ENTREVISTA - ARQUITECTO MARIANO ARANA (INTENDENTE DE MONTEVIDEO Y CANDIDATO POR LA VERTIENTE ARTIGUISTA)

"Hay que cambiar la ley de subsidio a legisladores por injusta y lesiva"

A un mes de las elecciones nacionales, ¿qué lectura le da usted al proceso de la campaña electoral?

–A mí no me gusta ser exitista, pero estoy absolutamente entusiasmado, esperanzado y confiado. La experiencia personal y grupal avala esta percepción. Nuestras recorridas por el área metropolitana de la capital y del Interior del país especialmente en el ámbito agrario, con personas de todas las edades y ocupaciones, muestran una importante adhesión a nuestra corriente, prestándonos su voto como ellos lo expresan. Entiendo que esa expresión es emblemática: le dan el voto en confianza a Tabaré, pero condicionado, no se lo regalan. En las últimas semanas hemos recorrido –y lo continuaremos haciendo–, desde Artigas hasta las barriadas periféricas de Montevideo y estamos muy entusiasmados.

 

–Las expresiones discursivas de los presidenciables por estos días ¿se manifiestan leales para la gente?

–No es de mi gusto atribuirle intencionalidad a nadie. Simplemente me parece que es la experiencia completa, así como también la conducta personal de cada uno de los candidatos, la garantía que le puede brindar a la ciudadanía. Los que están integrando una fuerza política pueden ser congruentes o por el contrario pueden ser contradictorios en su propia interna, las distintas orientaciones de los partidos tradicionales la han tenido. Fueron llamativas las situaciones de confrontaciones que se han producido en el PC a la hora de reclamar cierta democracia interna que por sus propios dichos no existía, contradiciendo las premisas de don Pepe Batlle y Ordóñez. Ese tipo de situaciones no son compatibles a la hora de fijar los lineamientos de transformación que alude Larrañaga, al que respetamos en su voluntad de cambios, pero difícilmente lo pueda hacer tan solo con su propia fuerza política.

 

–¿Qué lectura le da al subsidio –o como también se le ha dado en llamar seguro de desempleo–, al que se ha acogido el doctor Larrañaga?

 

–No quiero poner énfasis en conductas personales, porque no soy quién para juzgarlas. Lo que sí, me llamó la atención, fue cuando vi al doctor Larrañaga en un programa televisivo en Salto, aduciendo que todos habían apoyado esta ley.

Ante esto quiero decir categóricamente que me opuse tenazmente como senador de la República, y como me opongo hoy a una ley a la que considero totalmente injusta y lesiva. Es una verdadera afrenta a la conciencia cívica nacional, por su desigualdad de tratamiento para todos los ciudadanos. Esta especie de subsidio si bien existe en ley, hay que cambiarla, porque es injusta, ya que no contempla a todos los trabajadores uruguayos por igual. Desmiento en forma categórica que haya sido apoyada por todos.

 

–Por ser usted en estos últimos años la experiencia de la izquierda en un gobierno, ¿puede afirmar que así como están las cosas, un cambio es posible para el país en un corto y mediano plazo?

–Por supuesto que sí. Recordemos lo que se decía hace algunos años, antes de que nosotros conquistáramos un gobierno departamental, justamente en un momento en que parecía que el Frente iba a quedar muy colapsado, en 1989, oportunidad en que se retiró Hugo Batalla. Entonces parecía que nuestra fuerza iba a una situación de regresión y por el contrario, por el impulso de la militancia de distintos sectores de la izquierda, logramos conquistar el gobierno de Montevideo. Más allá de las voces que se levantaron para señalar los peligros que podía constituir que una fuerza sin experiencia anterior pudiese gobernar efectivamente un ámbito de la trascendencia del municipio de la capital, tanto el doctor Vázquez, como nuestro equipo, hemos demostrado, no sólo que un cambio era posible, si no que generamos más del 60% de la credibilidad ciudadana a través de sus adhesiones. Esto puede ser igualmente logrado a nivel nacional.

 

–¿Cómo es su actual relación con Adeom? ¿Habría algo para mejorar de esa relación?

–Nuestra relación con Adeom ha sido de permanente diálogo, con voluntad de negociación como hemos aprendido de Héctor Rodríguez y de tantos otros preclaros dirigentes del movimiento sindical. Creemos que el ámbito de diálogo –que jamás se ha cortado, sino que todo lo contrario–, seguirá siempre su curso. La comisión bipartita jamás ha dejado de funcionar y yo he actuado en más de una oportunidad. Hemos aprendido asimismo, tanto de Héctor Rodríguez como de otros sindicalistas, que debe existir autonomía entre el ámbito sindical y el político institucional.

 

–Falta poco para que asuma otro gobierno departamental. ¿Cómo queda posicionada la Intendencia Municipal de Montevideo, a nivel institucional y presupuestal?

–La IMM queda en muy bien posicionamiento para quien venga a integrar el nuevo equipo de gobierno. Podrán continuarse –si así lo creen pertinente–, las tareas que aún están en curso. Podrá impulsar los lineamientos de actuación que estamos ahora definiendo, o los llamados a licitación de importantes obras como por ejemplo la continuación de la Avenida José P. Varela. Con respecto a la situación presupuestal que a menudo han aludido los oponentes, puedo decir con toda tranquilidad que el déficit del municipio de Montevideo es de 0,6% de su presupuesto. Ojalá el gobierno nacional y otros departamentales tuvieran esta condición.

 

–¿Qué lugar ocupa la investigación y la cultura en sus lineamientos?

–Es importantísimo. El seguimiento que ha desarrollado el senador Enrique Rubio, presidente de la VA, ha sido ejemplar en el sentido de impulsar todo lo que corresponde al Uruguay innovador. Es en la enseñaza y en la apuesta de la investigación científica que podemos sacar el país adelante. Apostando a la informática y a la profundización tecnológica, dándole oportunidades a la colectividad científica, impulsando la capacitación de los jóvenes y alentando su permanencia en el país. La mayor riqueza que tiene el Uruguay más allá del agro, son las neuronas nacionales que están devaluadas. La dimensión progresista de un proyecto político se valida en plenitud por los contenidos sustantivos de sus propuestas socioculturales. La propuesta de culminación del Teatro Solís es el claro ejemplo de que cuando se quiere se puede. Estoy orgulloso de haberle rendido homenaje, previa inauguración oficial, a todos los obreros, técnicos y asesores que participaron en esta gesta extraordinaria y colectiva. Hicimos una inversión en la cultura. Como rezan los libros promovidos por la IMM: la cultura da trabajo y la cultura es capital. Hemos creado y crearemos muchas fuentes de trabajo a través de la cultura. Actualmente estamos dando posibilidades de alentar y ensanchar el panorama cultural al que todos los ciudadanos tienen derecho, aun más los carenciados, a través de varios sistemas. La cultura no es sólo para ricos, es para todos, o no es cultura. *

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