Llamadas al Director
La rambla peatonal es una payasada
Señor Director:
Me parece una payasada y una barbaridad lo de convertir a la Rambla Pocitos en peatonal los fines de semana. Sinceramente no puedo entender cómo alguien como el arquitecto Arana, que ha demostrado fehacientemente ser un experto en urbanismo, puede convalidar una medida de este tipo. Por favor, por el bien de todos, de vecinos, paseantes y comerciantes de la zona, que no se siga adelante con esta medida.
Teléfono: 7103…
El Director: LA REPUBLICA consultó a sus lectores a través de su habitual «¿Usted qué opina?» en su edición del 23 de noviembre sobre si estaban de acuerdo con la peatonal de la rambla de Pocitos los fines de semana y las respuestas de ellos dieron los siguientes guarismos: 150 votos por el Si, equivalente a un 31,2 de las respuestas obtenidas y 330 votos por el NO equivalente al 69,8 por ciento de ellas. Creo que este juicio coincide con el suyo y como se trababa de una propuesta experimental, seguramente los responsables de la IMM tomarán medidas acordes.
Contribuciones ajustadas a la realidad
Señor Director:
Considero que el arquitecto Arana ha sido y es un gran intendente. Pero hay cosas que no me cierran y considero que están mal. Soy propietaria de un sencillo apartamento que consta de un pequeño living comedor, dos dormitorios, un baño y una cocina, y parece que por estar a una cuadra de 18 de Julio debo pagar 2.160 pesos de Contribución Inmobiliaria, tres veces al año. Un verdadero disparate. La realidad muestra que en la zona Centro, hay muchos apartamentos sencillos y modestos, y el ponerles a sus dueños esa contribución es muy excesivo, cuando hay viviendas señoriales en otros barrios. Incluso en Malvín, que pagan mucho menos porque no están en el Centro. Esperamos que el nuevo intendente, el que sea, ponga las cosas en su lugar y ponga contribuciones más de acuerdo a la realidad de la vivienda y no de la zona, que sería lo justo y equitativo. Muchas gracias, señor Director.
Teléfono: 9002…
El Director: Queda planteado su reclamo, estimada lectora. Las autoridades competentes pueden –si lo creen pertinente– dar las explicaciones del caso.
¿Dónde está el cambio? ¡Va a ser como en Cuba, cada vez más pobres!
Señor Director:
¡Parecería que los que querían cambiar el país lo que querían era la plata pa’los bolsillos! Porque se están tirando de los pendejos a ver quién agarra el mejor puesto y gana más, ¿verdad? Los que nunca renunciaron a los sueldos que se instalan en el Palacio Legislativo. ¿Qué cambio se puede esperar cuando en la Intendencia han estado quince años y han sido un desastre? Que se gastaron siete millones de pesos para elegir los concejos vecinales, ¡al santo pedo!, porque eso no sirve pa’nada. ¿Por qué no hicieron obra, y demostraron que había pobres que necesitaban techo y necesitaban comida? ¿Dónde está el ejemplo del cambio? ¡Por favor! Esto todo es una verdadera burla. Va a ser como en Cuba: cada vez más pobres. ¡Pero claro, como no se puede hablar desde que están ellos!
Teléfono: 9019…
El Director: ¡Estaba visto! Hace unos días otra lectora «tentó al demonio», lo invocó sugiriendo que estaría comiendo pastito después del 31 de octubre, y nuestra troglodita lectora resucitó, no como un ave Fénix sino como alguno de esos jurásicos monstruos alados antediluvianos. Eso sí, notamos que su lenguaje se ha ido poco a poco «perfeccionado» con los días. Quizás su silencio se debía a que estaba en el Congreso de la Lengua. (Pero de la lengua sucia, no el otro).
Vivo en el asentamiento Malvín Norte; la sociedad nos castiga a todos
Señor Director:
Hace un tiempo que llamé y la verdad es que estoy agradecido que me hayas publicado en el diario sobre la Liga Amateur. Ahora te vuelvo a llamar sobre el tema de que yo hace 25 años que vivo en el asentamiento Malvín Norte. Digo que hay momentos en que la sociedad nos castiga a todos. A todos por parejo y nos ponen como una zona marginal. Te vuelvo a repetir. Yo vine de Lavalleja y hace 25 años que vivo ahí. Yo crié a mis cuñados, uno está en España tiene su negocio, crié a mis hermanas tengo una de 25 años que estudia abogacía, crié mis cuatro hijos, tengo uno de 17 años, uno de 14, tengo uno que adopté cuando tenía tres meses y ya tiene cinco años, tengo una beba que tiene tres años y el grande de 17 años hizo la escuela, se recibió de sanitario, juega al fútbol y el chico lo mismo, terminó el estudio, digo que a veces la sociedad nos castiga a todos. Yo sé que en el asentamiento hay gente mala, pero también debe entender la sociedad que hay gente buena. Que hay gente que se integra a la sociedad, gente que trabaja. Yo soy particularmente un caso que no puedo vivir en otro lado porque no puedo pagar un alquiler. Lamentablemente yo quisiera progresar, pero la situación económica que vive este país es muy difícil. Entonces, si alquilo una casa, no puedo darle de comer a mis hijos. Entonces a veces yo miro y digo, vos vas a cualquier lado y decís soy de Malvín Norte y vivo en un asentamiento: ¡Pah…son delincuentes!. Y no es así. Hay gente también que es obrera, como el caso mío que me levanto a las seis de la mañana y llego a mi casa a las diez o las once de la noche.
Teléfono: 4003…
El Director: Su llamada es un testimonio especialmente valioso que reafirma lo que siempre hemos sostenido, y además un mentís concluyente para quienes afirmaron, desde el gobierno, que se trataba de un enfrentamiento entre una zona de marginales y la comunidad, planteando un enfrentamiento social inexistente.
«Lástima los que se quedaron en el camino…»
Señor Director:
Leí la introducción al libro de Constanza Moreira y me pareció muy interesante y pienso comprarlo. Pero al final de este extracto inicial me gustaría agregarle la siguiente frase: «Lástima que muchos tuvieron que quedar en el camino, torturados, muertos, exiliados, sobre todo los muertos, nuestros muertos. Gracias.
Teléfono: 9160…
El Director: Su mensaje es testimonio de una emoción que todos experimentamos igual que usted. Gracias por llamar.
Compartí tu opinión con toda la comunidad