"Distribuir lo que hay, y lo que no hay no se puede hacer nada"
El pretexto para este homenaje fue el reconocimiento que recibió Alfie de la publicación Emerging Markets que, en consulta con periodistas especializados y jerarcas de distintas empresas y organismos de crédito, lo eligió como el ministro de Economía del año en América Latina.
En el acto de ayer hubo una ausencia notoria, la del ex ministro y senador quincista Alejandro Atchugarry. Si bien desde filas coloradas siempre se ha destacado la gestión de Atchugarry durante los difíciles momentos de la crisis de 2002, el nombre del ex ministro fue nombrado sólo una vez y al pasar en uno de los discursos.
Otro que no estuvo, pero éste por impedimiento constitucional, fue el presidente Jorge Batlle. Sin embargo, en el encuentro de ayer realizado en el patio de la Casa del Partido Colorado, se pudo ver a los colaboradores más estrechos del presidente: el secretario de la Presidencia, Raúl Lago, el prosecretario Leonardo Costa, el secretario privado Pedro Pérez, el asesor Carlos Ramela, y hasta el director del Servicio de Prensa y Difusión, Walter Sánchez. También asistieron la mayoría de los ministros quincistas y los legisladores del sector. Por el Foro Batllista, estuvieron el vicepresidente Luis Hierro, el diputado Washington Abdala y el subsecretario de Defensa, Elías Bluth.
Los discursos que se pronunciaron ayer no trajeron mayor novedad; la nota la dieron los regalos otorgados a Alfie.
El primero lo hizo el ministro de Ganadería, Martín Aguirrezabala, quien en nombre del gabinete ministerial le regaló una chanchita rosada para que el ministro de Economía «cuide los ahorros del país». Para completar el cuadro, al final del encuentro, algunos militantes de la 15 se acercaron a Alfie y colocaron unas monedas y hasta un billete de cinco pesos en la alcancía.
El segundo regalo se lo hizo el presidente Batlle a través de Raúl Lago. El obsequio consistió en una edición en inglés de 1868 del clásico libro de Adam Smith, «La riqueza de las naciones». Toda una definición del mandatario, ya que se trata del libro de cabecera del liberalismo económico en el que se plantea la presencia del mercado como gran impulsor de las acciones de la sociedad.
Alfie y los récords
Al hacer uso de la palabra, Alfie que a riesgo de que lo tildaran de «neoliberal» definió cuál es la concepción del Estado: «Distribuir lo que hay, y lo que no hay no se puede hacer nada».
Alfie aseguró que el reconocimiento hacia su persona es en realidad para el gobierno y un «grupo de gente» entre los que destacó al embajador en Estados Unidos, Hugo Fernández Faingold, y el representante de Uruguay ante los organismos financieros Carlos Sténeri.
«Los que estamos aquí tenemos que sentirnos muy orgullosos de la consideración y el respeto que se ha ganado el país en el concierto mundial», dijo y agregó: «orgullo de que aún hoy, pese a las dificultades, (Uruguay) sigue siendo la sociedad más justa de América Latina».
Alfie afirmó que un gobierno puede tener prioridades para todo, y aseguró que la administración de Batlle ubicó en primer lugar a la educación. «Tenemos este año en valores reales, el récord de gasto en materia de educación en la ANEP, pese a todos los problemas, pese a los griteríos que se quieran armar, la realidad de los números marcan eso», dijo el ministro quien además recordó que este año no hubo ninguna huelga en la enseñanza. Sostuvo que el gobierno siempre tuvo «claro lo que tenía que hacer: resolvió una cantidad de problemas y no tiró la pelota para adelante». Agregó que esta administración tomó «el toro por las astas en el tema bancario, en el tema de la banca pública, de la baja del gasto público, y resolvió los problemas no para este gobierno, ni siquiera para el próximo, sino para más adelante».
Alfie explicó que el éxito del canje de la deuda permitió el crecimiento del país que se traduce en «récord en materia de Producto Bruto, récord de las exportaciones, el producto industrial creció un 30% el primer semestre del año, la construcción creció 20%, los servicios están creciendo también a tasa de dos dígitos, el turismo se multiplica, el agro creció en los últimos dos, tres años más que en los últimos 50 años. Hace poco más de dos años el riesgo país era de 3.000 puntos, no había crédito para el país, hoy tenemos crédito y esa tasa entre 500 y 600 puntos», afirmó. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad