ENTREVISTA - Senador Reinaldo Gargano (presidente del Partido Socialista, futuro canciller)

"El problema no es cuánto se gasta, sino cómo se gasta"

-¿Cuáles son esos valores generales a los que se hace referencia?

-Esos valores de tipo general son la defensa de los Derechos Humanos por supuesto, la vigencia del Derecho Internacional como regla general para mantener la idea de que hay normas jurídicas internacionales que han de mantenerse incólumes para que los pequeños estados no puedan ser víctimas de las grandes potencias, y entre esas cuestiones fundamentalmente la vigencia y el respeto a los Derechos Humanos en todos los países. Entonces en esos valores básicos hubo una coincidencia general. Luego tratamos por su orden los aspectos medulares de la política práctica, que se traduce en lo siguiente. Hubo coincidencia en promover una mayor articulación del Mercosur y de las economías del Mercosur profundizando la relación jurídica e institucional, pero también promoviendo acciones de empuje de tipo comercial que profundicen la relación con los integrantes del Mercosur y con los socios del Mercosur.

Segundo, hubo también una coincidencia general en que habiéndose concluido ya acuerdos de asociación del Mercosur, con Chile, con Bolivia, con Perú, con Venezuela, con Colombia y con Ecuador el apoyo a la Comunidad Sudamericana de Naciones es un hecho, está implícito y fue fundamentado en ello, y lo que hay que hacer es pasar un poco de las declaraciones generales a materializar cosas más específicas, digamos más concretas para darle vida a esa comunidad sudamericana.

 

-¿Ha considerado ya cuál será la medida inmediata apenas asuma la titularidad de la cartera exterior?

Hay varias medidas ya pensadas. Le voy a decir que las que ya están vistas y leídas por el mandatario electo son las de las relaciones diplomáticas con la República de Cuba y hay otras más que se refieren a reestructura del gabinete ministerial y que van a permitir, por ejemplo, que los residentes en el exterior tengan un encargado especial para que el quince por ciento de los uruguayos que viven en el departamento número 20 del Uruguay, tengan un encargado de ese departamento número 20 que les atienda los problemas que se vayan planteando en los respectivos países. Esa es una cosa que demorará el tiempo necesario mientras estamos preparando los decretos respectivos y buscaremos que eso se transforme en uno de los ejes de nuestra política.

 

-¿Cómo se encarará la designación y reestructuración de los representantes diplomáticos y del personal de la Cancillería?

Las designaciones que se han hecho hasta ahora son in pectore, se van a materializar el primero de marzo, los cargos de las distintas reparticiones que vamos a tener. Ahora en cuanto a las embajadas, ni a mí ni al presidente electo se nos ha ocurrido manejar nombres que puedan ser luego de alguna manera descartados. Lo concreto es que hay embajadores designados en Chile, en Venezuela, en Argentina, en Estados Unidos y en Francia y los nombres son los que todos conocen por que ya han sido dados a publicidad oportunamente.

 

-Si pudiera definir una columna vertebral de la política a encarar desde su área por el nuevo gobierno ¿cuál consideraría usted que sería ésta?

-La integración regional. Sin perjuicio de que además de la integración regional, y de priorizar la expansión del espacio económico mercosuriano a toda la región sudamericana, tengamos una atención preferente por la relación con México, por la relación con Estados Unidos. A mí me asombra que haya medios que han publicado que nosotros tenemos una política de integración sudamericana contraria a los Estados Unidos. ¡No, no! La integración sudamericana es en beneficio de los sudamericanos, no es contra nadie y tenemos que expandir el comercio con los Estados Unidos, consolidarlo y mantener las mejores relaciones, sin perjuicio de que en el plano de las relaciones políticas de pronto tengamos discrepancias muy profundas con la política exterior de los Estados Unidos.

Y además promover por otro lado las relaciones bilaterales del Mercosur con la Unión Europea, con el sudeste asiático y con el Japón, para que se tenga en cuenta a países de tanta importancia como la India, por ejemplo. Entonces nuestra política exterior tendrá una cosa prioritaria que es la región y emprendimientos bilaterales con otros espacios económicos a los cuales vamos a atender en la medida que podamos como cuerpo mercosuriano y si no lo podemos como cuerpo mercosuriano, como país independiente.

 

-¿Qué características tendrá nuestra participación en los grandes foros internacionales de naciones?

-Tenemos a estudio una resolución de nuestra fuerza política que es la de promover la reforma de las Naciones Unidas, del Consejo de Seguridad y las atribuciones que tiene tanto el Consejo de Seguridad como la Asamblea General. Como usted sabe el secretario general nombró un grupo de «seis sabios» para que hiciera un proyecto, un estudio de lo que podría ser una reorganización para reafirmar el criterio del multilateralismo.

Lo que quedó claro en la reunión que hicimos con el Partido Colorado, con el Partido Nacional y el Partido Independiente, es que los cuatro partidos uruguayos somos firmes partidarios del multilateralismo y contrarios a las decisiones unilaterales que violen las disposiciones generales de las Naciones Unidas.

Ahora en cuanto a las fórmulas de composición del futuro Consejo de Seguridad y de sus atribuciones y demás, eso nosotros lo tenemos a estudio por que recién entramos en contacto con los documentos.

 

-¿Qué pasa o qué va a pasar con respecto al presupuesto del servicio exterior uruguayo?

-Esa es una buena pregunta. La gente cree que se gastan quinientos millones de dólares en el servicio exterior… ¡No!… el presupuesto no alcanza a cincuenta millones de dólares. Lo malo es cómo se gastan. En el sentido de que el servicio exterior de Uruguay gasta el ochenta por ciento del presupuesto, es decir en las embajadas y consulados que tenemos, mientras que los sueldos aquí en el ministerio son sueldos muy bajos que tienen que ser compensados con aportes que hace el personal que está en el exterior con los que se cobra por las tasas consulares, etcétera. Bueno, vamos a ver lo que podemos hacer en ese plano porque esas cosas se van a cambiar en el presupuesto. Van a modificarse y se van a modificar no en el sentido de mandar a los embajadores y a los cónsules a trabajar con escarbadientes, sino que tengan lo necesario, lo justo y lo correcto y que también acá se pueda funcionar bien, para defender bien el servicio exterior.

Que para un país chico es fundamental. El Uruguay si no vende al exterior, si no tiene contactos muy fluidos con el exterior vive como una isla, y nosotros queremos que sea una parte integrante de un gran espacio económico como es Sudamérica que es el continente más rico del planeta pero que tiene cuatrocientos millones de habitantes y doscientos millones de pobres. Para combatir la pobreza hay que desarrollar la economía en forma sustentable.

 

-¿Se pueden adelantar algunos cambios en la organización del servicio exterior, es decir en embajadas y consulados?

-Seguramente va a haber algunos cambios, pero no puedo adelantar cuáles. Tenemos que estar sobre el tema para poder materializarlo.

Ahora donde los números indiquen que se gasta dinero en la representación pero no hay consecuencias económicas, culturales o de otra índole, bueno, en esos casos vamos a ver de llevarlos al lugar donde dé más resultados. *

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