Está considerado como un "prófugo" de la Justicia Penal

Buscaron al coronel (r) Manuel Cordero en su domicilio de Malvín y en su casa en Atlántida

El coronel (r) Cordero, quien pasó a ser considerado a partir de ayer como un «prófugo» de la Justicia en virtud de la orden de «detención y conducción en carácter de incomunicado» que fuera librada por el juez en lo penal de 7º Turno, Pedro Hackenbruch, no pudo ser hallado.

La orden de captura contra Cordero fue remitida ayer por la Jefatura de Policía de Montevideo a la Dirección Nacional de Migraciones para que los puestos fronterizos procedan a su detención en caso de que el ex militar intente evadir a la Justicia huyendo del territorio nacional.

La misma orden fue remitida a la filial uruguaya de Interpol sólo para que obre en su conocimiento, ya que la captura de Cordero fue solicitada por Hackenbruch únicamente para cumplirse en Uruguay.

La persecución del ahora «prófugo» de la Justicia se retomó hoy a la hora de la salida del sol, como determinan las normas vigentes, y proseguirá durante toda la jornada mientras perdure la luz diurna.

La captura de Cordero fue dispuesta por Hackenbruch el lunes pasado mediante un oficio librado al jefe de Policía de Montevideo, el inspector principal (r) Nelson Rodríguez Rienzo. La orden fue enviada a distintas dependencias policiales a partir de la mañana de ayer, a través del Boletín de las Ordenes Diarias O/D, de circulación interna.

El juez Pedro Hackenbruch había ordenado un «cierre de fronteras» para el coronel (r) Manuel Cordero, el pasado 16 de agosto, cuando recibió en su despacho una carta en la que el ex militar anunció su intención de ausentarse del país para hacerse un tratamiento médico.

El lunes 23 de agosto, cuando jerarcas de Jefatura se apersonaron en el domicilio de Cordero en Malvín para notificarlo de una citación para una audiencia fijada para el siguiente jueves 26, una hija del ex militar dijo a los oficiales que su padre ya había abandonado el país.

Enterado por los policías de la versión dada por la hija del ex coronel, Hackenbruch resolvió ratificar a Migraciones el «cierre de fronteras» que había dispuesto el anterior lunes 16, cuando recibió la carta.

La hija dijo que su padre estaría en el exterior por un plazo de 150 días.

No se descarta que la Policía continúe hoy la búsqueda de Cordero en los domicilios y propiedades de sus familiares, amigos y conocidos más cercanos, incluido un campo que fuera propiedad de su madre.

Hackenbruch citó a Cordero en el marco de un expediente por una denuncia que le realizara el juez en lo penal de 4º Turno, José Balcaldi, y el fiscal en lo penal de 14º Turno, Rafael Ubiría, quienes lo acusaron de haber incurrido en un delito de «desacato por ofensa».

Balcaldi y Ubiría pretendían enjuiciar a Cordero por sus dichos en una entrevista de prensa en la que incurrió en el delito de «apología del delito» al defender la legitimidad de la aplicación de torturas sobre los detenidos durante el transcurso de los interrogatorios.

Cordero recurrió al estratagema de presentar continuos y reiterativos recursos mediante abogados para evitar un inminente procesamiento, artilugio que juez y fiscal tipificaron como un «desacato por ofensa». *

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