesar de ello, «no aplicamos recetas neoliberales», se enorgulleció.
«Valía la pena luchar y compartimos lo poco que tenemos», agregó.
Explicó que la recuperación cubana se basó en desarrollar nuevas ramas de actividad, como el turismo y el petróleo, y seguir defendiendo una sociedad solidaria.
«Mientras se presentó a Cuba como la próxima ficha de dominó que caería, nosotros resistimos», dijo, «y sabíamos que los amigos de Cuba confiaban en nuestra capacidad de resistir».
Entendió, además, que «ya nadie puede pararse a defender el neoliberalismo en la región», sosteniendo que ese modelo económico no tiene futuro y que «los nuevos líderes de la región se apartan del consenso de Washington».
Manifestó también complacencia por los acuerdos firmados por el nuevo gobierno uruguayo «tendiendo su mano a Brasil, Argentina y Venezuela», así como por el firmado con Cuba para intercambiar maquinaria agrícola por medicamentos. Adelantó en ese mismo instante que hoy se firmaría un convenio con la Universidad de la República de homologación de títulos, de forma que unos 300 jóvenes uruguayos que estudian en Cuba puedan ejercer en Uruguay. Según ese acuerdo, a mediados de año llegarían 47 uruguayos, de los cuales 43 saldrán de la Escuela Latinoamericana de Medicina y cuatro egresados de la Escuela de Deportes.
Valoró las relaciones que se generen a futuro, apuntando que «ustedes no están defendiendo los derechos de un pueblo egoísta».
Auguró, finalmente, que «derrotaremos la propuesta envenenada del ALCA», siempre y cuando los países se mantengan alertas y unidos. El acto de solidaridad con Cuba fue organizado por la Coordinadora Nacional de Organizaciones Sociales. La presentación de Chávez en la Intendencia retrasó casi dos horas el comienzo de la actividad en el Cilindro, ya que varias personas estaban invitadas a los dos eventos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad