
No obstante, el periodista en cuestión, Barry McLoughlin, que publicó el artÃculo en una medio de prensa de Nueva York, manifestó su arrepentimiento tras enterarse de la verdadera historia de uno de los fraudes más grandes en nuestro paÃs y pidió “disculpas a los representantes de los afectados por la estafa de los Peirano”.
McLoughlin habÃa relatado una cronologÃa de los hechos que culminaron con el procesamiento con prisión de Jorge Peirano, junto a tres de sus cuatro hijos varones que integraban la directiva del Banco Montevideo, únicamente con datos proporcionados por Luisa Peirano.
El artÃculo de McLoughlin argumentaba que la causa del “corralito” en nuestro paÃs fue la crisis que se desató en Argentina durante fines de 2001, donde básicamente clientes argentinos promovieron una corrida bancaria al retirar sus depósitos del Uruguay, y no a raÃz de un mal gerenciamiento o fraude por parte de la familia Peirano.
Entre otras cosas, el artÃculo decÃa lo siguiente: “Como resultado (de la corrida), los bancos fueron cerrados y tomados por el gobierno, que restringió el acceso a los depósitos a plazo fijo”. “Como es de imaginar, los banqueros fueron un blanco fácil en quienes descargar la furia de las masas.
Uno de estos banqueros era Jorge Peirano, un muy buen influyente y respetado hombre de negocios, y de la sociedad uruguaya”.
Según el artÃculo, “el 22 de febrero de 2002, las autoridades del Banco de Montevideo, una de las filiales del Grupo Velox, advirtieron al Banco Central del Uruguay, acerca de la situación en la Argentina, y sugirieron algunas medidas para evitar riesgos en Uruguay.
El 7 de abril los accionistas del Banco de Montevideo, ofrecieron todas sus propiedades como garantÃa para respaldar al Banco de Montevideo que era la principal institución del grupo en la región”.
La nota periodÃstica que pretendÃa reivindicar la imagen de la familia Peirano afirmaba que “el señor Peirano fue echado en prisión junto con tres de sus cuatro hijos varones, que eran directores del Banco de Montevideo: Jorge (h), Dante y José.
Trágicamente, Jorge Peirano quien padecÃa una grave condición médica, murió en prisión. Sus hijos aun están en la cárcel sin fianza y con pocas posibilidades de que se les haga justicia.
Esta historia no es sólo un alerta de cómo el pánico y el temor pueden transformarse en injusticia y tragedia, sino que es, también una historia de interés humano, de una familia devastada Âuna hija y hermana Luisa Peirano- desesperada por obtener justicia para una familia que es, oficialmente, ‘personan non grata’ a los ojos del gobierno uruguayo”.
El periodista arrepentido, Barry McLoughlin, afirmó que la información que recibió para escribir el artÃculo se la proporcionó Luisa Peirano, quien en la actualidad se encuentra trabajando en la Universidad de Columbia, en Nueva York.
El doctor Héctor Gros Espiell se refirió sobre el tema y dijo lo siguiente: “Es un artÃculo, en suma, falaz y mentiroso, dirigido a desprestigiar institucionalmente al Uruguay, a sus instituciones, a su sociedad y a su gente.
La situación de quiebra fraudulenta en que incurrió el Banco de Montevideo, propiedad de la familia Peirano, no fue sólo consecuencia de la crisis económica que afectó a la región. Fue esencialmente el fruto de una gran estafa dirigida a vaciar el Banco de Montevideo, a enviar el dinero de los ahorristas, por medios indirectos e ilegales al Banco Velox en Buenos Aires, también propiedad de la familia Peirano, para invertir ese dinero en negocios de esa misma familia.
La estafa incluÃa la ficción de colocaciones de clientes en el Trade and Commerce Bank (TCB), sociedad semifantasma, integrante del Conjunto Económico formado por el Banco de Montevideo, el Banco Velox, el Banco Germano Paraguayo y por el mismo TCB, asà como una maraña de sociedades formadas en varios paÃses”, dijo el ex canciller Gros Espiell. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21