Castillo: "perdón" por demorar la denuncia contra Bordaberry
La lluvia hizo que el acto se cambiara de lugar y que no se realizara en el local de la Seccional 20ª del PCU, en la Av. Agraciada y Valentín Gómez, lugar donde los ocho militantes comunistas, hoy mártires para esa fuerza política, murieron a manos de policías y militares.
Estaba previsto que participara de la parte oratoria el presidente del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA), Tabaré Vázquez, pero como consecuencia de haberse sometido en la tarde de ayer a una intervención quirúrgica en una vista no pudo hacerlo.
No obstante, Vázquez envió un mensaje en el que expresó su deseo de «compartir con ustedes (PCU) el recuerdo emocionado de aquellos ocho mártires y el compromiso de hacer realidad la esperanza, por la cual ellos entregaron sus esfuerzos y sus propias vidas».
Vázquez señaló que «renovar cada día con más convicción y voluntad ese compromiso, no solamente es nuestra principal tarea de hoy, también será por siempre un mandato ético y la mejor forma de mantenerlos junto a nosotros».
Por su parte el integrante del PCU Juan Castillo pidió «perdón a nuestros hijos por la demora en presentar las denuncias contra el dictador Juan María Bordaberry», quien era el Presidente de la República cuando ocurrió la masacre que dejó ocho muertos en la Seccional 20ª del PCU.
Sin embargo, Castillo afirmó que «Bordaberry va a pagar por todo lo que le hizo al país y a nuestras familias», dado que a su juicio «no se puede dar un golpe (de Estado) y quedar impune eternamente».
Por otra parte, Castillo acusó al intendente de Salto, Eduardo Malaquina, de llevar adelante «una campaña anticomunista» a la que también dijo se sumó «la brigada Palo y Palo» del diputado colorado Daniel García Pintos. Castillo advirtió a estas figuras políticas que «agarren para otro lado» porque esos ataques y agites de fantasmas «al pueblo ya no les entra más».
El dirigente comunista afirmó que «Uruguay vive un estado de emergencia», producto de las «políticas hambreadoras» implementadas durante la sucesión de gobiernos del Partido Colorado y Nacional que «han podrido las raíces del país» y señaló que la solución a esos problemas aparecerán con la llegada al poder del EP-FA el próximo año.
La parte oratoria, donde estuvo presente además de los legisladores del PCU, Marina Arismendi y Doreen Ibarra, el senador del Nuevo Espacio Rafael Michelini, se completó con un discurso de Nicolás Pons, dirigente de la Unión de Juventudes Comunistas (UJC).
Lástima y tristeza
Juan Castillo, que además de integrante del PCU es dirigente sindical, defendió a los miembros de la central obrera, entre los que se incluye, que participaron de un almuerzo con el consejero político de la embajada de EEUU y causó fuerte polémica dentro del EP-FA.
Castillo dijo que la actitud de los críticos de la reunión, entre parte de la dirigencia del PIT-CNT y autoridades de EEUU, le provocó «lástima y profunda tristeza» y pidió a éstos que «no se equivoquen».
El dirigente sindical rechazó los cuestionamientos de los que calificó como «hermanos que caminaron y dieron muchas batallas con nosotros». Castillo sentenció: «A los agravios del enemigo (Partido Colorado y Nacional) le decimos anticomunista; al del hermano le decimos que cuente con nosotros». *
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