Compañero Tabaré, Sutel "no pecará contra la esperanza"
El presidente del Sindicato Unico de las Telecomunicaciones (Sutel), Héctor Boffano, envió el martes una carta personal al presidente electo Tabaré Vázquez, en la que manifestaba su preocupación por la firma del contrato de interconexión de Antel con la operadora de telefonía celular América Móvil.
En la misiva, encabezada al «compañero Tabaré», Boffano recuerda la campaña de firmas para derogar dos artículos que eliminaban el monopolio del ente estatal y califica de «pirata» a la empresa mexicana, aunque advierte que Sutel «no pecará contra la esperanza», como decía Carlos Quijano.
La carta dice textualmente:
Montevideo, martes 30/11/2004.
Compañero Tabaré:
El Sindicato Ãnico de Telecomunicaciones, Sutel, se dirige al compañero Presidente con la preocupación que la hora nos trasmite.
Hemos hecho contactos con muchos otros compañeros frenteamplistas, para tratar el tema que es motivo de esta carta. De ellos, sólo obtuvimos la certeza de la incertidumbre. Y esto nos preocupa hondamente, nos golpea la conciencia y nos duele en el sentimiento y la esperanza.
Antel –en este caso–, defendida por nuestro pueblo, en históricas jornadas de recolección de firmas por tantos compatriotas cargados de papeletas como de necesidades, hoy nos conmueve su recuerdo, como el de tantos compañeros que cayeron en el largo camino de la lucha popular.
Quien le escribe esta carta no puede menos que contarle a usted, y a través suyo a otros compañeros de la Dirección Política, algunas experiencias que nos quedarán en la memoria por el tiempo que nos quede de vida.
En el Departamento de Treinta y Tres, un compañero analfabeto, sin trabajo, se acercó a una mesa de recolección de firmas para decirnos lo siguiente: «compañeros, yo no sé leer ni escribir, pero quiero ayudarles a juntar firmas por Antel. Les pido que me enseñen a tomar la huella. Si aprendo eso, voy a juntar muchas firmas porque la gente que conozco no me va a mentir cuando yo les pida que llenen la papeleta».
Este compañero lleno de necesidades juntó cientos de firmas.
En el Centro de Operaciones de Antel Montevideo había un compañero que sólo caminaba con muletas. Había que verlo recostado en una pared para no caerse, y así llenar las papeletas contra los artículos 612 y 613. También juntó cientos de firmas.
Experiencias de estas son interminables y conmovedoras.
¿Cuánta gente nos decía «para qué voy a firmar si después hacen lo que quieren»? ¿Será el Frente, nuestro Frente, el que termine dándoles la razón, alimentando aun más el descreimiento? ¿Qué está pasando compañero Tabaré?
Nosotros no discrepamos con la decisión de respetar los contratos válidos. Los compromisos que se ajusten a derecho. Que respeten el marco normativo legal. Pero lo de Antel no es válido desde ningún punto de vista.
Lo que se quiere hacer con esta empresa pública que para orgullo de todos los uruguayos, supo poner a nuestro país en el primer lugar de América Latina en Telecomunicaciones, es generar el mejor ámbito para su destrucción. Es entregar mercado, es entregar clientes, utilidades, soberanía.
Los inversores bienvenidos sean, si son verdaderamente tal cosa. Pero que lo sean en las áreas productivas que tanta falta nos hace. Antel ya invirtió lo necesario para posicionar a nuestro país en un sitial de privilegio.
América Móvil no es un inversor, es un pirata. Poner una antena para después colgarse de nuestros equipos de trasmisiones no es invertir, es utilizar para su propio beneficio, el desarrollo tecnológico que Antel creó con sus propios recursos.
¿Cuántas horas de militancia han quedado atrás? Cuánta militancia en silencio, sin estruendos, para defender lo que de «mejor tienen las empresas públicas, que es precisamente la condición de ser públicas». ¿Cuántos kilómetros recorridos? ¿Cuántas manzanas golpeando puertas? ¿Cuántas reuniones? ¿Cuánto esfuerzo de compañeros sin recursos, para comprar tinta, almohadillas, bolígrafos?
Si como nos dice Galeano: «somos los que hacemos para cambiar lo que somos», con lo dicho alcanza.
Fueron, son y serán siempre las circunstancias más difíciles que nos tocan vivir las que ponen a prueba hombres y organizaciones.
Compañero Tabaré: nuestra organización «no pecará contra la esperanza» como nos decía el compañero Quijano, y seguirá luchando sin claudicaciones por una Antel, monopólica y estatal.
En nombre del Sindicato de Telecomunicaciones, un abrazo compañero. Héctor Boffano, Presidente. *
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