"No podemos conformarnos"
La Mesa Política del Frente Amplio citó para julio a un Plenario Nacional para analizar el desempeño de la fuerza política en las elecciones pasadas. LA REPUBLICA accedió a un documento del MPP donde se realizan «algunas consideraciones» al respecto. «No podemos conformarnos con habernos transformado en la primera fuerza política del país o con haber ganado en cuatro departamentos en octubre, porque en noviembre y en mayo esos resultados fueron revertidos por un balotaje que se expresó en ambos casos, con mayor o menor claridad y elocuencia», señala el documento.
Para el MPP el crecimiento del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA) creó un «nuevo bipartidismo» en el país, que es «producto del desarrollo de las fuerzas populares que ponen en riesgo los intereses de las clases dominantes y las empuja a unirse, para evitar la pérdida de privilegios». El viejo bipartidismo, al que «estuvo acostumbrado el Uruguay», formado por blancos y colorados, tuvo su origen en «un determinado desarrollo económico, social y político» que «conducía a la disputa entre los ganaderos e industriales», sin que «la izquierda pudiera incidir».
«Al menos malo»
En otro tramo el documento señala que «la izquierda no llegó a entender a fondo el balotaje», el cual «existió de distintas maneras en noviembre y en mayo». «El balotaje, para mucha gente, adoptó la forma de voto util: voto al menos malo, voto al que pueda impedir el triunfo del peor, voto a quien, más allá de los partidos, se entiende que es el mejor». Con relación a las elecciones municipales, indica que «blancos y colorados votaron algo juntos» y pone como ejemplo los comicios de Canelones, San José y Cerro Largo. El documento también se refiere a situaciones donde los candidatos presentados por el EP-FA no fueron apoyados por el grueso del electorado de la coalición de izquierda. «En Rocha (donde el candidato fue el senador socialista, José Korzeniak) muchos frenteamplistas votaron a (el nacionalista que apoyó a Tabaré Vázquez en noviembre, Irineo), Riet, y en Colonia, los disconformes con la elección que se realizó en el EP-FA (que presentó a la socialista Rosario Alzugaray como candidata) votaron a los blancos e impidieron el triunfo (del colorado) Jorge Sanguinetti». «Actualmente existe una tendencia difusa, pero tendencia al fin y al cabo, que conduce a privilegiar al sector a que pertenece el candidato», se señala en alusión al funcionamiento de la estructura frenteamplista. «Esta autonomía, en la interna de FA, conduce a privilegiar al sector del candidato, incluso mucho más allá de si se alcanzó o no el gobierno. También sucede en la campaña electoral, sobre todo cuando –colmo de los colmos– se lo incluye en la lista de su sector político». Durante una de las sesiones de la Mesa Política del FA anterior a la elección del 14 de mayo, el delegado del MPP, Ernesto Buonomi , se quejó que el candidato del EP-FA en Cerro Largo, Yerú Pardiñas, encabezara la lista de ediles del Espacio 90. Para la dirigencia del MPP, en Cerro Largo había que haber presentado un candidato de «extracción blanca». Durante el verano, el senador tupamaro José Mujica propuso la postulación del también senador de la Alianza Progresista Rodolfo Nin Novoa.
«Múltiple»
En otro tramo, se sostiene que «no es aventurado afirmar» que en Canelones, Paysandú y Maldonado (los tres departamentos donde la izquierda ganó en octubre y perdió en mayo) «ganaron los partidos tradicionales porque tenían múltiple candidatura». Tras señalar que hay que presentar un proyecto de ley que reglamente la candidatura única y aclarar que para ello se necesitan 2/3 de los votos (es decir apoyo de la bancadas nacionalista o colorada), sostiene que hay que «presentar tantos candidatos como sean necesarios».
La postura de rever la posición de presentar candidato único en las elecciones departamentales –que debe ser considerada en un Congreso– fue apoyada por varios dirigentes del FA, entre otros por Tabaré Vázquez y Mariano Arana. «De ahora en adelante, tendrían que elegirse candidatos capaces de llegar al corazón del pueblo –frenteamplista, blanco y colorado– y habría que empezar a elegir o construir candidatos que sean opción de masas, más allá de que tengan o no tengan apoyo en la estructura o en las internas».
«Una relación distinta»
Para el MPP la relación entre el EP y el FA debe ser «replanteada». Para los liderados por Mujica, el EP fue «postergado» por el FA «cuando hubo que elegir candidaturas».
«La absoluta mayoría de los plenarios departamentales del FA resolvía que el candidato tenía que ser frenteamplista y luego, en el mejor de los casos, admitía que en la línea de suplentes pudiera haber algún encuentrista».
«Es imprescindible replantearnos la relación EP-FA, pero sobre todo el cómo acrecentar y promover la inserción del EP en el ámbito nacional», agrega el documento.
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