La columna de Sherlock
El «matete» en la Justicia y los malos negocios de Ancap
Ayer declaró ante el juez Eguren y la fiscal Guianze el ministro del Tribunal de Cuentas contador Ariel Alvarez.
¿Y? Me imagino la expectativa… Toda la prensa en la puerta del Juzgado esperando alguna declaración, un dato de lo ocurrido adentro.
Alvarez no quiso realizar declaraciones por razones obvias. Sin embargo, al parecer, hizo ante el juez Eguren una larga exposición que sería analizada por la Justicia. Esperemos que en esta ocasión tome medidas en este asunto, uno de los más escandalosos que se han producido en el país en mucho tiempo.
Pucha, qué bueno sería conocer lo que pasará en adelante, especialmente cuando son obvias las presiones para sacar del medio a algunos de los que quieren hacer justicia.
¡Obvias! ¿De qué está hablando?
Usted bien lo sabe… Si es periodista de investigación, entenderá los procesos que se están verificando y que han motivado hasta la suspensión en el cargo del fiscal de Corte.
¿Habla de Peri Valdez?
También de él. ¿Usted está sordo?
Es que hay personajes que quieren, de alguna manera, forzar a la Justicia para que no adopte resoluciones en torno a temas clave como, por ejemplo, el de la compra de Sol Petróleo.
Esa versión fue desmentida de plano por el ministro Guzmán.
Es que desde hace tiempo se verifica una ofensiva política para torcerle el brazo a magistrados, y uno de los coletazos es el tema del fiscal de Corte, quien con su estilo, que muchos critican, se ha resistido a las presiones del Poder Ejecutivo.
¿Le parece? Existe también la versión que esa oficina de asesoramiento del Ministerio Público y Fiscal, creada por Peri, no se basa en el más mínimo ordenamiento legal.
Sin embargo, le puedo asegurar que en esa oficina, además de algunos fiscales. trabaja personal de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), de la SEPRE. Si es una repartición ilegal, Guzmán deberá también preguntarle al presidente Batlle, porque la autorizó.
Pero usted está vinculando esa situación con el lío de las 18 empresas que son de propiedad de Ancap y, especialmente, a la compra de Sol Petróleo y las declaraciones del contador Alvarez. Es un matete infernal, sin muchas explicaciones. ¿
¿Tiene relación una cosa con otra? Además, está la posición del Foro Batllista, que defiende al fiscal de Corte.
Está bien, pero la verdad es como una milanesa, que se fríe de un lado y después del otro. En el lío del fiscal hay algo de todo ello. Se apunta arriba para tratar de cambiar abajo.
¿Le parece?
Deje que pase el tiempo y lo verá.
El «Maya V», o los piratas con el parche en el ojo
¿Es seguro que este barco será hundido por el gobierno de Australia?
Es casi seguro. Ya ha ocurrido con otros barcos «piratas», pero más allá del escándalo internacional que se ha producido, el que ha quedado mal es el país y la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, especialmente.
¿Por qué?
Es evidente que la misión de este barco era pescar en aguas australianas merluza negra, esa especie de bacalao, pero con más valor. Y ello se sabía desde que salió del puerto con un observador de la Dirección que preside Yamandú Flangini, que ahora está de vuelta en el país. Además, la empresa propietaria, de acuerdo con las informaciones que se manejan, es considerada como perteneciente a la «mafia gallega».
¡Qué papelón para el país! Aquí no se tuvo en cuenta ninguna de esas malas referencias. Ni siquiera se exigió que estos barcos tuvieran el 50 por ciento de su tripulación uruguaya y, ahora, después del desastre y el escándalo, se quieren tomar medidas contra la empresa.
Qué, ¿Flangini dijo algo?
No, la Armada es la que iniciará acciones.
¿Y?
Que es claro que los que pagan el pato son los tripulantes del barco, recluidos en una cárcel de alta seguridad en Australia y que la empresa los abandonó a su suerte. Al capitán y el «observador» de Flangini les pagó la fianza, pero a los marineros, no.
¿Entonces? Los responsables están en libertad y quienes solamente trabajaban son los sancionados. ¿Es un escándalo?
¡Sí, claro! Pero lo peor es que la Cancillería dice que Australia está violando leyes internacionales, en una parafernalia de declaraciones insólitas. Nadie en el gobierno se ocupa de la autorización firmada por Flangini para que estos barcos pesqueros que como tituló LA REPUBLICA utilizan el puerto de Montevideo como una nueva Isla Tortuga, refugio de piratas.
¿Y qué sabe del segundo barco que fue detenido también por Australia?
Y… seguro que se repite la historieta. *
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