Reinaldo Gargano: Positiva asociación de Cuba al Mercosur
De la misma manera que «vi bien lo de Colombia, lo de Ecuador y lo de Perú, ahora veo lo de Cuba», manifestó Gargano, pero recordando que quien establece una sociedad con el Mercosur «no está siendo parte del Tratado, sino que se establece una línea de apertura comercial y de acuerdos parciales con los socios del Mercosur». Por eso «me parece bien, positivo, porque cuantos más países se asocien al Mercosur, tanto mejor, porque todo esto va a favor de la integración». El futuro canciller agregó que «existe un arreglo dentro del Mercosur en el cual cualquier alianza de alguno de los países afecta a los demás, «por lo tanto debe haber consenso entre los cuatro».
Esta posibilidad de que Cuba se asocie al Mercosur, lo que no implicaría el ingreso al mismo según se desprende de las palabras de Gargano-, se produce cuatro días después de que Peter Allgeier, el máximo funcionario de Comercio Exterior de Estados Unidos, anunciara que a su país no le interesa un acuerdo para la apertura de su mercado con los países del Mercosur y en su lugar quiere concentrarse en negociar el ALCA.
De esta forma Allgeier rechazó la idea del «cuatro más uno» surgida en Brasil, que consistiría en la negociación entre EEUU y los cuatro miembros plenos del Mercosur -Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay- de un acuerdo que facilite el acceso mutuo al mercado y dejar para otros pactos la codificación del resto de los temas comerciales. Esa posibilidad, dijo el funcionario, «es algo que no le interesa a Estados Unidos», debido a que su economía depende cada vez menos de la industria y más de servicios basados en la información, por lo que el respeto a la propiedad intelectual, la transparencia y la protección legal de las inversiones son «esenciales en cualquier negociación».
A la vez desde Cuba surgieron señales positivas sobre las perspectivas del Mercosur. Roberto Verrier, presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, quien abriera el VII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas de Desarrollo que finalizó ayer, dijo- según Granma- «que resulta alentadora la esperanza renovada en los caminos alternativos que desde el Sur abren los latinoamericanos desde el Mercado Común del Sur (Mercosur), la Comunidad Andina de Naciones hasta el proyecto de Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), esfuerzo este último que tiene ya a protagonistas fundadores en Cuba y Venezuela».
En el mismo sentido se habían manifestado partidos comunistas de América Latina y Europa, reunidos en Porta Alegre entre el 22 y el 24 de enero pasado. Con la firma del Partido Comunista de Cuba, entre otros, y la ausencia del uruguayo en esa reunión, se conoció un manifiesto en el que se saluda » los esfuerzos por la ampliación y consolidación del Mercosur y las posibilidades de mayor integración de toda América Latina constituyen un factor objetivo favorable al desarrollo de la lucha contra el proyecto estratégico fundamental de los Estados Unidos de América, de carácter anexionista y neocolonialista contenido en el ALCA».
«Se acaba el tema Cuba»
Gargano también resaltó que el tema de las relaciones con la isla caribeña «es muy importante» y que a partir del 1º de marzo «tenemos relaciones con Cuba: se acaba el tema Cuba», enfatizó. A la vez rechazó que el restablecimiento de relaciones diplomáticas con ese país no puede alterar las relaciones con Estados Unidos. «Nosotros somos un país independiente y tenemos como lección de nuestros mayores, empezando por el padre Artigas, de que lo que definimos como política lo definimos aquí, de acuerdo a los intereses de nuestra gente».
Con Brasil, todo bien
Sobre su reciente visita a Brasil dijo que «con Lula y Amorim tuvimos coincidencias prácticamente totales», manifestó Reinaldo Gargano, ayer en horas del mediodía, frente al ex Hotel Presidente, tras su visita de dos días a ese país donde estuvo reunido con el presidente Luis Inácio «Lula» Da Silva y con el canciller del país norteño, Celso Amorim.
Gargano indicó que en las reuniones que llevó a cabo en tierras brasileñas sobre los diferentes temas que afectan a la región, América y al mundo, se realizaron en un plano de «coincidencias prácticamente totales».
Además dijo que «las coincidencias servirán para trazar una línea de trabajo serio, persistente y obstinado en conseguir que las infraestructuras de América del Sur se unan y que el desarrollo no este ligado tan sólo a
papeles que se firman en protocolos y después se ponen en un cajón y se mandan seis años después al Parlamento».
«Hablamos acerca de que productos nuestros puedan ingresar sin problemas a Brasil (hay que recordar el inconveniente con los productores norteños acerca del arroz). Se arregló lo de los lácteos, así que somos optimistas», sostuvo Gargano.
Acerca de la cuestión energética expresó que «conversé con Lula sobre este tema, el cual lo tiene muy preocupado, pero luchamos junto a UTE para que la energía llegara y gracias al esfuerzo conjunto y a nuestros hermanos brasileños, logramos evitar que se cortara la luz. En dirección de mejorar esta situación, «el gobierno electo procurará instalar, -en la frontera con Brasil- las usinas transformadoras que permitan pasar la energía entre nuestros países, sin tener que llevarla hasta Argentina, evitando así una pérdida del 30% de este bien». *
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