La retractación formal se publica mañana viernes en El País y hoy será leída cuatro veces en distintos horarios de Radio Sarandí

Alvarez y Escanlar debieron retractarse ayer en sede penal: "Todos nuestros dichos fueron falsos e inexactos"

Las grabaciones de los improperios calumniosos emitidos al aire por los conductores de Radio Sarandí debieron ser reproducidas ayer en audiencia judicial por constituir un «elemento de prueba» en el juicio que Breccia había iniciado el 2 de junio contra Alvarez y Escanlar, a quienes denunció por haber incurrido en «difamación» e «injurias», dos delitos previstos por la Ley de Prensa 16.099 y el Código Penal.

La presentación formal de la retractación dejó sin efecto las penas de prisión, penitenciaría o multas que le hubieran correspondido a los dos periodistas que conducen un programa en la emisora del Grupo venezolano Cisneros, de acuerdo al artículo 26 y concordantes de la Ley de Prensa y a los artículos 333 y 334 del Código Penal.

«Espero que (Alvarez y Escanlar) pueden reflexionar sobre las consecuencias de tener un micrófono o una cámara y hablar de la conducta de otro», dijo Sonia Breccia ante el juez Hackenbruch y frente al numeroso público que asistió a la audiencia oral y pública. «Cualquiera que tiene un micrófono o una cámara», explicó Breccia, «sabe que aquello que dice puede quedar en el inconsciente colectivo».

Tras afirmar que ambos periodistas «instalaron una calumnia», les solicitó que leyeran la retractación delante de todos los presentes, y luego los conminó a «preocuparse» por los asuntos que afectan a los uruguayos que no son, por cierto, la vida privada de las personas.

«Rechazo lo que hicieron como un acto violento que sufrí en mi persona y en mi familia», agregó Breccia, quien destacó «la reacción sana» de la sociedad uruguaya que rechazó por la casi unanimidad de sus componentes la objetable inconducta de Alvarez y Escanlar.

Una retractación que evitó un procesamiento

El texto de la retractación fue claro y contundente: «Todos nuestros dichos, en los programas del día 11 y 12 de mayo referidos a la periodista Sonia Breccia, fueron pronunciados en el tono utilizado en ese espacio del programa, y declaramos que son falsos e inexactos. Por lo cual, nos retractamos formalmente ante la sede judicial, como ya lo hicimos con un mes de anterioridad a esta audiencia, en Radio Sarandí».

Primero Ignacio Alvarez y luego Gustavo Escanlar leyeron en voz alta el texto de retractación ante la atenta mirada del juez Hackenbruch y la fiscal en lo penal de 2º Turno Mirtha Guianze. Los términos de la retractación fueron aceptados por la periodista Breccia, y por sus abogados, la doctora Hebe Martínez Burlé y el doctor Carlos Uriarte.

Según un acuerdo alcanzado entre Martínez Burlé y Uriarte con el doctor Juan Fagúndez, abogado defensor de Alvarez y Escanlar, el texto de la retractación será leído hoy en Radio Sarandí durante la emisión de cuatro programas emitidos en diferentes horarios. La lectura corresponderá indistintamente a uno o a otro periodista.

La primera lectura será a las 07:15 horas durante el programa informativo Diario Sarandí; la segunda será a las 11:15 horas durante la emisión del programa «Las cosas en su sitio» que conducen Alvarez y Escanlar; la tercera será a las 12:15 horas al comienzo del informativo «690 en punto»; la cuarta será a las 18:15 horas en el informativo «Cierre de jornada».

También mañana viernes, la retractación será publicada en un aviso de cuarto de página de la Sección Política del matutino El País.

Una lectura «bajo apercibimiento»

El magistrado Pedro Hackenbruch explicitó al final de la audiencia conciliatoria que la lectura del texto de retractación acordado entre la denunciante y los denunciados deberá ajustarse a ciertos criterios «bajo apercibimiento» de que en caso de incumplimiento ambos periodistas agraviantes serán «compelidos» a una nueva lectura y eventual publicación. «Además con el agregado de la sanción de la sede», agregó.

Hackenbruch estableció, y así hizo constar en actas, que «la lectura de la retractación deberá ser hecha en tono de voz normal, respetando las pausas normales de respiración, las puntuaciones, etc., de manera que sea perfectamente audible y entendible por un oyente medio».

No obstante, resolvió homologar el acuerdo transaccional alcanzado entre las partes, así como la formas de dar a publicidad el texto que fue aceptado en todos sus términos por denunciante y denunciados.

La fiscal Mirtha Guianze falló por su parte, atenta a la aceptación por ambas partes de la retractación acordada, y expresó que «el Ministerio Público no habrá de formular requerimiento penal».

Sonia objetó la reproducción de las dos grabaciones agraviantes

A poco de comenzar la audiencia, el juez Pedro Hackenbruch dispuso la reproducción ante las partes y el público presente, incluidos varios medios de comunicación, de las grabaciones de los programas donde Alvarez y Escanlar lanzaron sus agraviantes improperios y calumnias.

