El líder del Herrerismo espera que en esta campaña electoral se impongan los debates televisivos

Lacalle: Chiruchi puede trabajar en Canelones y Julia Pou en Colonia "sin interferir en lo local"

Al comienzo de este reportaje, el ex presidente Luis Alberto Lacalle aclaró a LA REPUBLICA, que no opinaría sobre el problema suscitado entre el ministro de Educación y Cultura, Leonardo Guzmán, y el fiscal de Corte Oscar Peri Valdez. «No es tema sobre el que en estos momentos debo abrir juicio», se apresuró a expresar el líder del Herrerismo., en entrevista realizada en la sede central de ese sector del Partido Nacional.

No es reciente que se mencionan en esferas cercanas al Herrerismo, que viene manejándose las posibilidades de que el intendente de San José, imposibilitado de la reelección en su departamento, se traslade a Canelones para desarrollar allí su actividad partidaria.

Lacalle no descartó tal eventualidad, pero aclaró: «La cosa comenzó cuando se dijo que otros Chiruchi hacen falta en diferentes departamentos, relacionando la eficaz acción del jerarca maragato con ciertas carencias en otros lugares. Es probable que se instale, en Canelones, a trabajar por nuestro sector, pero sin rozar a los correligionarios canarios», afirmó.

Con respecto a Julia Pou, reiteró lo de que habría que preguntárselo a ella. Pero, ante nuestra insistencia de que la consulta obedecía a estar ante el líder herrerista, Lacalle confirmó lo que viene siendo comentario generalizado en filas nacionalistas: «La señora Julia Pou no se postulará a ningún cargo electivo, por lo menos en Colonia, y es sumamente probable que trabaje para el sector en aquel departamento.

Hay allí antecedentes familiares como para que exhiba credenciales que la habiliten a tal actividad. De todas maneras, al igual que Chiruchi, agregó, no va a interferir con quienes trabajan con y para el Herrerismo en aquellos lares.

En ambos casos, aclaró el ex presidente, se efectuarán las consultas pertinentes para el mantenimiento de la concordia «que nos es tradicional.»

 

Alejamientos

Consultado sobre los alejamientos del Herrerismo de figuras como Bernardino Ayala en Canelones y Carlos Moreira en Colonia, Lacalle dijo que «es natural que haya compañeros que busquen horizontes en otras tiendas del nacionalismo».

«Lo hemos hecho muchos blancos, pero finalmente seguimos en filas de nuestro Partido. Claro, una cosa es que se digan las cosas directamente, y otra es que se produzca el cambio de filas sin previo anuncio.

Es sabido que Moreira nos dio su propósito y definición de trasladarse a otro sector del nacionalismo. Distinto fue lo de Bernardino Ayala, que no nos dijo nada», afirmó. ¿Por qué?, consultó LA REPUBLICA. «Hay que preguntárselo a el», respondió.

 

Candidaturas

En referencia a la cantidad de candidaturas anunciadas en filas nacionalistas, el líder herrerista ve tal eventualidad como una señal de «salud en el Partido Nacional, que viene recobrando fuerzas en circunstancias muy especiales para el país, apuntando a alianzas que por el momento no pueden precisarse».

Agregó que el Herrerismo sigue fiel a sus principios de unión nacionalista por sobre todas las cosas, razón por la cual no puede ver con indiferencia que sean «varios los compañeros que se aprestan a dar la cara en una elección interna diferente a las anteriores».

Finalmente, Lacalle,se refirió a la que considera elemento indispensable para que la gente pueda saber a quién elegir: «Debates televisivos».

«Estamos dispuestos a debatir con quien sea.

Es una posibilidad esclarecedora, que ofrecerá a la ciudadanía elementos de juicio que harán conocer a los candidatos, las propuestas y la realidad partidaria.

Es una opción establecida a nivel mundial y no podemos pasarla por alto», enfatizó.

Por último, Lacalle se refirió a la trascendencia de las encuestas de opinión pública en la actividad político-partidaria. Sin embargo, dijo que a la hora de tomar decisiones personales, en definitiva cuenta también con el «olfato de los actores».

Al respecto, señaló que ponía en práctica, por ejemplo, enseñanzas transmitidas por el caudillo Luis Alberto de Herrera cuando auscultaba a sus visitantes para sacar conclusiones.

«Le servía como medición, lo que decía una vecina de su barrio como la opinión de un trabajador de Tacuarembó», señaló. Las encuestas, que comenzaron con Gallup en el 71, se fueron tecnificando y hoy hay que tenerlas en cuenta, subrayó. *

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