Batlle advirtió a Mulford en 2002 que haría lo posible para "ponerlo preso"
La anécdota la relató el propio presidente Batlle el lunes pasado durante una entrevista que se le realizó en el programa Suplemento Agropecuario de CX 4 Radio Rural. Totalmente distendido, Batlle realizó un balance de sus cuatro años de administración y puso énfasis en las dificultades que atravesó el país durante el 2002. Batlle recordó que durante los días de ese año, estuvo «todos los días y todas las noches» en «vilo», «sin saber si al día siguiente íbamos a poder repechar; sin saber si al día siguiente siquiera el Uruguay iba a poder enfrentar sus compromisos mínimos y elementales». Luego de destacar que la salida de la crisis se logró «gracias al pueblo de Uruguay», entre otros, se refirió a uno de los hechos que aceleraron la caída del sistema financiero: el fraude de los hermanos Röhm al Banco Comercial y el retiro de los socios privados de esta institución.
Como se recordará, a principios de 2002 David Mulford del Crédit Suisse/First Boston, Brian O’Neill del JP Morgan/Chase, y Holger Sommer del Dresdner Bank, anunciaron la decisión de las tres instituciones de alejarse del Comercial, del que poseían el 75% de las acciones.
Batlle dijo que en conversaciones con varios empresarios, representantes del gobierno de EEUU, y de organismos internacionales de crédito, anunció «nuestra más clara decisión de seguirles todos los juicios habidos y por haber» a los representantes de esos tres bancos. Agregó que en estos términos habló con el representante del Crédit Suisse: «así se lo dije yo personalmente al señor Mulford en enero de 2002, cuando me llamó para decirme que ellos abandonaban sus obligaciones con el Banco Comercial; y yo le dije que el gobierno del Uruguay iba a hacer lo imprescindible en su vida para ponerlo preso». En marzo del año pasado el Crédit Suisse, el Dresdner Bank, y el J. P. Morgan, le iniciaron en Estados Unidos un juicio al Estado uruguayo reclamando que se les reintegren los cien millones de dólares que pusieron para capitalizar el Banco Comercial. Los tres bancos con sede en Estados Unidos, Suiza y Alemania, argumentaron que el Uruguay violó el acuerdo que firmaron el 26 de febrero de 2002 con el entonces ministro de Economía, Alberto Bensión.
El acuerdo establecía que Uruguay devolvería en este caso en forma automática los 100 millones de dólares que los tres bancos aportaron como capitalización de la institución y que los socios no podían ser investigados por ningún hecho irregular que hubiera sucedido en el Banco Comercial. Pero el equipo de abogados que representa a Uruguay -integrado por Elías Bluth, Julián Moreno, Tomás Brause, Siegbert Rippe, Daniel Artecona y María Rosa Lungone- respondieron a la demanda señalando que esas entidades también tuvieron responsabilidad en las maniobras realizadas por los hermanos Röhm, ya que integraban el directorio, e incumplieron aspectos del convenio. Además se aseguró que los bancos asociados habían asumido otros compromisos que fueron incumplidos y que el Estado terminó poniendo mucho más que 100 millones de dólares. Asimismo, el tribunal arbitral con sede en Nueva York, obligó a los tres bancos extranjeros que presenten los balances contables anteriores y posteriores al acuerdo firmado con Bensión. Se estima que el juicio culminaría en mayo o junio. *
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