Es un misterio presunto "motín" en un pesquero

El juez en lo penal de 17º Turno, Carlos García, sigue sin encontrar responsables por el presunto motín a bordo en el buque pesquero Ramblin Man, que permanece encallado en la Isla de Flores, donde habrían sido asesinados el patrón de pesca y el segundo al mando.

Los cuerpos de las víctimas, Francisco Moreira y Enzo Techeira, fueron encontrados sin vida en las orillas de la isla sin presentar evidentes signos de haber fallecido de «asfixia por inmersión», como afirmó una autopsia realizada en una primera instancia.

El cadáver del patrón de pesca tenía varios tajos y cortes, rectos y lineales, en el rostro, y dos piedras incrustadas en la nuca. Pero no presentaba ningún otro tipo de lesiones en el resto del cuerpo.

El segundo al mando tenía un importante hematoma en el ojo derecho, un extenso corte transversal en el abdomen, y dos puntazos: uno debajo de la mandíbula y otro debajo de la axila. También tenía cortes rectilíneos en el rostro, pero no presentaba ninguna otra lesión en la espalda ni en el pecho ni en los brazos.

Un fuerte temporal azotó el 22 de diciembre del año pasado la zona donde navegaba el pesquero con lluvias y vientos de hasta 60 y 70 kilómetros por hora. A las 10.30, el Ramblin Man avisó al pesquero Virginia que estaba sin máquina ni propulsión. La misma situación reportó a las 11.30. Instantes después solicitó auxilio al destacamento capitalino de la Prefectura Nacional Naval.

El Ramblin Man, arrendado por la empresa Frelux SA de Mario Delgado, había zarpado de Montevideo el 26 de noviembre de 2003. El 15 de diciembre volvió a zarpar del puerto de La Paloma sin combustible suficiente, según versiones, lo que provocó que la bomba del motor succionara aire ocasionando el desperfecto. Al perder propulsión motriz, el patrón habría intentado evitar el encallamiento tirando el ancla al mar. No obstante, el cabo de 22 milímetros que sujetaba la cadena que sostenía el ancla se habría reventado, dejando el pesquero a la deriva hasta que encalló.

Dos helicópteros de la Fuerza Aérea Uruguaya con médicos a bordo volaron a la Isla de Flores donde encontraron los cuerpos ya sin vida del patrón y el segundo. El maquinista y los cuatro marineros estaban a bordo, tomando café y té, a la espera del rescate. Dijeron que los dos muertos se habían caído al agua, antes del varamiento.

El pesquero, de 27 toneladas sin carga, aún permanece sobre las rocas de la Isla de Flores. Ambas empresas, la propietaria y la arrendataria, desistieron de intentar remolcar el pesquero a tierra. La embarcación estaba destinada a la pesca de atún y pez espada. *

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