La columna de Sherlock
* Autodespedida de Fau en Carrasco
-Sherlock recibió en su celular el llamado de uno de sus informantes más conspicuos. El mensaje dejó en ascuas a nuestro sabueso. «Despiden a Fau en Carrasco».
-«¿Fau se va del país?», pensó. Enseguida llegó la aclaración. Parece ser que el ministro de Defensa saliente, Yamandú Fau, está organizando una autodespedida a todo trapo. Por este motivo, ha hecho reservaciones en un lujoso restaurante de Carrasco para la noche del 28 de febrero próximo, último día de gestión del actual gobierno. En el agasajo previsto para una treintena de personas, concurrirán distinguidas personalidades, algún que otro diplomático y varios militares. Entre estos últimos, asistirá una variada gama de altos oficiales, varios de ellos oriundos de Estados Unidos. Lo más curioso es que el secretario de Estado saliente obsequiará a los invitados algo así como una daga fabricada especialmente para la ocasión, hecha en metales muy nobles.
* Jerarca del Banco Central se despide
-Sabe que un alto jerarca del Banco Central está un poco compungido, aunque trata de no demostrarlo, por el fin de su mandato.
-¿De quién me está hablando? ¿Un alto jerarca? ¿Del presidente, de algunos de los directores?
-Por el momento me guardo el nombre. Porque si el hombre está compungido, mejor respetamos ese sentimiento y lo mantenemos en el anonimato.
-Claro, es duro abandonar la función pública, especialmente cuando se es joven y se tienen fuerzas para seguir adelante. A los directores del Central, como obviamente muchos otros jerarcas, les hubiera gustado seguir en el trillo, decidiendo medidas para planchar el dólar y para regular el sistema financiero. Es una labor importante y uno se siente trascendente. Es parecida al sentimiento que tenemos los periodistas que nos sentimos protagonistas, cuando no somos más que intermediarios.
-Mire que hoy está duro.
-¿El jerarca de marras se lo ha dicho a alguien?
-Seguramente que sí. Yo no tengo claro si ha sido explícito en el tema, pero es evidente que sentirá el cambio. Pasar de la cima al llano es difícil. Por eso este señor se está dando algunos gustos.
-¿Cómo cuáles?
-Hace pocos días concretó un ágape con dos personas conocidas y no tuvo medida. Comieron de todo y, por supuesto, tomaron de lo mejor. Todo fue fino, bien elaborado y de marca.
-¿Usted dice que esa comida fue una especie de despedida, un punto final?
-No lo sé, pero creo que oblar 17 mil pesos por un ágape pantagruélico de tres personas es bastante. Es casi como una última cena.
-¿Le parece?
-Además los que hicieron la cuenta se pasaron en el precio del whisky, que si bien era bueno, no era de lo mejor.
-¿Cuánto?
-1.700 pesos la botella.
-Y ¿quién pagó?
-La suya es una pregunta ingenua.
* Reapareció Torres Mega y sus flashes culturales
-Notable reaparición en el firmamento anticomunista.
-¿Qué está diciendo?
-Que luego de haber sido destituido de su cargo en Enseñanza Secundaria, por haber gaseado a un grupo de estudiantes que realizaba una asamblea, don Alexander Torres Mega volvió a las andadas.
-¿Qué andadas?
-Comenzó a publicar sus Flashes Culturales, pero ahora los manda por mail, pero no puede ocultar su estilo de siempre. Los temas que trata textualmente son los siguientes: 1) Tupamaros en la presidencia de ambas cámaras legislativas 2) La venida a Uruguay del sanguinario dictador cubano, etc.
-El estilo de siempre, ¿verdad?
-Sin duda… Hay algo para reconocer… El Uruguay mantiene sus rasgos más típicos. Y don Torres Mega es uno de ellos.
-Coincido con lo suyo.
* Batlle y una jugada de último momento
-Parece que Batlle tenía la intención de enviar al Parlamento el tratado de protección de inversiones con EEUU, antes de finalizar su mandato.
-Pero eso es algo inopinado. ¿Por qué hacerlo en el último minuto?
-Es evidente que Batlle busca embretar al futuro gobierno y, de alguna manera, obligarlo a definirse en un tema que es más que ríspido.
-¿Le parece?
-Y, ¿qué otra razón existe para apurar este asunto? Además le cuento algo más: hasta el canciller Didier Opertti se opuso a tal cosa, por lo que, al parecer, el asunto quedó para otra oportunidad.
-Insólita despedida la que proyectaba Batlle.
-Ni me lo diga.
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