Cotugno presidirá Comisión
La resolución de Batlle, sin embargo, no fue bien recibida en la Asociación de Madres y de Familiares de Detenidos Desaparecidos quienes se reunirán en las próximas horas para evaluar la situación.
«No es una decisión que nos agrade», confió a LA REPUBLICA una fuente de la organización, sin dar más detalles.
Según el informante, la presencia de Cotugno «dificultaría» la integración a la Comisión del sacerdote Luis Pérez Aguirre, en representación de los Familiares. Aguirre, en tanto, dijo a LA REPUBLICA que «mi compromiso es con los Familiares: ellos me pidieron que yo esté, pero a esta altura aún no hay nada confirmado». Aguirre expresó su preocupación porque aún no se hayan definido aspectos fundamentales de la Comisión como lo es el plazo de actuación o sus facultades. «Yo espero poder hablar personalmente con el presidente Batlle sobre estos temas», dijo, al recordar que un encuentro con el mandatario debió suspenderse la semana pasada por problemas de agenda. El nombre de Pérez Aguirre fue propuesto por los Familiares al presidente Batlle durante el encuentro que mantuvieran el pasado 5 de junio, y aceptado por el mandatario.
Hasta ahora, se conocieron los nombres de los doctores Carlos Ramela (asesor de Batlle) y Gonzalo Fernández (asesor del presidente del Encuentro Progresista-Frente Amplio, Tabaré Vázquez) como futuros integrantes de la Comisión.
Cotugno, escueto
Pasadas las 16.30 horas, monseñor Cotugno emitió una declaración a la prensa, informando oficialmente que ante el pedido de Jorge Batlle aceptó presidir la Comisión Para la Paz. Tras el escueto anuncio, el arzobispo no quiso transmitir mayores detalles sobre quiénes integrarán el equipo de «los notables» ni cuándo comenzará a trabajar. «Esos detalles deben preguntárselos al Presidente cuando vuelva del viaje al exterior», fundamentó el arzobispo.
La principal sala de la sede arzobispal estaba acondicionada especialmente para la ocasión.
En anteriores conferencias de prensa, monseñor Cotugno se limitó a sentarse en uno de los asientos apostados junto a una extensa mesa, sin mayores preparativos para recibir a la prensa. En esta ocasión, seguramente por tratarse de una ocasión especial, ya que se anunciaba su presidencia en la ansiada comisión sobre los desaparecidos, monseñor Cotugno tenía reservada una silla en un extremo de la mesa y a su espalda había una puerta abierta donde se observaba un templo y una Biblia.
«Les aviso que es comunicado de prensa y no es entrevista», advirtió monseñor Cotugno, instantes previos al anuncio oficial de su designación por parte del primer mandatario, Jorge Batlle, como «Presidente de la Comisión de Notables», que buscará dilucidar «la herida abierta» de los uruguayos con respecto al tema de los desaparecidos.
«Será solamente una declaración», acotó el prelado. Segundos después Cotugno afirmó que el presidente de la República, Jorge Batlle, lo había visitado en la tarde del pasado lunes en la sede del arzobispado para comunicarle la decisión que el propio mandatario había tomado y que ya le había comunicado en la tarde de Pascua –23 de abril–, fecha en que el arzobispo consagró la arquidiócesis a «Cristo Resucitado» en la Catedral Metropolitana.
«En dicha ocasión, Batlle me prospectó su deseo de que me hiciera cargo de la presidencia de la Comisión Por la Paz», indicó el conductor de la Iglesia Católica de Montevideo.
Por su parte, Cotugno le respondió a Batlle en sintonía con la disponibilidad de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU) de ofrecerse para prestar la colaboración que estuviera a su alcance a fin de aportar elementos para una solución satisfactoria. El arzobispo pretendía que el aporte que brindaba por la Iglesia se convierta en un elemento positivo para buscar desde la verdad y la justicia, la paz que anhela la sociedad uruguaya.
«Ayer –por el lunes– el presidente me manifestó su deseo que aceptara la presidencia de esta Comisión Por La Paz», explicó el prelado, quien aceptó la propuesta con la intención de colaborar, llevado por las perspectivas de los valores humanos universales y de las premisas de las decisiones democráticas. Cotugno reconoció que la resolución del tema desaparecidos «no es para nada sencilla», pero se mostró entusiasta en la resolución del mismo.
Finalmente, Cotugno manifestó su deseo que con el aporte de todos los ciudadanos e instituciones se pueda llegar a una comprensión de «una realidad tan compleja y dolorosa, pero creemos que el aceite de la comprensión, de la bondad, la misericordia y el perdón, podamos entre todos llegar a esa paz profunda del ser. No sólo desde el punto de vista personal, sino en el ámbito social». Este nombramiento por parte del presidente Batlle, se enmarca en las buenas relaciones mantenidas entre el mandatario y el arzobispo. Se recordará que el pasado 1o. de diciembre, a pocos días de ser electo presidente, el líder quincista visitó a Cotugno en la sede arzobispal, donde ambos se comprometieron a colaborar en emprendimientos humanitarios.
Es más, el propio Cotugno manifestó su agrado a las declaraciones del presidente quien se mostró partidario a buscar un camino de solución al tema desaparecidos a través del «estado del alma», más que a leyes y normas.
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