Lescano: "Contra la corrupción: agua, jabón y cepillo de alambre"
-A esta altura de la campaña electoral, faltando tan poco para la definición popular en las urnas: ¿qué pronósticos y qué reflexiones puede hacer?
-Estoy recorriendo permanentemente el país, las zonas rurales, las ciudades, los pueblos más pequeños, y le puedo asegurar que todo viene muy bien. Pero tratamos de practicar, y pedimos lo mismo a todos nuestros compañeros, eso que nos pide el doctor Vázquez, «el ayuno de triunfalismo», porque todavía no hemos ganado.
De aquí a los pocos días que quedan, hay que convencer a la gente de que tenemos un programa, una propuesta técnicamente sólida y creíble , que venga a traerle al Uruguay un baño de agua y jabón, con cepillo de alambre, que tanto necesita nuestra política.
-¿Agua y jabón para limpiar las suciedades?
-¡Ah, unas cuántas! Para empezar: una lucha frontal a la corrupción. Firme voluntad política para combatir esos islotes…
-¿Hay mucho más corrupción de la que cualquier ciudadano puede imaginar?
-Sí, seguramente. Es algo subterráneo, que va a requerir mucha fuerza para hacerle frente.
También hay que asegurar la transparencia, la austeridad, la honestidad en la cuestión pública, para que la gestión del Estado sea efectivamente controlada por los ciudadanos y no sólo por el Parlamento.
Ese fuerte cambio político con acento en lo social se va a notar desde el inicio de un gobierno progresista.
-¿No se corre el riesgo de generar demasiada expectativa en los sectores más carenciados, que esperen soluciones al más corto plazo?
-Es comprensible que así ocurra. Hay cientos de miles de compatriotas que están muy mal y puede ocurrir eso que nuestros técnicos llaman «inflación de demanda».
Sin embargo, creo que la gente ha ido comprendiendo -porque vivió la crisis- quiénes son los constructores de esa crisis. Nosotros venimos conversando con los sindicatos, con los empresarios, con las organizaciones sociales, para ir preparando la transición, que no se puede hacer de la noche a la mañana.
Habrá medidas de emergencia nacional y luego un plan de desarrollo sustentable, y sé que la gente comprenderá que no se pueden hacer milagros.
Nosotros no vamos a prometer un salariazo ni un «jubilazo», por más necesarios que sean. No se puede hacer esas promesas fundamentalmente.
-Aunque el EP-FA-NM ganara en primera vuelta y tuviera mayorías parlamentarias: ¿usted entiende que tendrá que tejer acuerdos y entendimientos con algunas otras fuerzas políticas?
-Sin ninguna duda. Al otro día (del triunfo) habrá que seguir concretando la artesanía política de buscar acuerdos para hacer realmente cambios en el país.
-¿De cometer qué errores se va a tener que cuidar la izquierda?
-De la arrogancia, de la falta de humildad. De eso nos vamos a tener que cuidar, y estamos preparados para afrontar esas situaciones. *
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