Sonia Breccia, quien ya había ratificado en todos su términos la denuncia que había presentado, puso reparos a que las grabaciones fueran reproducidas ante el numeroso público presente.

«Para mi», dijo Breccia respecto a la difusión de los agravios en su contra por parte de los periodistas de Radio Sarandí, «ha significado una conmoción personal, familiar y laboral. Volver a escuchar esto, realmente para mi, vuelve a resultar muy conmocionante», explicó.

El juez entendió sus razones pero indicó que las grabaciones constituían un «elemento de prueba» de la denuncia presentada. El abogado de Breccia, Carlos Uriarte, propuso entonces que la periodista se retirara de sala durante la sesión de escucha.

Sin embargo, estoicamente, Breccia aceptó el argumento del magistrado y se dispuso, con valentía y entereza, a volver a escuchar los injuriantes dichos proferidos por Ignacio Alvarez y Gustavo Escanlar. Con entereza y dignidad, Breccia permaneció en su asiento.

Aún así, el juez intercedió. Dijo que si todas las partes estaban de acuerdo en que el contenido de la grabación se condecía con la desgrabación textual incluida en la denuncia, la reproducción de la cinta sería innecesaria. Pero los periodistas denunciados insistieron con que la escucha fuera realizada, a pesar de lo que ello implicaba.

Con la integridad moral que la caracteriza, Sonia Breccia desistió de interponer una nueva objeción y aceptó la reproducción de la cinta, sometiéndose, voluntariamente, a escuchar, en público, los agravios.

Alvarez y Escanlar admitieron responsabilidad por sus dichos

Los conductores de «Las cosas en su sitio» admitieron, tras la escucha de las grabaciones, su «exclusiva responsabilidad y autoría» de los dichos agraviantes y calumniosos, deslindando toda injerencia en el contenido del programa por parte de la directora de Programación Ligia Almitran, y el director general de Radio Sarandí Leandro Añon.

Tanto Almitran como Añon declararon por su parte que la emisora no ejerce ningún control previo sobre el contenido de los programas a ser emitidos. En consecuencia, la fiscal Guianze resolvió pedir «su exclusión como sujetos pasivos del proceso», de acuerdo al artículo 35 de la Ley de Prensa, ya que habían sido «plenamente identificados los autores» de los delitos denunciados en el juicio por Sonia Breccia.

El juez Hackenbruch accedió a continuación a dar lugar a la solicitud formulada por la representante del Ministerio Público y Fiscal.

Una «disculpa» por un «comentario humorístico»

Lejos de asumir la gravedad penal de la expresiones agraviantes que profirieron contra la persona y el honor de la distinguida y reconocida periodista Sonia Breccia, los denunciados conductores del programa «Las cosas en su sitio» de Radio Sarandí, y también del programa «Zona Urban
a» de Canal 10, Ignacio Alvarez y Gustavo Escanlar, pretendieron durante la audiencia de ayer minimizar la baja catadura moral de sus dichos.

«Ya hicimos una retractación pública; un pedido de disculpas», se limitó a decir Escanlar cuando fue conminado a explicitar si mantenía o ratificaba el contenido de la grabación que fue escuchada en sala.

«Fue un comentario humorístico al respecto de un email que nos llegó», afirmó Alvarez con ligereza. «No quisimos ofender a nadie; y si alguien se sintió ofendido le pedimos las disculpas del caso».

Tras escuchar el alegato de Breccia contra la reproducción de las grabaciones, Alvarez había sostenido: «queremos ratificar nuestro compromiso con el periodismo hecho de forma profesional y respetando los valores en que no basamos: informar a nuestro público de manera responsable y honestamente, sin nunca manipular la información ni orquestar campañas».

Pero no sólo Sonia Breccia… también Ricardo Gabito y Nelson Spillman

Los representantes legales de la conductora de Primera Voz de 1410 AM LIBRE solicitaron a la sede penal que se reprodujera también la grabación de otro tramo de los programas denunciados, donde Alvarez y Escanlar se refirieron con iguales expresiones agraviantes al periodista deportivo Ricardo Gabito y al ahora ex presidente de la Comisión Juvenil de la Asociación Uruguaya de Fútbol.

Según los tramos escuchados durante la audiencia de ayer, Alvarez y Escanlar arrojaron dudas calumniosas respecto a una supuesta relación homosexual que, según habrían interpretado los conductores denunciados, habían podido tener Gabito y Spillman.

También en este caso, emitieron al aire sus dichos a partir de un email que presuntamente habría llegado a la mesa de trabajo del programa «Las cosas en su sitio».

Los comentarios incluyeron estimaciones acerca de un supuesto «calibre» del órgano genital del periodista Gabito, y respecto a una presunta «dilatación anal» del ex dirigente deportivo Spillman.

La reproducción de este tramo de la grabaciones fue solicitado por los abogados de Sonia Breccia para contextualizar el tono y la displicencia conque habitualmente se refieren Alvarez y Escanlar en torno a la vida privada de las personalidades públicas, sin que medie prueba alguna que pueda avalar ni justificar la divulgación de sus dichos.

