Condena a militares argentinos en Italia aceleraría definición de casos uruguayos
La Corte Suprema de Casación de Italia confirmó ayer en forma definitiva las sentencias de segundo grado contra siete militares argentinos, el ex general Guillermo Suárez Mason entre ellos, por la desaparición de ocho ítaloargentinos durante la última dictadura militar del país sudamericano (1976- 1983).
Se trata de la primera causa concluida fuera de Argentina contra un consistente grupo de militares, dicen grupos italianos de defensa de los derechos humanos, como la Liga Italiana para los Derechos de los Pueblos, que por esto la consideran fundamental para Italia y para el futuro de Argentina.
Este proceso se hizo por los casos de Mario Marras y Martino Mastinu, ambos nacidos en la isla italiana de Cerdeña, Luis Alberto Fabbri, Laura Carlotto y su hijo Guido, Norberto Morresi, Pedro Mazzochi y Daniel Jesús Ciuffo. La Casación ha confirmado de esta manera, «la extraterritorialidad del derecho», es decir que es posible perseguir a quienes cometen delitos contra ciudadanos italianos en el exterior, «y esto puede tener enormes implicaciones para Argentina y para Italia», explicó el abogado Gentili.
Gentili apuntó asimismo que la sentencia podría tener importantes consecuencias sobre los otros tres juicios abiertos todavía en Italia por desaparecidos italianos en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay.
La Corte confirmó de forma definitiva la sentencia de segundo grado, que fue de cadena perpetua para Suárez Mason y para el general Santiago Omar Riveros, comandante de la Zona 4, y de 24 años de prisión para el prefecto naval de Tigre Juan Carlos Gerardi y cuatro de sus suboficiales.
Los acusados fueron procesados en ausencia y el único que tuvo un representante legal particular fue Suárez Mason. Los demás tuvieron abogados de oficio.
Según Angela Boitano, el proceso dio un vuelco importante a partir de 1998, cuando el Estado italiano decidió constituirse como «parte civil».
La Justicia italiana debe emitir un mandato de captura internacional contra los condenados, algunos de los cuales, como Suárez Mason, están ya detenidos por otras causas pendientes en Argentina. La Justicia italiana puede asimismo, a través del Ministerio de Justicia, pedir la extradición de los condenados para que cumplan la sentencia en la península. *
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