Llamadas al Director
Nos gobiernan las corporaciones
Señor Director:
Si algo faltaba para convertirnos en el país del acomodo, donde valen más los matrimonios políticos que los intereses de la patria, es lo que ha pasado con el Ministro de Cultura Guzmán. Y Pablo Millor fue clarito cuando dijo que esperaba un gesto del Ministro porque él no podía votar contra alguien de su propio partido. Es decir que nos gobiernan las corporaciones. De la misma forma sugiero que se elimine al Poder Judicial y que la sociedad quede en espera de un gesto de los delincuentes para condenarse por ellos mismos. Estos mismos señores blancos y colorados son los que si llega a ganar el Frente Amplio, acuérdese bien, van a estar todos los días proponiendo interpelaciones y censuras a los ministros que designe el gobierno progresista. Acuérdese porque hay que tener en cuenta lo que pasó ahora. ¿Sinceramente? ¡Estoy recaliente! Gracias, Fasano.
Teléfono: 3323…
El Director: Es más que comprensible su cívica indignación. Son las reglas del juego cuando la política sólo tienen que ver con las relaciones de poder y no con la noble finalidad de servicio a la comunidad. Y no dudo que su preanuncio de hostigamiento si gana el Encuentro Progresista pueda tener, dado el caso, cierto atisbo de realidad.
Por la plata baila el mono (y los gorilas también)
Señor Director:
El otro día vi al guarango ese de Zona urbana, haciendo de cómico en un programa del canal 10, creo que se llamaba Adán y Eva. Grotesco, barato, ordinario, creo que así como es una vergüenza para el periodismo uruguayo, es también una vergüenza que él trabaje de cómico, mientras señores del humor nacional están vedados a la TV. Bueno, no puedo extrañarme. También trabaja de periodista cuando grandes periodistas están desocupados. O es muy barato, o es muy sucio. Creo que son las dos cosas, sucio y barato. Con esa carroña pretenden estupidizar a la gente para después venderle como salvadores de la patria a las aves de rapiña-parientes ricos de ellas- de los grandes ladrones de siempre. Integran ellos y los otros una sociedad anónima. No lo dude nadie. Son parte del proyecto. Y lamento que alguien como el doctor Carlos González, humorista en serio, se preste para parodias de humor tratando de ridiculizar al periodismo en serio. Dicen que por la plata baila el mono. Creo que es verdad. Y los gorilas también.
Teléfono: 7094…
El Director: Han llegado hasta mí varios comentarios de lo grotesco del referido programa. Más allá de los valores que estos periodistas representan y defienden, lo triste es que realmente se trata de un proyecto dirigido a deformar y distraer la atención en beneficio de intereses encubiertos.
¿Qué pasa con los sorteos de la quiniela?
Señor Director:
Buenas tardes, señor Fasano. Quisiera hacer una pregunta: ¿qué es lo que está pasando en la Dirección de Loterías con los números de la quiniela? Se están repitiendo muy seguidamente. Ahí no hay ningún control, ni nada. Está solamente el escribano y el niño cantor. No dejan entrar a nadie a ver el sorteo de la quiniela, no dejan entrar a vigilarlo, no ponen vigilancia, no hay nada. Los números se repiten constantemente y tendrían que poner un sistema como en la Argentina, por televisión, sin nadie adelante para que los números vayan saliendo solos. Seguimos en la época de la joda. Mi nombre es Mario.
Teléfono: 4025…
El Director: En principio, estimado lector, le diría que en todo juego de azar podemos esperar los resultados más caprichosos y que no hay motivo de sorpresa si se repite algún número. De todos modos, ofrezco a la Dirección de Loterías y Quinielas la posibilidad de efectuar las aclaraciones y puntualizaciones que estime conveniente.
No jorobe Fasano con el cambio de horario
Señor Director:
Buenos días, doctor Fasano. No se puede jugar con el horario biológico de los seres humanos para ahorrar unos cuantos dólares por día. Al fin y al cabo son cincuenta centavos por ser humano. Por favor, doctor Fasano, no jorobe con el cambio de horario. Deje que viva la gente como debe. Ya bastante sufrimos.
Teléfono: 4860…
El Director: Creo que hace usted referencia a una nota que se publicó en la segunda sección del diario respecto al huso horario. Nosotros cumplimos con el deber de informar sobre una realidad que involucra al país todo, y ahora más que nunca teniendo en cuenta la amenaza de una crisis energética. Pero nada depende de nosotros sino de las autoridades que son al fin y al cabo quienes deciden. Le aseguro que para nada quise alterar su «horario biológico».
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