Los letrados Hebe Martínez Burlé y Carlos Uriarte fundaron su solicitud en la necesidad de explicar cómo los dos conductores comenzaron a tejer en ese mismo programa una trama de sexualidad burda y grosera que comenzó con Gabito y Spillman y culminó, acto seguido, con Sonia Breccia.

El abogado defensor de Alvarez y Escanlar explicó, sin embargo, que las referencias a la sexualidad de Gabito y Spillman fueron realizadas cuarenta minutos antes que se produjeran las afirmaciones sobre Sonia Breccia.

El juez procedió a desgrabar la porción solicitada tomando los tiempos de cada una y se comprobó que las soeces calumnias contra Gabito se dividieron en dos partes de ese programa. La primera parta estaba alejada aproximadamente 30 minutos de las calumnias contra Sonia Breccia, pero la segunda parte estaba proferida un segundo antes que comenzaran las injurias contra la periodista.

Para los magistrados actuantes quedó claro que la trama de sexualidad burda y grosera fue comenzada a tejerse instantes antes que arremetieran contra la intimidad de Sonia Breccia, como preparar la agresión.

Sobre el diámetro de Gabito y la dilatación anal de Spillman

El juez ordenó que se escuchara esa parte del programa que no había sido escuchada anteriormente y se procedió a desgrabar el casette respectivo.

Lo que escucharon todos los presentes al respecto es lo siguiente:

 

Escanlar: «Me falta comentar lo más sustancioso que dijo el entrevistado de Gabito ayer en Estadio Uno».

Alvarez: «Ah, este que en su momento dijo que Spillman le había querido pagar al hijo, Bianchi, para que matara a Spillman».

Escanlar: «Pero le faltó comentar lo más sustancioso».

Alvarez: «A ver qué dice ese email».

Escanlar: «Dijo que durante siete años, Spillman y Gabito habían formado un matrimonio».

Alvarez: «Mmmh…»

Escanlar: «Saben que…»

Alvarez: «Mmmh…».

Escanlar: «Â¡Gabito me lo desmintió!».

Alvarez: «Es que es cierto. ¡Bah! Yo no lo sé; lo escuché varias veces».

Escanlar: «¿Será un matrimonio en todos los sentidos?».

Alvarez: «No, no quiero meter la dilatación anal en el medio del programa. Pero sí lo que digo es que tenían una relación muy cercana».

Escanlar: «Porque si la dilatación anal de Spillman obedece a la que Gabito…».

Alvarez: «No, no».

Escanlar: «Â¡Gabito debe tener un diámetro…!».

Alvarez: «Habría que llamar a Guidobarro y preguntarle».

Escanlar: «A ver si corresponde con el diámetro…».

Alvarez: «El diámetro de Gabito, con la dilatación anal de Spillman…».

Escanlar: «Cóncavo y convexo; ¡encaja!».

Alvarez: «No, no va por ahí lo del matrimonio. La versión que yo tenía era que sí, que Spillman le pasaba información a Gabito que después usaba…».

 

Luego de una pausa de aproximadamente 30 minutos con referencias a otros tópicos, los periodistas retornaron al tema Gabito y Spillman de esta manera:

 

Escanlar: «Gabito que Gabito».

Alvarez: «Â¡Epa! Siempre hay algo de cierto y hay otro que estuvieron llegando sobree… ¿ha visto?».

Escanlar: «¿Qué ha visto? El que te rompió el… ja, ja, ja».

Alvarez: «Ja, ja, ja. Muy bueno. No. Ya sé. Uno que quería hacer… acaaa… posibles lugares o que están organizando una caravana paradójicamente».

Escanlar: «Eh, eh y… claro. Se ejecuta otra cosa, ojo, no ¿eh? Yo me acuerdo que dije: más que una caravana podrían hacer un trencito con Spillman. Bueno, yo soy amigo del abogado de Spillman, que si no…».

Alvarez: «Llamó preguntando Forlan y dice: a mi no me pongan en el trencito de Spillman. No estoy. Pero ahí dice, el Coyote manda un mail…».

Escanlar: «¿Usted se acuerda Eduardo el famoso trencito? ¿Voy atrás?».

Alvarez: «Je, je, je».

Escanlar: «Je, je, je».

Alvarez: «Bueno, el Coyote dice: posibles lugares que recorrerá la caravana de Spillman: Caín, Love, Epa, Spoke, Italia Fausta. Je, je, je… Fantasía Arroba, etc… Y parece que el lugar de finalización de la caravana fue decidido en forma unánime, parece que para descansar eligieron el Obelisco. ¡Pah! Je, je, je… Coyote, y lo van a alquilar de por vida».

 

Acto seguido, sin mediar tiempo alguno, comenzaron las injurias contra Sonia Breccia.

Culminada la desgrabación, el juez Hackenbruch les preguntó, tanto a Alvarez como a Escanlar, si asumían el 100% de la responsabilidad por estas expresiones emitidas al aire sobre Gabito y Spillman y sobre la periodista Sonia Breccia, respondiendo afirmativamente. *

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